8 - Lo que importa es en qu√Č ficci√ďn crees



¬ęMi padre me dijo una vez
que no hay dioses,
sino sólo la cruel manipulación
de gente malvada
que pretendía que su poder era bueno
y su explotación era amor.
Pero si no hay dioses,
¬Ņpor qu√© estamos tan ansiosos por creer en ellos?
Aunque unos malvados mentirosos
se interpongan entre nosotros y los dioses
y nos impidan verlos,
eso no significa que el brillante halo
que rodea a cada mentiroso
no sean los contornos de un dios,
que espera que encontremos un camino para sortear
la mentira.¬Ľ
de Los susurros divinos de Han Qing-jao
, dijo la Reina Colmena.
<¬ŅQu√© otra cosa podemos hacer? ¬ópregunt√≥ Humano¬ó. Hemos fabricado la telara√Īa m√°s fuerte posible. Nos hemos unido a vosotras y entre nosotros m√°s que nunca, de forma que todos temblamos, todos nos estremecemos como si un viento tr√©mulo danzara con nosotros y embelleciera nuestras hojas a la luz del sol; y la luz eres t√ļ y tus hijas, y todo el amor que sentimos por nuestras peque√Īas madres y nuestras queridas y mudas madres-√°rbol se te da a ti, nuestra reina, nuestra hermana, nuestra madre, nuestra m√°s fiel esposa. ¬ŅC√≥mo no puede ver Jane lo que hemos hecho y querer formar parte de ello?>

<¬ŅQu√© clase de puente es √©se? Tambi√©n √©l se est√° muriendo.>



, dijo Humano.
sue√Īo de una esperanza.>







Peter, y vivir allí?>
<√Čsa es la parte de s√≠ mismo que odia ¬ódijo Humano¬ó. √Čl mismo me lo dijo.>
<√Čsa es la parte de s√≠ mismo que teme ¬órespondi√≥ la Reina Colmena¬ó. ¬ŅPero no es posible que la tema porque es su parte m√°s fuerte, la m√°s poderosa de todas sus facetas?>
<¬ŅC√≥mo puedes decir que la parte m√°s fuerte de un buen hombre como Ender es su parte destructiva, ambiciosa, cruel, implacable?>
<√Čsas son sus palabras para definir la parte de s√≠ mismo a la que dio forma como joven Peter. ¬ŅPero no nos dice en su libro, El Hegem√≥n, que lo que hay en √©l implacable es lo que le dio precisamente fuerza para construir? ¬ŅLo que le hizo fuerte contra todos los ataques? ¬ŅLo que le dio una entidad a pesar de su soledad? Ni Peter ni √©l fueron crueles s√≥lo por el gusto de la crueldad. Fueron crueles para hacer su trabajo, y era un trabajo que hab√≠a que hacer: un trabajo para salvar al mundo; el de Ender destruir a un terrible enemigo, pues pensaba que eso √©ramos, y el de Peter derribar los muros de las naciones y unir a la raza humana en una sola naci√≥n. Pero hay que volver a realizar esos trabajos. Hemos encontrado las fronteras de un terrible enemigo: la raza alien√≠gena que Miro llama los descoladores. Y los l√≠mites entre humano y pequenino, pequenino y reina colmena, reina colmena y humano, y entre todos nosotros y Jane, sea lo que fuere que Jane resulte ser... ¬Ņno necesitamos la fuerza de Ender-como-Peter para convertirnos en uno solo?>

, dijo la Reina Colmena.
La pena y la angustia por su amigo se acumuló en Humano y se desparramó por la red que le unía a todos los padres-árbol y todas las reinas colmena, pero a ellos les supo dulce, pues nacía del amor por la vida del hombre.



Mientras lo decía la desesperación dejaba un rastro tras sus palabras y todos cuantos formaban la red que había ayudado a tejer saborearon su amargo veneno, pues nacía del temor por la muerte del hombre y todos se apesadumbraron.
Jane encontr√≥ las fuerzas para un √ļltimo viaje; contuvo la lanzadera con las seis formas de vida en su interior, contuvo la imagen perfecta de las formas f√≠sicas lo suficiente para lanzarlas al Exterior y pescarlas en el Interior, en la √≥rbita del lejano mundo donde la descolada hab√≠a sido creada. Pero cuando la tarea termin√≥, perdi√≥ el control de s√≠ misma porque no se encontraba ya, no encontraba al yo que hab√≠a conocido. Le estaban arrancando los recuerdos; los enlaces con mundos que le hab√≠an sido tan familiares c√≥mo los miembros lo son para los seres humanos, las reinas colmena y los padres-√°rbol desaparecieron ahora. Intentaba usarlos y no suced√≠a nada; estaba aturdida, se encog√≠a, no hacia su antiguo n√ļcleo, sino hacia peque√Īos rincones de s√≠ misma, fragmentos dispersos demasiado peque√Īos para contenerla.
Estoy muriendo, estoy muriendo, dijo una y otra vez, odiando las palabras mientras las pronunciaba, odiando el pánico que sentía.
Habló por el ordenador ante el que se sentaba la joven Valentine, y usó sólo palabras, porque no recordaba cómo componer el rostro que había sido su máscara durante tantos siglos.
¬óAhora tengo miedo.
Pero tras haberlo dicho, no pudo recordar si era a la joven Valentine a quien se suponía que tenía que decírselo. Esa parte de ella también había desaparecido; un momento antes estaba allí, pero ahora se encontraba fuera de su alcance.
¬ŅY por qu√© le hablaba a esta sustituta de Ender? ¬ŅPor qu√© lloraba en voz baja al o√≠do de Miro, al o√≠do de Peter, diciendo ¬ęH√°blame, h√°blame, tengo miedo¬Ľ? No eran estas formas humanas las que quer√≠a. Quer√≠a la persona que la hab√≠a arrancado de su oreja; el que la hab√≠a rechazado y elegido a una mujer humana triste y cansada porque, pensaba, la necesidad de Novinha era mayor. ¬ŅPero c√≥mo puede necesitarme m√°s que yo ahora? Si mueres, ella seguir√° viva. Pero yo me muero porque t√ļ has
apartado tu mirada de mí.

Wang-mu oy√≥ la voz que murmuraba a su lado en la playa. ¬ŅMe he quedado dormida?, se pregunt√≥. Alz√≥ la mejilla de la arena, se apoy√≥ en los brazos. La marea estaba baja, el agua lejana. A su lado, Peter se encontraba sentado con las piernas cruzadas, meci√©ndose adelante y atr√°s, diciendo en voz baja mientras las l√°grimas corr√≠an por sus mejillas:
—Jane, te oigo. Te estoy hablando. Estoy aquí.
Y en ese momento, al o√≠rle entonar esas palabras para Jane, Wang-mu comprendi√≥ dos cosas. Primero, supo que Jane deb√≠a de estar muri√©ndose, pues, ¬Ņno eran las palabras de Peter de consuelo? Y, ¬Ņcu√°ndo necesitar√≠a Jane consuelo, a no ser en su hora final? Lo segundo que comprendi√≥, sin embargo, fue a√ļn m√°s terrible. Pues supo, al ver las l√°grimas de Peter por primera vez (tal ver, por primera vez, que era capaz de llorar), que quer√≠a poder tocar su coraz√≥n como Jane lo tocaba; no, quer√≠a ser la √ļnica cuya muerte le apenara tanto.
¬ŅCu√°ndo sucedi√≥?, se pregunt√≥. ¬ŅCu√°ndo empec√© a querer que me amara? ¬ŅHa ocurrido ahora mismo? ¬ŅEs un deseo infantil de quererle s√≥lo porque otra mujer (otra criatura) le posee o he llegado a querer su amor en estos d√≠as que hemos pasado juntos? Sus burlas, su condescendencia, su dolor secreto, su temor oculto, ¬Ņlo han acercado de alg√ļn modo a m√≠? ¬ŅFue su propio desd√©n lo que me hizo querer no s√≥lo su aprobaci√≥n, sino su afecto? ¬ŅO fue su dolor lo que me hizo querer que se volviera hacia m√≠ en busca de consuelo?
¬ŅPor qu√© ans√≠o tanto su amor? ¬ŅPor qu√© estoy tan celosa de Jane, de esa extra√Īa moribunda a quien apenas conozco y de la que apenas s√© nada? ¬ŅEs posible que despu√©s de tantos a√Īos de enorgullecerme de mi soledad descubra que he ansiado siempre un patetico romance adolescente? Yen este anhelo de afecto, ¬Ņno habr√© elegido el candidato peor para el puesto? √Čl ama a otra con quien nunca podr√© compararme, sobre todo despu√©s de muerta; √©l sabe que soy ignorante y no se preocupa para nada de las buenas cualidades que podr√≠a tener; y √©l mismo es s√≥lo una fracci√≥n de un ser humano, y no la parte m√°s hermosa de la persona completa que as√≠ est√° dividida.
¬ŅHe perdido la cabeza?
¬ŅO he encontrado por fin mi coraz√≥n?
De repente se sinti√≥ repleta de emociones desacostumbradas. Toda la vida hab√≠a mantenido sus sentimientos a tanta distancia de s√≠ misma que ahora apenas sab√≠a c√≥mo contenerlos. Lo amo, pens√≥Wang-mu, y su coraz√≥n casi revent√≥ con la intensidad de la pasi√≥n. √Čl nunca me amar√°, y el coraz√≥n se le parti√≥ como nunca se le hab√≠a partido con el millar de decepciones de su vida.
Mi amor por √©l no es nada comparado con su necesidad de ella, su conocimiento de ella. Pues sus lazos son m√°s profundos que estas pocas semanas transcurridas desde que fue llamado a la existencia en ese primer viaje al Exterior. En todos los solitarios a√Īos de vagabundeo de Ender, Jane fue su amiga m√°s constante, y eso es el amor que ahora brota en forma de l√°grimas de los ojos de Peter. No soy nada para √©l: una reci√©n llegada secundaria en su vida; s√≥lo conozco una parte de √©l y mi amor no es nada para √©l.
También ella lloró.
Pero se apartó de Peter cuando un grito se alzó entre los samoanos que esperaban en la playa. Miró las olas con ojos anegados de lágrimas y se puso en pie para asegurarse de lo que veía. Era la barca de Malu. Volvía hacia ellos. Regresaba.
¬ŅHab√≠a visto algo? ¬ŅHab√≠a o√≠do el grito de Jane que Peter o√≠a tambi√©n ahora?
Grace estaba a su lado, la cogió de la mano.
¬ó¬ŅPor qu√© vuelve? ¬óle pregunt√≥ a Wang-mu.
¬óT√ļ eres quien lo comprende ¬ódijo Wang-mu.
¬óNo le comprendo en absoluto. Entiendo sus palabras, conozco el significado que tienen. Pero cuando habla, siento que las palabras se esfuerzan in√ļtilmente por contener las cosas que quiere decir. No son lo bastante grandes, esas palabras suyas, aunque habla en nuestro idioma m√°s grande, aunque construye las palabras en grandes cestas de significado, en barcos de pensamiento. Yo s√≥lo veo la forma externa de las palabras e imagino qu√© significan. No lo comprendo.
¬ó¬ŅY por qu√© piensas que yo s√≠?
¬óPorque vuelve para hablar contigo.
¬óVuelve para hablar con Peter. El es quien est√° conectado con la deidad, como la llama Malu.
¬óNo te gusta esa deidad suya, ¬Ņverdad? ¬ódijo Grace. Wang-mu sacudi√≥ la cabeza.
—No tengo nada contra ella. Sin embargo ella le posee y por eso no queda nada para mí.
¬óUna rival ¬ódijo Grace.
Wang-mu suspiró.
¬óCrec√≠ sin esperar nada y obteniendo a√ļn menos. Pero siempre tuve ambiciones para m√≠ inalcanzables. A veces extend√≠a la mano de todas formas, y cog√≠a m√°s de lo que merec√≠a, m√°s de lo
que podía manejar. A veces extiendo la mano y nunca alcanzo lo que quiero.
¬ó¬ŅLe quieres?
¬óAcabo de darme cuenta de que quiero que me ame como yo le amo. Siempre estaba enfadado,
siempre me apu√Īalaba con sus palabras, pero trabaj√≥ junto a m√≠ y cuando me alab√≥ cre√≠ en sus
alabanzas.
—Yo diría que tu vida hasta ahora no ha sido perfectamente sencilla.
—No es cierto —dijo Wang-mu—. Hasta ahora, no he tenido nada que no necesitara, y no necesité nada que no tuviera.
—Has necesitado todo lo que no tenías —respondió Grace—, y no puedo creer que estés tan débil que no quieras alcanzarlo incluso ahora.
—Lo perdí antes de descubrir que lo quería. Míralo.
Peter se mecía adelante y atrás, susurrando, subvocalizando su letanía en una interminable
conversación con su amiga moribunda.
¬óLe miro y veo que est√° ah√≠ mismo ¬ódijo Grace¬ó, en carne y hueso, y t√ļ tambi√©n, aqu√≠, en carne y hueso; no entiendo que una chica lista como t√ļ diga que se ha ido cuando tus ojos sin duda te dicen lo contrario.
Wang-mu contempl√≥ a la enorme mujer que se cern√≠a sobre ella como una cordillera monta√Īosa;
miró sus ojos luminosos e hizo una mueca.
¬óNo te he pedido consejo.
¬óYo tampoco te lo he pedido a ti. Pero viniste aqu√≠ para intentar hacerme cambiar de opini√≥n respecto a la Flota Lusitania, ¬Ņno? Quer√≠as conseguir que Malu me hiciera decirle algo a Aimaina para que √©l a su vez dijera algo a los necesarios de Viento Divino y √©stos a la facci√≥n del Congreso que ans√≠a su respeto. Entonces la coalici√≥n que envi√≥ la flota se romper√≠a y ordenar√≠an dejar intacta a Lusitania. ¬ŅNo era √©se el plan?
Wang-mu asintió.
¬óBien, te enga√Īabas. No puedes saber desde fuera qu√© hace que una persona decida las cosas que decide. Aimaina me escribi√≥, pero no tengo poder sobre √©l. Le ense√Ī√© el camino del Ua Lava, s√≠, pero sigui√≥, al Ua Lava, no a m√≠. Lo sigui√≥ porque le pareci√≥ verdadero. Si de repente empezara a explicarle que el Ua Lava tambi√©n significa no enviar flotas para aniquilar planetas, √©l me escuchar√≠a amablemente y me ignorar√≠a, porque eso no tendr√≠a nada que ver con el Ua Lava en el que cree. Lo considerar√≠a, acertadamente, como un intento de una vieja amiga y maestra de doblegarlo a su voluntad. Ser√≠a el final de la confianza entre nosotros, y no cambiar√≠a de opini√≥n.
—Así que hemos fracasado —dijo Wang-mu.
¬óNo s√© si hab√©is fracasado o no ¬órespondi√≥ Grace¬ó. Lusitania no ha sido destruida a√ļn. ¬ŅY c√≥mo sabes que √©se fue realmente vuestro prop√≥sito al venir aqu√≠?
¬óPeter lo dijo. Y Jane.
¬ó¬ŅY c√≥mo saben ellos cu√°l era su prop√≥sito?
¬óBueno, si quieres seguir en esa l√≠nea, ninguno de nosotros tiene ning√ļn prop√≥sito ¬ódijo
Wang-mu—. Nuestras vidas sólo son nuestros genes y nuestra educación. Simplemente representamos
el papel que nos fue impuesto.
¬óOh ¬ódijo Grace, decepcionada¬ó. Lamento o√≠rte decir algo tan est√ļpido.
De nuevo la gran canoa lleg√≥ a la orilla. De nuevo Malu se levant√≥ de su asiento y baj√≥ a la arena. Pero esta vez (¬Ņera posible?), esta vez parec√≠a tener prisa. Tanta prisa que perdi√≥ un poquito de dignidad.
De hecho, por lento que fuera su avance, Wang-mu notó que recorría a trompicones la playa. Y al mirarle a los ojos vio lo que Malu estaba mirando: no se fijaba en Peter, sino en ella.
Novinha despert√≥ en el blando sill√≥n que hab√≠an tra√≠do para ella y por un momento olvid√≥ d√≥nde se encontraba. Durante sus d√≠as como xenobi√≥loga, a menudo se hab√≠a quedado dormida en un sill√≥n del laboratorio, y por eso mir√≥ moment√°neamente a su alrededor para ver en qu√© estaba trabajando antes de quedarse dormida. ¬ŅQu√© problema intentaba resolver?
Entonces vio a Valentine de pie junto a la cama donde yacía Andrew. Donde yacía el cuerpo de
Andrew. Su corazón estaba en otra parte.
—Tendrías que haberme despertado —dijo.
—Acabo de llegar —respondió Valentine—. Y no he tenido valor para despertarte. Me han dicho que casi nunca duermes. Novinha se levantó.
¬óQu√© extra√Īo. Me parece que no hago otra cosa. ¬óJane se est√° muriendo ¬ódijo Valentine. El coraz√≥n de Novinha dio un vuelco.
—Es tu rival, lo sé —dijo Valentine.
Novinha miró a los ojos de la mujer para ver si había ira en ellos, o burla. Pero no. Sólo había
compasión.
¬óConf√≠a en m√≠, s√© c√≥mo te sientes ¬óla tranquiliz√≥ Valentine¬ó. Hasta que am√© a Jakt y me cas√© con √©l, Ender fue toda mi vida. Pero yo nunca fui la suya. Oh, durante alg√ļn tiempo, en su infancia, le import√© mucho... pero eso se desvirtu√≥ porque los militares me utilizaron para llegar hasta √©l, para mantenerle en marcha cada vez que quer√≠a renunciar. Y despu√©s de eso, fue siempre Jane quien escuch√≥ sus chistes, sus observaciones, sus pensamientos m√°s √≠ntimos. Fue Jane quien vio lo que √©l ve√≠a y oy√≥ lo que √©l o√≠a. Yo escrib√≠a mis libros, y cuando los terminaba me prestaba atenci√≥n unas cuantas horas, unas cuantas semanas. El se serv√≠a de mis ideas y por eso me parec√≠a que llevaba dentro una parte de m√≠. Pero le pertenec√≠a a ella.
Novinha asintió. En efecto, lo comprendía.
¬óPero tengo a Jakt, y ya no soy desgraciada. Y a mis hijos. Por mucho que ame a Ender, un hombre poderoso como es incluso tendido aqu√≠ de esta forma, incluso desvaneci√©ndose... los ni√Īos son m√°s para una mujer que cualquier hombre. Pretendemos lo contrario. Pretendemos soportarlos por √©l, criarlos por √©l. Pero no es verdad. Los criamos por ellos mismos. Nos quedamos con nuestros hombres por bien de nuestros hijos. ¬óValentine sonri√≥¬ó. T√ļ lo hiciste.
—Me quedé con el hombre equivocado —dijo Novinha.
¬óNo, te quedaste con el adecuado. Tu Libo ten√≠a una esposa y otros hijos... ella era la √ļnica, ellos fueron los √ļnicos que ten√≠an derecho a reclamarlo. Te quedaste con otro hombre por el bien de tus hijos y, aunque a veces lo odiaban, tambi√©n lo amaron, y aunque en algunos aspectos era d√©bil en otros fue fuerte. Fue bueno para ti tenerlo por el bien de ellos. Fue una especie de protecci√≥n.
¬ó¬ŅPor qu√© me est√°s diciendo estas cosas?
—Porque Jane se está muriendo, pero podría vivir si Ender le tendiera la mano.
¬ó¬ŅPoni√©ndose otra vez la joya en la oreja? ¬ódijo Novinha, despectiva.
—Ya han dejado de necesitar eso —le respondió Valentine—. Igual que Ender ha dejado de
necesitar vivir su vida en este cuerpo.
¬óNo es tan viejo.
¬óTres mil a√Īos.
—Eso es sólo el efecto de la relatividad —dijo Novinha—. En realidad tiene...
¬óTres mil a√Īos ¬órepiti√≥ Valentine¬ó. Toda la humanidad fue su familia durante la mayor parte de ese tiempo; fue como un padre que est√° en viaje de negocios y vuelve a casa de vez en cuando, pero que cuando est√° presente es un buen juez, el amable proveedor. Eso es lo que suced√≠a cada vez que aparec√≠a en un mundo humano y hablaba en la muerte de alguien: pon√≠a al d√≠a a la familia contando todos los hechos que hab√≠an pasado por alto. Ha tenido una vida de tres mil a√Īos, y no le ve√≠a fin, y se cans√≥. Y por eso dej√≥ a esa gran familia y eligi√≥ a la tuya, m√°s peque√Īa. Te amaba, y por tu bien abandon√≥ a Jane, que hab√≠a sido como una esposa para √©l durante todos sus a√Īos de vagabundeo; ella hab√≠a permanecido en el hogar, como si dij√©ramos, haciendo de madre de todos sus trillones de hijos, inform√°ndole de lo que hac√≠an, atendiendo la casa.
¬óY sus obras hablan bien de ella ¬ódijo Novinha.
¬óS√≠, una mujer virtuosa. Como t√ļ.
Novinha ladeó la cabeza, despectiva.
¬óYo no. Mis propias obras me ridiculizan.
¬ó√Čl te eligi√≥ y te am√≥ y am√≥ a tus hijos y fue su padre; fue el padre de esos ni√Īos que ya hab√≠an perdido dos padres y sigue si√©ndolo, y sigue siendo tu marido aunque ya no lo necesites.
¬ó¬ŅC√≥mo puedes decir eso? ¬ópregunt√≥ Novinha, furiosa¬ó. ¬ŅC√≥mo sabes lo que necesito?
¬óT√ļ misma lo sabes. Lo sab√≠as cuando viniste aqu√≠. Lo sab√≠as cuando Estev√£o muri√≥ en el abrazo de ese padre-√°rbol rebelde. Tus hijos dirigen ahora sus propias vidas y no puedes protegerlos, ni tampoco Ender. Todav√≠a le amabas, √©l todav√≠a te amaba a ti, pero tu vida en familia se hab√≠a acabado. Realmente, ya no le necesitabas.
¬ó√Čl nunca me necesit√≥.
—Te necesitó desesperadamente —dijo Valentine—. Te necesitó tanto que renunció a Jane por ti.
—No. Necesitaba mi necesidad de él. Necesitaba sentir que era mi proveedor, mi protector.
¬óPero t√ļ no necesitas ya su provisi√≥n, ni su protecci√≥n ¬ódijo Valentine.
Novinha sacudió la cabeza.
—Despiértalo —dijo Valentine—, y déjalo marchar.
Novinha pens√≥ en todas las veces que se hab√≠a visto de pie ante una tumba. Record√≥ el funeral de sus padres, que murieron por salvar Milagro de la descolada durante aquel primer terrible estallido. Pens√≥ en Pipo, torturado hasta la muerte, descuartizado vivo por los cerdis porque pensaban que si lo hac√≠an se convertir√≠a en un √°rbol. Sin embargo no creci√≥ m√°s que dolor, el dolor del coraz√≥n de Novinha... puesto que fue un descubrimiento suyo lo que le llev√≥ a estar con los pequeninos aquella noche. Y luego pens√≥ en Libo, torturado hasta la muerte del mismo modo que su padre, y otra vez a causa de ella, pero esta vez por lo que no le hab√≠a dicho. Y en Marc√°o, cuya vida fue mucho m√°s dolorosa por culpa suya hasta que finalmente muri√≥ de la enfermedad que le hab√≠a estado matando desde ni√Īo. Y en Estev√£o, que dej√≥ que su loca fe le llevara al martirio para convertirse en un venerado como los padres de Novinha, y sin duda alg√ļn d√≠a en santo igual que ellos.
¬óEstoy harta de dejar marchar a la gente ¬ódijo.
¬óNo veo c√≥mo puedes estarlo. No hay ni uno solo de los que han muerto de quien puedas decir sinceramente que lo ¬ędejaste marchar¬Ľ. Te aferraste a ellos con u√Īas y dientes.
¬ó¬ŅY qu√© si lo hice? ¬°Todos los que amo mueren y me dejan!
¬óEs una excusa muy pobre. Todo el mundo muere. Todo el mundo se marcha. Lo que importa son las cosas que construimos juntos antes de que lo hagan. Lo que importa es la parte de ellos que contin√ļa en ti cuando no est√°n. T√ļ continuaste el trabajo de tus padres, y el de Pipo, y el de Libo... y criaste a los hijos de Libo, ¬Ņno? Y eran en parte hijos de Marc√£o, ¬Ņno? Algo de √©l permaneci√≥ en ellos, y no todo malo. En cuanto a Estev√£o, creo que construy√≥ algo hermoso con su muerte, pero en vez de dejarle marchar todav√≠a se lo reprochas. Le reprochas haber construido algo m√°s valioso para √©l que la propia vida. Que amara a Dios y a los pequeninos m√°s que a ti. Todav√≠a te aferras a todos ellos. No dejas marchar a nadie.
¬ó¬ŅPor qu√© me odias por eso? ¬ódijo Novinha¬ó. Tal vez sea cierto, pero as√≠ es mi vida: perder y perder y perder.
¬óS√≥lo por una vez, ¬Ņpor qu√© no liberas el p√°jaro en vez de mantenerlo en la jaula hasta que muera?
¬ó¬°Haces que parezca un monstruo! ¬óchill√≥ Novinha¬ó. ¬ŅC√≥mo te atreves a juzgarme?
¬óSi fueras un monstruo, Ender no te habr√≠a amado ¬ódijo Valentine, respondiendo a la furia con ternura¬ó. Has sido una gran mujer, Novinha, una mujer tr√°gica que ha obtenido muchos logros y ha sufrido mucho. Estoy segura de que de tu historia se har√° una saga conmovedora cuando mueras. ¬ŅPero no ser√≠a bonito que aprendieras algo en vez de representar la misma tragedia hasta el final?
—¡No quiero que otro de los seres que amo muera ante mis ojos! —gritó Novinha.
¬ó¬ŅQui√©n ha hablado de muerte?
La puerta de la habitación se abrió. Plikt apareció en el umbral.
¬óCon permiso ¬ódijo¬ó. ¬ŅQu√© est√° pasando?
¬óElla quiere que lo despierte ¬ódijo Novinha¬ó, y le diga que puede morir.
¬ó¬ŅPuedo mirar? ¬ópregunt√≥ Plikt.
Novinha cogió el vaso de agua que había junto a su silla y se la arrojó a Plikt gritándole:
—¡Estoy harta de ti! ¡Es mío, no tuyo!
Plikt, chorreando agua, se quedó demasiado asombrada para encontrar una respuesta.
¬óNo es Plikt quien se lo est√° llevando ¬ódijo Valentine suavemente.
—Es igual que todos los demás. Intenta arrancar un trozo de él. Lo devoran a pedazos; todos son unos caníbales.
¬ó¬ŅQu√©? ¬óle dijo Plikt furiosa¬ó. ¬ŅQuer√≠as com√©rtelo t√ļ sola? Bueno, es demasiado para ti. ¬ŅQu√© es peor, los can√≠bales que picotean aqu√≠ y all√° o una can√≠bal que se guarda al hombre entero para s√≠ cuando es m√°s de lo que nunca podr√° digerir?
¬ó√Čsta es la conversaci√≥n m√°s repugnante que he o√≠do jam√°s ¬óterci√≥ Valentine.
—Lleva meses rondando por aquí, observándolo como un buitre —dijo Novinha—. Dando vueltas, saqueando su vida, sin decir nunca ni tres palabras seguidas. Y ahora que finalmente habla, mira el veneno que sale de su boca.
¬óLo √ļnico que he hecho es escupirte tu propia bilis. No eres m√°s que una mujer acaparadora y odiosa; lo utilizaste una y otra vez y nunca le diste nada, y el √ļnico motivo por el que se est√° muriendo es por escapar de ti.
Novinha no respondió, no tenía palabras, porque en el fondo de su corazón supo de inmediato que lo que Plikt había dicho era cierto.
Pero Valentine rodeó la cama, se acercó a la puerta y abofeteó a Plikt. Plikt se tambaleó del golpe y se dejó caer contra el marco de la puerta hasta quedar sentada en el suelo, tocándose la mejilla, las lágrimas corriéndole por el rostro. Valentine se alzó sobre ella.
¬óNunca hablar√°s en su muerte, ¬Ņme entiendes? Una mujer capaz de decir una mentira semejante s√≥lo por causar dolor, s√≥lo por castigar a alguien a quien envidias... no eres una portavoz de los muertos. Me averg√ľenzo de haberte dejado ense√Īar a mis hijos. ¬ŅY si les has contagiado tus mentiras? ¬°Me pones enferma!
¬óNo ¬ódijo Novinha¬ó. No, no te enfades con ella. Es verdad, es verdad.
¬óTe parece verdad porque siempre quieres creer lo peor sobre ti. Pero no es verdad. Ender te am√≥ libremente y no le robaste nada, y por el √ļnico motivo que a√ļn sigue vivo en esa cama es por suamor hacia ti. √Čse es el √ļnico motivo por el que no puede dejar ese cuerpo agotado y ayudar a Jane a saltar a un lugar donde pueda seguir viva.
—No, no, Plikt tiene razón. Consumo a las personas que amo.
—¡No! —gritó Plikt, llorando en el suelo—. ¡Te estaba mintiendo! ¡Lo amo tanto y estoy tan celosa de ti porque lo tuviste cuando ni siquiera lo querías!
¬óNunca he dejado de quererlo ¬ódijo Novinha.
—Lo abandonaste. Viniste aquí sin él.
—Lo dejé porque no podía...
Valentine completó la fráse cuando su voz se apagó.
¬óPorque no pod√≠as soportar que te dejase. Lo notaste, ¬Ņverdad? Le notaste desvanecerse incluso entonces. Sab√≠as que necesitaba irse, terminar con esta vida, y no pod√≠as soportar que otro hombre te dejara; por eso lo dejaste primero.
—Tal vez —dijo Novinha, cansada—. Todo es una ficción, de todas formas. Hacemos lo que hacemos y luego inventamos las razones, pero nunca son las razones verdaderas. La verdad está siempre fuera de nuestro alcance.
¬óEntonces escucha esta ficci√≥n. ¬ŅY si, por una vez, en vez de dejar que alguien que amas te traicione y se marche y muera contra tu voluntad y sin tu permiso... y si por una vez lo despiertas y le dices que puede vivir, te despides adecuadamente y le dejas ir con tu consentimiento? ¬ŅS√≥lo por una
vez?
Novinha volvió a llorar, allí de pie, completamente agotada.
¬óQuiero que todo acabe ¬ódijo¬ó. Quiero morir.
¬óPor eso tiene que quedarse ¬ódijo Valentine¬ó. Por su bien, ¬Ņno puedes decidir vivir y dejarle marchar? Qu√©date en Milagro y s√© la madre de tus hijos y la abuela de los hijos de tus hijos. Cu√©ntales historias de Os Venerados y Pipo y Libo y Ender Wiggin, que vino a sanar a tu familia y se qued√≥ para ser tu marido durante muchos, muchos a√Īos antes de morir. Ni una alocuci√≥n por los muertos, ni una oraci√≥n f√ļnebre, ni un discurso p√ļblico sobre el cad√°ver como quiere hacer Plikt, sino las historias que le mantendr√°n vivo en las mentes de la √ļnica familia que ha tenido jam√°s. Morir√° de todas formas, muy pronto. ¬ŅPor qu√© no dejarle marchar con tu amor y bendici√≥n, en vez de intentar retenerlo aqu√≠ con ira y pena?
—Tejes una historia muy bonita —contestó Novinha—. Pero en el fondo, me estás pidiendo que se lo entregue a Jane.
¬óComo t√ļ misma has dicho ¬órespondi√≥ Valentine¬ó, todas las historias son ficciones. Lo que importa es en qu√© ficci√≥n crees.