22 - Capitulo 22

De: AWiggin%Ganges@LigaCol.adm/viaje
Asunto: Por si he muerto
Querida Val:
No espero haber muerto. Espero estar vivo, en cuyo caso no recibir√°s este mensaje porque seguir√© introduciendo el c√≥digo de ¬ęno enviar¬Ľ hasta despu√©s de la confrontaci√≥n que se avecina.
Este mensaje trata de la caja. El c√≥digo para abrirla es el nombre de tu animal de peluche favorito cuando ten√≠as seis a√Īos. Cuando la abras, sost√©n en la mano lo que encuentres durante un buen rato. Si se te ocurren algunas buenas ideas, entonces ejec√ļtalas; en caso contrario, vuelve a colocarlo todo exactamente como estaba y disp√≥n su env√≠o a Abra Tolo, a Shakespeare, con el siguiente mensaje: ¬ęEsto es lo que encontr√© aquel d√≠a. Por favor, no permitas que sea destruido.¬Ľ
Pero no te har√° falta saber nada de esto, porque, como es mi costumbre, espero ganar.
Te quiere, tu exigente y misterioso hermanito
Ende
(O supongo que ahora debería decir: Ended1)
Dado que la nave estelar no hab√≠a llegado cargada de nuevos colonos, la mayor√≠a de los habitantes de la ciudad de Andhra apenas le dieron importancia. Por supuesto, todos fueron a ver el aterrizaje del transbordador. Y hubo cierta conmoci√≥n al descargar algunos art√≠culos de comercio y cargar algunos suministros. Pero las tareas ejecutadas eran repetitivas y la gente perdi√≥ r√°pidamente el inter√©s y volvi√≥ a su trabajo. Los que se enteraron de la visita de la gobernadora Virlomi al 1 Juego de palabras con el apodo del protagonista: Ender, ¬ęterrhinador¬Ľ, y Ended
¬ęterminado¬Ľ. (N, del T.)
transbordador se la tomaron bien... pocos conocían o a pocos les importaba cuál era el protocolo normal y, por tanto, no se dieron cuenta de que había sido alterado. Los que lo sabían aceptaron simplemente como parte del carácter de Virlomi (o lo consideraron una pose) que no hiciese que los visitantes fuesen a ella.
S√≥lo cuando para la cena de esa noche vieron a desconocidos yendo a casa de Virlomi (que Achilles y sus compa√Īeros Nativos de Ganges gustaban denominar la
¬ęmansi√≥n de la gobernadora¬Ľ) se despert√≥ la curiosidad. Un adolescente y una joven de unos veinte a√Īos. ¬ŅPor qu√© eran los dos √ļnicos pasajeros de la nave estelar? ¬ŅPor qu√© les conced√≠a Virlomi un trato especial? ¬ŅEran nuevos colonos, funcionarios del gobierno... o qu√©?
Como se suponía que ésa era la nave que iba a llevarse a Achilles al exilio por su
¬ęcrimen¬Ľ de golpear a la gobernadora, √©l se mostr√≥, muy naturalmente, bastante ansioso por descubrir todo lo que le sirviese para trastocar los planes. Los invitados eran poco habituales, inesperados, sin anunciar, inexplicados. Eso deb√≠a significar una oportunidad de avergonzar a Virlomi, como poco... para derrotarla o destruirla si las cosas sal√≠an bien.
Hicieron falta dos d√≠as, durante los que sus simpatizantes se relacionaron con la tripulaci√≥n, para que alguien pudiese echar mano al manifiesto y descubrir los nombres de los pasajeros: ¬ęValentine Wiggin, estudiante; Andrew Wiggin, estudiante.¬Ľ
¬ŅEstudiante?
Achilles ni siquiera tuvo que comprobar nada. La √ļltima parada de la nave hab√≠a sido la colonia Shakespeare. Hasta el momento de la llegada de la nave, el gobernador de Shakespeare era Andrew Wiggin, almirante retirado de la F.I. y el muy afamado comandante de las fuerzas de la F.I. durante la Tercera Guerra Insectora. Dos viajes estelares a velocidades relativistas explicaban la edad del chico.
¬ŅChico? Era un a√Īo mayor que Achilles.
Wiggin era alto, pero Achilles lo era más; fuerte, pero Achilles era más fuerte. A Wiggin lo habían escogido para la Escuela de Batalla porque era listo, pero en toda su vida Achilles no había encontrado a nadie más inteligente que él. Virlomi tenía el nivel de inteligencia de la Escuela de Batalla, pero olvidaba cosas que él recordaba, pasaba por alto detalles que él veía, preveía dos movimientos en lugar de diez. Y ella era lo más cercano que había al nivel de inteligencia de Achilles.
Achilles hab√≠a aprendido a ocultar la magnitud de su inteligencia y a tratar a los dem√°s como si los considerase iguales. Pero sab√≠a la verdad y contaba con ella: era m√°s r√°pido, m√°s listo, m√°s profundo y m√°s sutil que todos. ¬ŅNo hab√≠a logrado √©l, un simple muchacho en un mundo colonial lejano, empleando s√≥lo la mensajer√≠a ansible de baja prioridad, crear en la Tierra un importante movimiento pol√≠tico?
Incluso la gente inteligente tenía suerte de vez en cuando. La llegada de Wiggin justo en este momento claramente pertenecía a esa categoría. Wiggin no hubiese
podido saber que llegaba a la colonia donde viv√≠a el hijo de Achilles el Grande, cuyo asesinato hab√≠a orquestado el hermano de Ender. Y cuando Achilles ¬ęal que llamaban Randall¬Ľ hab√≠a atacado la reputaci√≥n de Ender Wiggin llam√°ndole xenocida, no ten√≠a ni idea de que al cabo de un mes ese mismo Andrew Wiggin cenar√≠a en casa de Virlomi.
Fue muy fácil conseguir fotografías de Virlomi y Wiggin juntos. Fue igual de fácil encontrar, en las redes, fotos de Peter el Hegemón más o menos a la edad que Ender tenía ahora. Superponiendo las imágenes era fácil comprobar que eran hermanos, el parecido era muy grande. A continuación Achilles envió imágenes de Ender y Virlomi, para que todos pudiesen ver al hermano de Peter relacionándose con la gobernadora antinativos de Ganges.
No importaba que hubiese sido Peter quien había mandado a Virlomi al exilio.
Achilles lo consideraba un fraude evidente... Virlomi había formado parte de la conspiración de Peter desde el principio. Que se relacionase con Ender Wiggin lo demostraba, por si alguien tenía dudas.
Achilles ya podía pintar su exilio como el resultado evidente de una conspiración de Virlomi con los amos Wiggin... la hermana de Ender había venido con él. Le exiliaban para que en Ganges los planes xenocidas y antinativos de Wiggin pudiesen desarrollarse sin problemas.
Haría falta una semana para que la historia llegase a la Tierra, pero los ordenadores actuaban con imparcialidad y Virlomi no podía evitar que enviase la información. Y localmente, la historia y las imágenes se difundieron de inmediato.
Achilles contempló con satisfacción cómo la gente empezaba a vigilar todos los movimientos de los Wiggin. Todo lo que hacían o decían era visto a través de las lentes de las acusaciones de Achilles. Incluso los indios, que trataban a Achilles con suspicacia u hostilidad, quedaron convencidos por las fotografías de que no mentía.
¬ŅQu√© estaba pasando?
Esto te está minando, Virlomi. Atacaste a mi padre y, a través de él, me atacaste.
Intentaste exiliarme... esperando que mi problem√°tica madre desapareciese conmigo.
Bien, he atacado a Ender Wiggin y, a trav√©s de √©l, te he atacado... y t√ļ muy amablemente le has aceptado como honrado invitado justo cuando me resultaba m√°s conveniente.
Tres d√≠as despu√©s de su identificaci√≥n p√ļblica de Ender Wiggin, Achilles ejecut√≥ su siguiente movimiento. En esta ocasi√≥n, se sirvi√≥ de un escritor (uno de sus partidarios m√°s inteligentes, uno que sab√≠a juntar frases de forma coherente) para lanzar la acusaci√≥n, disfrazada de desmentido, de que el plan de Virlomi era que el propio Ender Wiggin asesinase a Randall Firth en el viaje a la Tierra. Supuestamente se le enviar√≠a al exilio, pero no s√© le volver√≠a a ver.
Randall Firth ha ofendido no s√≥lo a la marioneta de Wiggin, Virlomi, sino tambi√©n a toda la conspiraci√≥n hegem√≥nica. Debe ser eliminado, o eso se dice. Pero no hemos encontrado ninguna prueba que corrobore esta afirmaci√≥n, y por tanto debemos rechazarla como un simple rumor, s√≥lo una sospecha. ¬ŅC√≥mo explicar las m√ļltiples reuniones secretas de Virlomi con Wiggin?
El propio Randall Firth, al ser preguntado, afirmó que Virlomi es demasiado inteligente para tratar abiertamente con Wiggin en caso d e estar planeando una acción violenta contra él.
Por tanto, no teme nada.
Pero nos preguntamos si cuenta Virlomi con que Firth suponga tal cosa y baje la guardia.
¬ŅInsistir√° ella en que viaje en estasis, de que Wiggin, a bordo de la nave, se asegure de que no salga nunca de ella? Ser√≠a muy f√°cil considerarlo un accidente.
Firth es más valiente de lo que le conviene. Sus amigos se preocupan más por él que él de sí mismo.
En esta ocasión, la incursión de Achilles provocó la respuesta de Virlomi, que era, después de todo, lo que pretendía.
—La visita de Andrew Wiggin es evidentemente una coincidencia... partió para este viaje cuando Randall Firth no era más que un bebé en una nave espacial y la colonia Ganges ni siquiera se había fundado.
¬ęSe trata de un evidente desmentido que no desmiente nada ¬óescribi√≥ el testaferro de Achilles¬ó. Virlomi dice que es una coincidencia que Wiggin est√© aqu√≠.
No dice que Randall Firth no vaya a estar a merced de Wiggin en el viaje de "exilio"...
o, como dicen algunos, de "muerte".¬Ľ
La colonia se debat√≠a en discusiones acaloradas, y Achilles comprob√≥ con satisfacci√≥n que incluso hab√≠a indios de su parte que dec√≠an: ¬ęNo puedes enviar a Randall en la misma nave que Wiggin.¬Ľ ¬ę¬ŅWiggin no ha matado ya a dos ni√Īos?¬Ľ ¬ęEl crimen de Randall Firth no merece la pena de muerte.¬Ľ
Había un movimiento popular para conmutar la sentencia de Randall Firth y dejarle en Ganges. Mientras tanto, incluso se hablaba de arrestar a Ender Wiggin por crímenes contra la humanidad. Achilles dio publicidad a esa propuesta oponiéndose a ella.
¬ęEs seguro que los delitos han prescrito, incluso el monstruoso crimen del xenocidio ¬óescribi√≥¬ó. Han pasado sesenta y un a√Īos desde que Ender Wiggin elimin√≥ a las reinas colmena. ¬ŅQu√© tribunal es competente ahora?¬Ľ
Para entonces, la demanda en la Tierra era tan grande que cualquier escrito de Achilles o sus testaferros pasaba a las prioridades más altas de la cola. En la Tierra, se exigía abiertamente que la
F.I. arrestase a Andrew Wiggin y le llevase de vuelta a la Tierra para ser juzgado, y las encuestas demostraban que una minor√≠a peque√Īa pero creciente exig√≠a justicia por el asesinato de las reinas colmena.
Era hora de que Randall Firth se encontrase cara a cara con Ender Wiggin.
Fue f√°cil arreglarlo. Los partidarios de Achilles vigilaban a Wiggin, y cuando √©l, su hermana y la gobernadora pasaron una ma√Īana siguiendo la ribera del gran r√≠o, all√≠ estaba Achilles... solo. Virlomi se envar√≥ al verle e intent√≥ apartar a Ender, pero Wiggin avanz√≥ para encontrarse con √©l y le
tendió la mano.
¬óDeseaba conocerle, se√Īor Firth ¬ódijo¬ó. Soy Andrew Wiggin.
—Sé quién eres —dijo Achilles, dejando que su voz manifestase desprecio y diversión.
—Oh, eso lo dudo —dijo Ender, aparentemente todavía más divertido—. Pero deseaba conocerle y

creo que la gobernadora ha intentado mantenernos a distancia.
Sé que usted ansiaba este momento.
Achilles quiso decir: ¬ę¬ŅQu√© sabes t√ļ de m√≠? ¬Ľ Pero sab√≠a que eso era lo que Wiggin pretend√≠a...

quería decidir el rumbo de la conversación. Así que preguntó:
¬ó¬ŅPor qu√© ibas a querer verme? Creo que t√ļ eres el famoso.
—Oh, los dos somos muy famosos —contestó Ender, riendo abiertamente—. Yo por lo que

he hecho. Usted por lo que ha dicho.
Y tras decirlo, Ender sonri√≥. ¬ŅCon burla?
¬óIntenta aguijonearme para que realice alguna acci√≥n poco meditada, se√Īor Wiggin.
¬óPor favor¬ódijo Ender¬ó. Andrew.
¬óEl nombre de un santo cristiano ¬ódijo Achilles¬ó. Prefiero llamarte por el nombre de un

monstruoso criminal de guerra... Ender.

¬óSi hubiese alguna forma de traer de vuelta a las reinas colmena ¬ódijo Ender¬ó y restaurar su
antigua gloria y todo su poder, ¬Ņlo har√≠a usted, se√Īor Firth?
Achilles reconoció la trampa de inmediato. Una cosa era leer La Reina Colmena y echar unas

lágrimas por una especie desaparecida. Otra muy diferente desear su regreso... Era una invitación a

titulares que dijesen: ¬ęEl l√≠der del movimiento Nativos traer√≠a de vuelta a los insectores¬Ľ, con

espantosas fotografías de la Masacre de China.

—No me dedico a los escenarios hipotéticos —proclamó Achilles.
—Excepto a la acusación hipotética de que planeo matarle mientras duerme en el viaje de regreso a
la Tierra.

¬óNo acuso yo ¬ódijo Achilles¬ó. He sido citado hablando en tu defensa.
¬ó¬ęDefensa¬Ľ... la suya fue la √ļnica raz√≥n para que alguien supiese de la acusaci√≥n
¬ódijo Ender¬ó. Por favor, no crea que me enga√Īa.
¬ó¬ŅQui√©n aspirar√≠a a enga√Īar a un genio como t√ļ?
—Bien, ya hemos discutido lo suficiente. Sólo quería verlo.
Achilles dio una vuelta para que Ender pudiese verle desde todos los √°ngulos.
¬ó¬ŅSuficiente?
De pronto había lágrimas en los ojos de Ender.
¬ŅA qu√© estaba jugando?
—Gracias —dijo Ender. Luego se volvió para reunirse con su hermana y la gobernadora.
—Espera —dijo Achilles. No comprendía a qué venía eso de los ojos con lágrimas, y le

desconcertaba.

Pero Wiggin no se volvió ni esperó. Se limitó a ir con las mujeres y se apartaron del río,
dirigiéndose a la ciudad.
Achilles había pretendido que esa confrontación, que se grababa por medio de teleobjetivos y

micrófonos, fuese un vídeo de propaganda. Había tenido la esperanza de lograr que Ender hiciese
alguna declaraci√≥n desafortunada o emitiese alg√ļn desmentido absurdo. Incluso hubiese bastado con
un Ender furioso. Pero se había mantenido imperturbable, no había caído en ninguna trampa y, con
aquel √ļltimo momento de sensibler√≠a, incluso era posible que hubiese preparado o cerrado una a su
alrededor, aunque Achilles no veía cuál podía ser.

Un encuentro insatisfactorio en todos los aspectos. Y, sin embargo, no podría explicar a sus
seguidores por qué no quería usar el vídeo que habían creado con tanto trabajo. Así que les permitió
difundirlo y esperó a que cayese el otro zapato.

En la Tierra tampoco nadie sabía explicarlo. Por supuesto, los comentaristas vieron las lágrimas en
los ojos de Ender y elucubraron acerca de ellas. Algunos nativistas proclamaron que eran l√°grimas
de cocodrilo: el llanto del depredador por el futuro destino de la víctima. Pero otros interpretaron
algo diferente:

¬óEnder no encajaba en el papel que le han asignado: el de asesino, de monstruo.
Parecía un joven amable, desconcertado por una confrontación tan claramente planeada. Al final,
esas famosas lágrimas me parecieron de compasión, incluso quizá de amor por el rival. En tal
situaci√≥n, ¬Ņqui√©n pretende buscar pelea?

Aquello era terrible... pero s√≥lo una voz entre muchas. Y los partidarios de Achilles en la Tierra respondieron con rapidez: ¬ŅQui√©n iba a atreverse a buscar pelea con Ender el Xenocida? Siempre acababa mal para los que lo hac√≠an.
Durante toda su vida Achilles había sido capaz de controlar las situaciones.
Incluso cuando sucedía algo inesperado, se había adaptado, había analizado y había aprendido. En
esta ocasión, no tenía ni idea de qué aprender.
—No sé qué hace, madre —dijo Achilles.
Ella le acarició la cabeza.
¬óOh, pobrecito ¬ódijo¬ó. Claro que no. Eres tan inocente. Igual que tu padre.
Nunca vio sus conspiraciones. Confió en ese monstruo de Suriyawong.
En realidad, a Achilles no le gustaba que hablara de esa forma.
—No es cosa nuestra sentir pena por él, madre.
—Pero yo lo hago. Tenía muchos grandes dones, pero al final su naturaleza confiada le traicionó. Era

su defecto tr√°gico, ser demasiado bueno y amable.
Achilles había estudiado la vida de su padre y había encontrado fuerza y dureza, la voluntad de hacer

lo que fuese necesario. En cambio, la compasión y una naturaleza confiada no eran los atributos más
evidentes de Achilles el Grande.
Que madre se pusiera todo lo sentimental que quisiera. Despu√©s de todo, ¬Ņno
¬ęrecordaba¬Ľ que Achilles el Grande la hab√≠a visitado y se hab√≠a acostado con ella para concebir a su

hijo? Sin embargo, cuando √©l era peque√Īo no afirmaba tal cosa, y le hab√≠a hablado del mensajero que
había dispuesto la fertilización de su óvulo con el precioso esperma de Achilles. Por eso (y por otros
muchos ejemplos de recuerdos cambiantes) él sabía que ella había dejado de ser un testigo de fiar.

Sin embargo, era la √ļnica que conoc√≠a su verdadero nombre. Y le amaba con una devoci√≥n perfecta.
Podía hablar con ella sin temor a la reprobación.
¬óEste Ender Wiggin ¬ódijo¬ó. No puedo interpretar sus actos.

¬óMe alegra que no puedas comprender la mente de un demonio.
Pero ella no le hab√≠a llamado demonio hasta el inicio de la campa√Īa de propaganda de Achilles
contra él. Había pasado de Ender Wiggin, porque él nunca había luchado contra su adorado Achilles
Flandres, aunque sí su hermano.

—No sé qué hacer con él, madre.

¬óBien, vengar√°s a tu padre, por supuesto.
—Ender no le mató.
¬óEl es un asesino. Merece morir.
¬óNo por mi mano, madre.
¬óEl hijo de Achilles el Grande mata al monstruo ¬ódijo madre¬ó. No hay mejores manos que las

tuyas.
—Me llamarían asesino.
¬óAs√≠ tambi√©n llaman a tu padre ¬óafirm√≥¬ó. ¬ŅTe crees mejor que √©l?
¬óNo, madre.
Ella pareci√≥ considerar que as√≠ zanjaba la discusi√≥n. √Čl estaba desconcertado.
¬ŅDec√≠a madre que quer√≠a que asesinase a un hombre?
—Que el hermano del Hegemón pague por el asesinato de Achilles —dijo ella—.
Que se extingan todos los Wiggin. Esa tribu atroz.
¬°Oh, no, estaba en plan de venganza sanguinaria! Bien, hab√≠a sido culpa de √©l, ¬Ņno?
Sabía que podía pasar. Ahora tendría que oírla hasta el final.
Ella habló y habló sobre cómo los grandes crímenes sólo se podían limpiar derramando sangre.
—Peter Wiggin fue más inteligente que nosotros muriendo de un ataque al corazón mientras

viaj√°bamos ¬ódijo¬ó. Pero ahora su hermano y su hermana han venido a nosotros. ¬ŅC√≥mo puedes
dejar pasar lo que el destino nos ha traído?
¬óNo soy un asesino, madre.
¬óLa venganza por la muerte de tu padre no es asesinato. ¬ŅQui√©n te crees que eres, Hamlet?

Y habló más y más. Habitualmente, cuando se ponía así, Achille escuchaba a medias. Pero esa vez las palabras hicieron mella en él. Lo cierto era que parecía una especie de portento que Wiggin hubiese llegado a él en ese momento. Era irracional... pero sólo la matemática era racional, y no siempre. En el mundo real, lo irracional sucedía, se daban coincidencias imposibles, porque la probabilidad exigía que las coincidencias se diesen rara vez, perono nunca.
As√≠ que, en lugar de pasar de ella, se descubri√≥ pregunt√°ndose: ¬ŅC√≥mo podr√≠a lograr que Ender
Wiggin muriese sin tener que matarle?

Y de ah√≠, pas√≥ a un plan mucho m√°s sutil: Ya he medio destruido a Ender Wiggin... ¬Ņc√≥mo podr√≠a

completar el proceso?
Asesinándolo le convertiría en un mártir. Pero si fuese posible provocar a Wiggin para que matara
otra vez, que matara a otro ni√Īo, eso acabar√≠a con √©l. Era su patr√≥n.

Examinaba a un rival; le aguijoneaba para que atacase; luego le mataba en defensa propia. En dos
ocasiones lo había hecho y en dos ocasiones había sido exonerado.
Pero sus protectores no estaban allí... con casi toda seguridad estaban todos muertos.
Sólo quedaban los hechos.
¬ŅPodr√≠a hacerle seguir el patr√≥n una vez m√°s?
Le contó la idea a su madre.

¬ó¬ŅDe qu√© hablas? ¬ódijo ella.
¬óSi vuelve a asesinar... esta vez con diecis√©is a√Īos, siendo todav√≠a un ni√Īo por alto que sea...
entonces su reputación quedará destruida para siempre. Le juzgarán, esta vez le condenarán... ¡no
podrán creer que simplemente mató tres veces en defensa propia! Y será una destrucción mucho más
completa que si nos limitamos a terminar la vida de su cuerpo. Destruiré su nombre para siempre.

¬ó¬ŅHablas de dejar que √©l te mate?

¬óMadre, no hace falta que la gente permita que Ender la mate. No tienen m√°s que ofrecerle un
pretexto y él ya se ocupa de todo lo demás.
¬óPero... ¬Ņt√ļ? ¬ŅMueres?
¬óComo dijiste, madre. Destruir a los enemigos de padre compensa cualquier sacrificio.
Ella se puso en pie de un salto.
—¡No te di la vida para que te limitases a tirarla! Eres media cabeza más alto que él... Es un enano

comparado contigo. ¬ŅC√≥mo iba a matarte?
¬óTiene entrenamiento militar. Y reciente, madre. ¬ŅCu√°l es m√≠ entrenamiento?
Granjero. Mec√°nico. Cualquier trabajo para el que haga falta un adolescente anormalmente alto,

inteligente y fuerte. No la guerra. No la lucha. No me he peleado con nadie desde que era peque√Īo y
tenía que batallar constantemente para evitar que se metiesen conmigo.
¬ó¬°Tu padre y yo no te concebimos para que pudieses morir a manos de un Wiggin, como tu padre!

—Técnicamente, padre murió a manos de un Delphiki. De Julián, para ser exactos.
—Delphiki, Wiggin... dos caras de la misma moneda. Te prohíbo que te dejes matar por él.
¬óYa te lo he dicho, madre. √Čl encontrar√° la forma. Es lo que hace. Es un guerrero.
¬ó¬°No!
Hicieron falta dos horas para tranquilizarla, y antes tuvo que soportar lloros y gritos... Sabía que los

vecinos los estarían oyendo, intentando comprender. Pero al final se durmió.
Fue a la oficina de control de existencias y empleó el ordenador de allí para enviarle un mensaje a
Wiggin.

Creo haberte mal interpretado. ¬ŅC√≥mo podemos poner fin a esta situaci√≥n?
No esperaba respuesta hasta el día siguiente. Pero le llegó antes de que pudiera desconectar.
¬ŅD√≥nde y cu√°ndo nos vemos?
¬ŅDe verdad iba a ser tan f√°cil?
La hora y el lugar no importaban demasiado. Deb√≠a ser un lugar y una hora donde Virlomi o sus secuaces no pudiesen detenerlos; pero deb√≠a haber luz suficiente para grabar. ¬ŅQu√© sentido ten√≠a morir por su padre si el hecho quedaba sin ser registrado, para que Wiggin pudiese darle la interpretaci√≥n que quisiese y, por tanto, asesinar impunemente una vez m√°s?
Concertaron el encuentro. Achilles se desconectó.
Y luego se qued√≥ sentado, temblando. ¬ŅQu√© he hecho? Se trata realmente de Ender Wiggin. He sellado mi propia muerte. Yo soy m√°s grande y fuerte que √©l... pero tambi√©n lo eran los dos chicos que ya ha matado. Las reinas colmena tambi√©n eran m√°s fuertes y mira c√≥mo acabaron. Ender Wiggin no perdi√≥.
Nací para esto. Esto es lo que madre me ha inculcado desde la infancia. Existo para vengar a mi padre. Para destruir la Hegemonía, para derribar la obra de Peter Wiggin. Bien, quizás eso no sea posible. Pero derribar a Ender Wiggin... eso lo puedo hacer simplemente dejando que me mate y que el mundo lo vea. Madre llorará pero de todas formas la pena corre por su sangre.
Si es tan listo, entonces sabr√° lo que planeo. No podr√° creer que de pronto haya cambiado de opini√≥n. ¬ŅC√≥mo podr√≠a enga√Īar a Ender Wiggin con un plan tan evidente? Debe suponer que har√© que lo graben todo.
Pero quiz√° no crea que vaya a tener que matarme. Quiz√° crea que soy un oponente tan f√°cil que podr√° derrotarme sin matarme. Quiz√° crea que soy un zoquete tan enorme que ni siquiera tendr√° que darme un golpe.
O quiz√° yo est√© sobrevalorando su inteligencia. Despu√©s de todo, pas√≥ toda una guerra luchando contra un enemigo alien√≠gena sin sospechar en ning√ļn momento que no era una simulaci√≥n inform√°tica
o de sus profesores. ¬ŅSe puede ser m√°s tonto?
Iré. Veré qué pasa. Estoy dispuesto a morir, pero sólo si le derribo.
***
Se encontraron dos días más tarde, al amanecer, tras los depósitos de abono orgánico. Nadie iría allí: el olor hacía que la gente lo evitase a menos que fuese necesario ir y los restos vegetales sólo se tiraban al final del día.
Sus amigos hab√≠an dispuesto las c√°maras para cubrir toda la zona. Grabar√≠an hasta la √ļltima palabra. Ender probablemente supon√≠a que as√≠ ser√≠a (¬Ņno hab√≠a realizado todo el trabajo Achilles con propaganda en las redes?). Pero incluso aunque Ender se fuera, probablemente la confrontaci√≥n ser√≠a escandalosa y lo perjudicar√≠a. Y si no era as√≠, Achilles simplemente no la usar√≠a.
En varias ocasiones durante el día anterior Achilles había considerado la posibilidad de morir y en cada ocasión fue como si una persona diferente oyese la
noticia. A veces le resultaba casi gracioso: Achilles era muy fuerte, mucho m√°s alto, con una masa muscular y una potencia mucho mayores. En otras circunstancias le parec√≠a inevitable pero sin sentido y pensaba: Qu√© est√ļpido soy, arrojando mi vida en un gesto vac√≠o por los muertos.
Pero al final del día lo comprendió: No lo hago por mi padre. No lo hago porque mi madre me criase para la venganza. Lo hago por la especie humana en su conjunto.
Los grandes monstruos de la historia casi nunca tuvieron que pagar por sus crímenes. Murieron de viejos, vivieron el resto de sus vidas en un cómodo exilio o, enfrentados a la derrota, se suicidaron.
Vale la pena ser la √ļltima v√≠ctima de Ender Wiggin, no por alguna pelea familiar, sino porque el mundo debe asegurarse de que los grandes criminales como Ender Wiggin no quedan sin castigo. Al final cometen un crimen de m√°s y acaban ante la justicia.
Y yo ser√© la √ļltima v√≠ctima cuya muerte hizo caer a Ender el Xenocida.
Una parte de él dijo: No te creas tu propia propaganda.
Otra parte de él dijo: ¡Vive!
Pero él les respondió: Si hay algo cierto sobre Ender Wiggin es que no soporta perder. Así le tentaré... Le haré mirar de frente la derrota y atacará para evitarla... y cuando me mate, entonces realmente estará derrotado. Es su defecto fatal... que se le puede manipular enfrentándole a la derrota.
Desde lo m√°s profundo de su ser una pregunta intentaba aflorar, y no quer√≠a enfrentarse a ella: ¬ŅNo significa eso que no es culpa suya, porque realmente no tiene m√°s opci√≥n que destruir a sus
enemigos? Pero Achilles hundi√≥ la objeci√≥n vigorosamente y de inmediato. Todos somos el resultado de nuestros genes y nuestra educaci√≥n, combinados con hechos aleatorios de nuestra vida. El de ¬ęculpa¬Ľ y el de ¬ęresponsabilidad¬Ľ son conceptos infantiles. Lo que importa es que los actos de Ender han sido monstruosos, y lo seguir√°n siendo a menos que se le detenga. Ahora mismo podr√≠a vivir para siempre, present√°ndose aqu√≠ y all√° para causar problemas. Pero yo se lo impedir√©. No ser√° venganza
sino prevención. Y como él servirá de ejemplo, quizá detengan a otros monstruos antes de que maten
tan a menudo y a tantos.
Ender surgió de las sombras.
¬óHola, Achilles.
A Achilles le llevó medio segundo (medio paso) darse cuenta del nombre que había usado Ender.
¬óEl nombre que empleas en privado ¬ódijo Ender¬ó. El que empleas en tus sue√Īos.
¬ŅC√≥mo pod√≠a saberlo? ¬ŅQu√© era √©l?
¬óNo tienes acceso a mis sue√Īos ¬ódijo Achilles.
¬óQuiero que sepas ¬ódijo Ender¬ó que le he rogado a Virlomi que conmute tu sentencia. Porque

tengo que partir en esa nave, cuando se vaya, y no quiero volver a la Tierra.
—Ya me lo supongo —dijo Achilles—. Allí claman por tu sangre.
¬óPor ahora ¬ódijo Ender¬ó. Esas cosas vienen y van.
Ninguna indicación de que reconociese a Achilles como el responsable.
—Tengo una misión que hacer, y llevándote a la Tierra como exiliado malgastaría el tiempo. Creo

que la tengo casi convencida de que el Pueblo Libre de la Tierra nunca concedió a los gobernadores
el derecho a devolver los colonos indeseados.
¬óNo temo volver a la Tierra.
—Eso me temía... que lo has hecho todo con la esperanza de ser enviado allí.
¬ó¬ŅEn la Escuela de Batalla os le√≠an las historias del T√≠o Remus antes de dormir? ¬ó
preguntó Achilles.
¬óAntes de irme all√≠. ¬ŅTu madre te le√≠a historias?
Achilles comprendió que se iba por la tangente. Con resolución volvió al centro.

—He dicho que no temo volver a la Tierra —insistió Achilles—. Tampoco pienso que le hayas pedido nada a Virlomi en mi favor.
¬óCree lo que quieras ¬ódijo Ender¬ó. Toda tu vida has estado rodeado de mentiras... ¬ŅQui√©n esperar√≠a que fueses a darte cuenta cuando una verdad apareciese al fin?
All√≠ estaba... el comienzo de las pullas que har√≠an que Achilles actuase. Lo que Ender no pod√≠a comprender era que Achilles hab√≠a ido all√≠ precisamente a ser aguijoneado, para que luego Ender pudiese matarle ¬ęen defensa propia¬Ľ.
¬ó¬ŅLlamas mentirosa a mi madre?
¬ó¬ŅNo te has preguntado por qu√© eres tan alto? Tu madre no es alta. Achilles Flandres no era alto.
—Nunca sabremos qué altura podría haber alcanzado —dijo Achilles.
¬óS√© por qu√© eres as√≠ de grande ¬ódijo Ender¬ó. Es debido a una enfermedad gen√©tica. Durante toda tu vida creces a ritmo continuo. Peque√Īo de ni√Īo, luego m√°s o menos normal hasta que, de pronto, los otros ni√Īos se disparan durante la pubertad y t√ļ vuelves a quedarte rezagado. Pero ellos dejan de crecer; t√ļ no. Sigues creciendo.
Con el tiempo, eso te matar√°. Ahora tienes diecis√©is a√Īos; probablemente a los veintiuno o veintid√≥s tu coraz√≥n falle por el esfuerzo de suministrar sangre a un cuerpo demasiado grande.
Achilles no sab√≠a c√≥mo tom√°rselo. ¬ŅDe qu√© hablaba? ¬ŅLe dec√≠a que morir√≠a a los veinte a√Īos? ¬ŅSe trataba de alguna forma de vud√ļ para poner nervioso a su oponente?
Pero Ender no había terminado.
—Algunos de tus hermanos y hermanas padecían la misma enfermedad. En tu caso no lo sabíamos, no estábamos seguros. No hasta que te vi y comprendí que te convertías en un gigante, como tu padre.
¬óNo nombres a mi padre ¬ócort√≥ Achilles. Mientras tanto, pens√≥: ¬ŅPor qu√© tengo miedo de lo que dices? ¬ŅPor qu√© estoy tan furioso?
—Pero, a pesar de todo, me alegré mucho de verte. Aunque tu vida será trágicamente corta, te miré cuando te diste la vuelta, burlándote de mí, y en ti vi a tu padre y a tu madre.
¬ó¬ŅMi madre? No me parezco nada a mi madre.
—No me refiero a la madre de alquiler que te crió.
—Intentas hacer que te ataque aguijoneándome, igual que Viriomi —dijo Achilles—. Bien, no te servirá de nada. —Pero mientras lo decía sabía que no era verdad; estaba dispuesto a permitir que la furia creciese en su interior. Porque debía ser creíble que Ender le aguijoneaba para poder atacarle, de forma que cuando le matase todos los que viesen el vídeo supiesen que realmente no había sido defensa propia. Comprenderían que nunca había sido defensa propia.
—Conocí a tu padre mejor que a cualquier otro chico de la Escuela de Batalla. El era mejor que yo...

¬Ņlo sab√≠as? Todo el jeesh lo sab√≠a... Era m√°s r√°pido y m√°s listo.
Pero siempre me fue leal. En el √ļltimo momento, cuando todo parec√≠a tan desesperado, √©l sab√≠a lo
que hacer. Prácticamente me dijo qué debía hacer. Y aun así me lo dejó a mí. Era generoso. Era
realmente grande. Me rompió el corazón descubrir hasta qué punto su cuerpo le había traicionado. De
la misma forma que te traiciona a ti.

—Suriyawong le traicionó —dijo Achilles—. Julián Delphiki le mató.
¬óY tu madre ¬ódijo Ender¬ó. Era mi protectora. Cuando me pusieron en un grupo cuyo comandante
me odiaba, fue ella la que cuidó de mí. Dependía de ella, confiaba en ella, y hasta donde el cuerpo

humano lo permitía, nunca me falló. Fui muy feliz al enterarme de que ella y tu padre se habían
casado. Pero luego tu padre murió y, con el tiempo, ella se casó con mi hermano.
Comprenderlo casi le cegó de furia.
¬ó¬ŅPetra Arkanian? ¬ŅDices que Petra Arkanian es mi madre? ¬ŅEst√°s loco? Fue ella la primera en

tender trampas a mi padre, atrayéndole...

¬óVenga, Achilles ¬ódijo Ender¬ó. Seguro que a los diecis√©is a√Īos habr√°s reconocido que tu
supuesta madre est√° loca.
¬ó¬°Es mi madre! ¬ógrit√≥ Achilles. Y luego, s√≥lo despu√©s, y d√©bilmente, a√Īadi√≥¬ó: Y
no est√° loca.
Esto no va bien. ¬ŅQu√© me est√° contando? ¬ŅQu√© juego es √©ste?
¬óTe pareces a ellos. M√°s a tu padre que a tu madre. Al verte, veo a mi querido amigo Bean.
¬ó¬°Juli√°n Delphiki no es mi padre! ¬óAchilles estaba tan furioso que estaba cegado.
Le martilleaba el corazón. Así se suponía que debía ser.
Excepto por un detalle: tenía los pies plantados en el suelo. No atacaba a Ender Wiggin. Se limitaba

a permanecer inmóvil y escuchar.
Fue en ese momento cuando Valentine Wiggin llegó corriendo al claro tras los depósitos de abono.
¬ó¬ŅQu√© haces? ¬ŅEst√°s loco?
—Hay mucha locura por aquí —dijo Ender.
—Sal de aquí —dijo—. Ese chico no vale la pena.
¬óValentine ¬ódijo √©l¬ó, no sabes lo que haces. Si interfieres de alguna forma, me destruir√°s. ¬ŅMe

comprendes? ¬ŅTe he mentido alguna vez?
¬óConstantemente.
—No contarte las cosas no es mentir —protestó Ender.
—No voy a permitir que suceda. Sé lo que planeas.
¬óCon todos mis respetos, Val, no sabes nada.
¬óTe conozco, Ender, mejor de lo que t√ļ te conoces a ti mismo.
¬óPero no conoces a este chico que se hace llamar por el nombre de un monstruo porque piensa que

ese loco era su padre.
Durante unos momentos la furia de Achilles se había disipado, pero ahora regresaba.
¬óMi padre era un genio.
—No son conceptos incompatibles —concedió Valentine con desdén. A Ender le dijo—: Esto no

har√° que vuelvan.
¬óAhora mismo ¬ódijo Ender¬ó. Si me amas, dejar√°s de hablar.
Su voz fue como un l√°tigo... no fuerte, pero orientada intensa y directamente al blanco. Ella

retrocedió como si la hubiese golpeado. Sin embargo, no abrió la boca para responder.
—Si me amas —dijo él.
¬óCreo que tu hermano intenta decirte que tiene un plan ¬ódijo Achilles.
—Mi plan es decirte quién eres. Julián Delphiki y Petra Arkanian vivían ocultos porque Achilles

Flandres tenía agentes buscándolos, deseando matarlos... sobre todo porque en su momento había

deseado a Petra, a su modo enfermizo.
La furia volvía a invadir a Achilles. Y él le daba la bienvenida. La llegada de Valentine había estado
a punto de estropearlo todo.

¬óTen√≠an nueve √≥vulos fertilizados que confiaron a un doctor que les hab√≠a prometido eliminar la enfermedad gen√©tica que t√ļ tienes, el gigantismo. Pero era un fraude... como demuestra tu estado actual. En realidad trabajaba para Achilles y rob√≥ los embriones. Tu madre dio a luz a uno; encontramos otros siete implantados en madres de alquiler. Pero Hyrum Graff siempre sospech√≥ que hab√≠an encontrado a esos siete porque Achilles quer√≠a que los encontrasen, para que los investigadores creyesen que sus m√©todos funcionaban. Conociendo a Achilles, Graff estaba seguro de que ser√≠a imposible encontrar al noveno beb√© empleando los mismos m√©todos.
Luego tu madre le escupi√≥ a Hyrum Graff y √©ste se puso a repasar su pasado y descubri√≥ que su nombre no era Nichelle Firth, era Randi. Y cuando comprob√≥ sus registros de ADN, descubri√≥ que t√ļ no ten√≠as genes en com√ļn con tu supuesta madre. De ninguna forma eras su hijo gen√©tico.
—Eso es mentira —dijo Achilles—. Sólo lo dices para provocarme.
¬óLo digo porque es verdad, con la esperanza de que te libere. Los otros ni√Īos fueron localizados y devueltos a sus padres. Cinco de ellos no ten√≠an tu enfermedad gen√©tica, tu gigantismo, y esos cinco siguen con vida en la Tierra. Bella, Andrew (por m√≠, debo decir), Juli√°n Tercero, Petra y Ram√≥n. Tres de tus hermanos eran gigantes, y por supuesto ya han muerto: Ender, Cincinnatus y Carlotta. T√ļeres el perdido, el que han estado buscando. √Čse al que nunca pudieron poner un nombre. Pero tu apellido es Delphiki. Conoc√≠ a tus padres y los quise mucho. No eres el hijo de un monstruo, sino el hijo de dos de las mejores personas que jam√°s hayan existido.
—¡Julián Delphiki es el monstruo! —gritó Achilles, y se abalanzó contra Ender.
Para su sorpresa, Ender no inició ninguna maniobra evasiva. El golpe de Achilles le dio de lleno y lo derribó.
—¡No! —gritó Valentine.
Ender se apoyó con calma y se puso en pie.
¬óSabes que digo la verdad ¬ódijo¬ó. Por eso est√°s tan furioso.
¬ó¬°Estoy furioso porque dices que soy el hijo del asesino de mi padre!
—Achilles Flandres asesinó a todos los que le demostraron compasión. La monja que hizo que le arreglasen su pierna tullida. El cirujano que se la corrigió. Una chica que le aceptó cuando él era el matón callejero con menos éxito de Rotterdam... fingió amarla, pero luego la estranguló y arrojó su cuerpo al Rin. Voló por los aires la casa donde vivía su padre, intentando matarle junto con toda la familia paterna. Secuestró
a Petra e intent√≥ seducirla, pero ella le despreci√≥ porque amaba a Juli√°n Delphiki. T√ļ eres su hijo, nacido de su amor y su esperanza.
Achilles cargó de nuevo contra él... pero fue deliberadamente torpe, para que Ender tuviese tiempo de sobra para bloquearle, para golpearle.
Pero, una vez más, Ender no hizo nada por apartarse. Encajó el golpe, esta vez en el estómago, y cayó al suelo, boqueando, con náuseas.
Luego volvió a ponerse en pie.
¬óTe conozco mejor de lo que t√ļ te conoces a ti mismo ¬ódijo Ender.
¬óEres el padre de las mentiras ¬ódijo Achilles.
—Nunca vuelvas a llamarte por ese nombre vil. No eres Achilles. Tu padre es el héroe que libró al

mundo de ese monstruo.
Una vez m√°s, Achilles le golpe√≥... en esta ocasi√≥n caminando lentamente y llevando el pu√Īo a la nariz
de Ender, rompiéndosela. Casi de inmediato le manó sangre de las fosas que le empapó la camisa.

Valentine gritó. Ender vaciló y luego cayó de rodillas.
—Lucha contra mí—siseó Achilles.
¬ó¬ŅNo lo comprendes? ¬óinquiri√≥ Ender¬ó. Nunca levantar√© la mano contra el hijo de mis amigos.
Achilles le dio una patada en la mandíbula con tal fuerza que lo lanzó hacia atrás.
Aqu√©lla no era la pelea planeada de los est√ļpidos v√≠deos en que h√©roes y villanos se daban golpes

tremendos pero su oponente se pon√≠a en pie para seguir luchando. El da√Īo contra el cuerpo de Ender
era profundo y real. Le entorpecía y le desequilibraba. Era un blanco fácil.
No va a matarme, pensó Achilles.

Sintió tanto alivio que se rio en voz alta.
Y luego pens√≥: Despu√©s de todo ser√° el plan de madre. ¬ŅPor qu√© llegu√© a imaginar que deb√≠a dejar
que él me matase? Soy el hijo de Achilles Flandres. Su verdadero hijo.

Puedo matar a los que sea preciso matar. Puedo poner fin a esta vida perniciosa, de una vez para

siempre, vengando a mi padre, a las reinas colmena y a esos dos chicos que mató Ender.
Mientras Ender yacía tendido de espaldas en la hierba, Achilles le dio una patada en las costillas. Se
rompieron con tal estruendo que incluso Valentine pudo oírlo; gritó.

—Silencio —reclamó Ender—. Así debe ser.

Luego Ender se dio la vuelta... haciendo una mueca, y luego gritó débilmente de dolor. Pero aun así,
de alguna forma logró ponerse en pie.
Después de lo cual metió las manos en los bolsillos.
—Puedes destruir los vídeos que estás grabando —dijo Ender—. Nadie sabrá que me asesinaste. No

creerán a Valentine. Así que podrás decir que fue en defensa propia. Todos te creerán... has
conseguido que me odien y me teman. Claro que tuviste que matarme para salvar tu vida.
¬ŅEnder quer√≠a morir? ¬ŅEn aquel momento? ¬ŅA manos de Achilles?
¬ó¬ŅA qu√© juegas? ¬ópregunt√≥ Achilles.
—Tu supuesta madre te educó para vengarte por su amante de fantasía, tu fraudulento padre. Hazlo...

cumple con la raz√≥n para la que te crio, s√© lo que ella planeaba que fueses. Pero yo no alzar√© la mano contra el hijo de mis amigos, por muy enga√Īado que est√©.
—En ese caso eres un idiota —dijo Achilles—. Porque yo lo haré. Por mi padre, por mi madre, por ese pobre chico Stilson, por Bonzo Madrid, por los insectores y por toda la especie humana.
Entonces Achilles comenzó a golpearlo de verdad. Otro golpe al estómago. Otro a la cara. Dos patadas más al cuerpo mientras permanecía inmóvil en el suelo.
¬ó¬ŅEsto es lo que le hiciste a Stilson? ¬ópregunt√≥¬ó. Patadas una y otra vez... eso dice el informe.
¬óHijo de mis amigos ¬ódijo Ender.
—Por favor —rogó Valentine. Pero no se movió para detener a Achilles. Ni tampoco pidió ayuda.
¬óAhora te toca morir ¬ódijo Achilles.
Una patada a la cabeza ser√≠a suficiente. Y si no dos patadas. El cerebro humano no podr√≠a soportar una sacudida tal dentro del cr√°neo. Quedar√≠a muerto o sufrir√≠a tantos da√Īos cerebrales que bien podr√≠a consider√°rsele muerto. As√≠ terminar√≠a la vida de Ender el Xenocida.
Se aproximó al cuerpo tendido de Wiggin. Sus ojos le miraban a través de la sangre que seguía saliéndole de la nariz rota.
Pero, por alguna razón, a pesar de la furia que le martilleaba en la cabeza, Achilles no le golpeó.
Se quedó inmóvil.
—El hijo de Achilles lo haría —susurró Ender.
¬ŅPor qu√© no le mato? ¬ŅDespu√©s de todo soy un cobarde? ¬ŅSoy tan indigno de mi padre? Ender tiene raz√≥n: mi padre le hubiera matado porque es necesario, sin contemplaciones, sin vacilaciones.
En ese momento comprendi√≥ el significado de las palabras de Ender. Hab√≠an enga√Īado a su madre. Le hab√≠an dicho que el ni√Īo era de Achilles Flandres. Ella le hab√≠a mentido a √©l, dici√©ndole que era su hijo, cuando ella era simplemente una madre sustitu√≠a. A estas alturas la conoc√≠a lo suficientemente bien para saber que sus historias adoptaban m√°s bien la forma de lo que ella necesitase que fuese cierto en lugar de la forma real. ¬ŅPor qu√© no hab√≠a llegado a la conclusi√≥n m√°s evidente, que todo lo que ella le dec√≠a era mentira? Porque ella no cejaba ni un instante. Daba forma al mundo de Achilles y no permit√≠a que surgiese ninguna prueba contraria.
De la misma forma que los profesores manipularon a ni√Īos para que librasen la guerra por ellos.
Achilles lo sabía, siempre lo había sabido. Ender Wiggin ganó una guerra en la que no sabía que luchaba; masacró una especie que creía que no era más que una simulación informática. De la misma forma que yo creí que Achilles Flandres era mi padre, que llevaba su nombre y que tenía como obligación completar su destino o vengar su asesinato.
Rodea a un ni√Īo de mentiras y se aferrar√° a ellas como a un oso de peluche, como a la mano de su
madre. Y cuanto peor y más tenebrosa sea la mentira, más tendrá él que retraerse a su mundo interior
para soportarla.

Ender había dicho que prefería morir a levantar la mano contra el hijo de sus amigos. Y él no era un

lun√°tico como la madre de Achilles.
Achilles. √Čl no era Achilles. √Čsa era la fantas√≠a de su madre. Todo era una fantas√≠a de su madre. √Čl
sabía que estaba loca; sin embargo vivía dentro de la pesadilla de su madre y daba forma a su vida
para cumplirla.

¬ó¬ŅC√≥mo me llamo? ¬ósusurr√≥.

En el suelo, a sus pies, Ender le susurró:

—No lo sé. Delphiki. Arkanian. Sus rostros. En el tuyo.

Ahora Valentine estaba a su lado.

¬óPor favor ¬ópidi√≥¬ó. ¬ŅPodemos acabar con esto ya?

—Lo sabía —susurró Ender—. El hijo de Bean. El hijo de Petra. Nunca podría...

¬ó¬ŅNunca podr√≠a qu√©? Te ha roto la nariz. Podr√≠a haberte matado.

—Iba a hacerlo —confesó Achilles. Y luego la enormidad de ese acto le llegó de pleno—. Iba a

matarle de una patada en la cabeza.
¬óY ese tonto est√ļpido te hubiera dejado ¬ódijo Valentine.
—Una posibilidad entre cinco —dijo Ender—. De matarme. Tenía bastantes probabilidades a mi

favor.

¬óPor favor ¬ósuplic√≥ Valentine¬ó. No puedo llevarle. Ll√©vale al m√©dico. Por favor. T√ļ tienes
fuerza suficiente.
Sólo al agacharse y levantar a Ender se dio cuenta de lo mucho que se había herido las manos con la

fuerza de sus golpes.
¬ŅY si muere? ¬ŅSi aun as√≠ muere aunque ahora no le quiero muerto?
Cargó a Ender con premura estudiada sobre el terreno desigual y Valentine tuvo que correr para no

quedar rezagada. Llegaron a casa del médico mucho antes de que tuviese que marcharse a la clínica.
Echó un vistazo a Ender e hizo que le entrasen para un examen de emergencia.
¬óYa veo qui√©n ha perdido ¬ódijo el m√©dico¬ó. Pero ¬Ņqui√©n ha ganado?

¬óNadie ¬ódijo Achilles.
¬óT√ļ no tienes heridas ¬ódijo el doctor.
Levantó las manos.
—Aquí están —dijo—. Yo lo hice.
—No llegó a golpearte.
—Ni lo intentó.
¬ó¬ŅY t√ļ no dejaste de golpearle? ¬ŅQu√© clase de...? ¬óPero luego el doctor volvi√≥ a su trabajo,

apartando la ropa del cuerpo de Ender, maldiciendo entre dientes al ver las enormes magulladuras de

costillas y vientre, buscando las roturas¬ó. Cuatro costillas. Y m√ļltiples fracturas. ¬óVolvi√≥ a mirar

a Achilles, en esta ocasión con desprecio en el rostro—. Sal de mi casa —ordenó.
Achilles se volvió para irse.
¬óNo ¬ódijo Valentine¬ó. Todo ha sucedido seg√ļn su plan.
El doctor bufó.
—Oh, sí, él mismo planeó que le diesen una paliza.
¬óO que lo matasen ¬óa√Īadi√≥ Valentine¬ó. Estaba contento con cualquier resultado.
—Yo fui quien lo planeó —terció Achilles.
¬óS√≥lo cre√≠ste planearlo ¬óasegur√≥ Valentine¬ó. √Čl te manipul√≥ desde el primer momento. Es el

talento de la familia.
—Mi madre me manipuló —afirmó Achilles—. Pero yo no tenía que creerla. Yo hice esto.
—No, Achilles —insistió Valentine—. La educación de tu madre hizo esto. Las mentiras que

Achilles le cont√≥ a tu madre hicieron esto. Lo que t√ļhas hecho ha sido...
parar.
Achilles sintió que el cuerpo se le estremecía con un sollozo y se hincó de rodillas.
¬óAhora ya no s√© qu√© nombre darme ¬ódijo¬ó. Odio el nombre que ella me ense√Ī√≥.
¬ó¬ŅRandall? ¬ópregunt√≥ el m√©dico.
¬óNo... no.
—Se llama a sí mismo Achilles. Ella le llama así.

¬ó¬ŅC√≥mo puedo... deshacer esto? ¬óle pregunt√≥. ¬óPobre muchacho ¬ódijo Valentine¬ó. Eso es lo que Ender intent√≥ descubrir durante los √ļltimos a√Īos. Creo que acaba de usarte para conseguir una respuesta parcial. Creo que te ha utilizado para que le dieses la paliza que Stilson y Bonzo Madrid pretend√≠an darle. La diferencia es que t√ļ eres el hijo de Juli√°n Delphiki y Petra Arkanian, y en lo m√°s profundo de ti hay algo que te impide asesinar... ya sea a sangre fr√≠a o con la cabeza caliente. O quiz√°s eso no tenga nada que ver con tus padres. Quiz√°s est√© relacionado con haber sido educado por una madre que sabes que est√° mentalmente
enferma y por la que sientes compasión... una compasión tan profunda que jamás pudiste desafiar su
mundo de fantasía. Quizá sea por eso. O
quizá sea cosa de tu alma. La que Dios envolvió en un cuerpo y convirtió en hombre.
Fuese por lo que fuese, t√ļ paraste.
¬óArkanian Delphiki ¬ódijo.
¬óSer√≠a un buen nombre ¬óasegur√≥ Valentine¬ó. Doctor, ¬Ņmi hermano vivir√°?
—Ha recibido golpes en la cabeza —constató el médico—. Mírale los ojos. Hay una contusión

importante. Quizá sea incluso más grave. Debemos llevarle a la clínica.
—Yo le llevaré —dijo... no Achilles... Arkanian.
El doctor hizo una mueca.
¬ó¬ŅPermitir que el agresor cargue con el agredido? Pero no quiero esperar por nadie. Vaya un

momento m√°s horrible del d√≠a para mantener este... ¬Ņduelo?

Mientras recorrían la carretera a la clínica, algunos que se habían levantado temprano los miraron
inquisitivamente, e incluso una mujer se acercó, pero el médico la obligó a alejarse con un gesto.
—Pretendía que él me matase —dijo Arkanian.
—Lo sé —respondió Valentine.
—Lo que les hizo a los otros chicos. Pensaba que lo volvería a hacer.
¬ó√Čl pretend√≠a hacerte creer que se defender√≠a.
¬óY luego lo que dijo. Lo opuesto a todo.
—Pero le creíste. De inmediato supiste que era cierto —dijo ella.
—Sí.
¬óTe puso furioso.

Arkanian emitió un sonido, entre un gemido y un aullido. No lo planeaba; no lo comprendió. Como un

lobo aullándole a la luna, sólo sabía que el sonido estaba en su interior y debía salir.
¬óPero no pudiste matarle ¬ódijo ella¬ó. Porque no eres tan tonto como para pensar que matando al
mensajero puedes ocultarte de la verdad.

—Ya estamos —dijo el médico—. Y no puedo creer que estés consolando al que ha golpeado a tu
hermano de esta forma.
¬óOh, ¬Ņno lo sabe? ¬ódijo Valentine¬ó. √Čste es Ender el Xenocida. Se merece todo lo que le hagan.
—Nadie se merece esto —dijo el médico.

—Cómo puedo deshacerlo —preguntó Arkanian. Y esa vez no se refería a las heridas de Ender.
—No puedes —dijo Valentine—. Y ya estaba allí, ya era inherente a ese libro, La Reina
Colmena. Si t√ļ no lo hubieses dicho, alguien lo hubiese hecho. Tan pronto como la especie humana
comprendió que fue una tragedia destruir a las reinas colmena, había que encontrar a alguien a quien
culpar, para que los demás nos podamos sentir absueltos. Habría sucedido lo mismo sin ti.

—Pero no ha sucedido sin mí. Debo contar la verdad... debo admitir lo que...
¬óNo, no lo har√°s ¬ódijo ella¬ó. Tienes que vivir tu vida. La tuya. Y Ender vivir√° la suya.
¬ó¬ŅY qu√© hay de ti? ¬ópregunt√≥ el m√©dico, en un tono todav√≠a m√°s c√≠nico que antes.
—Oh, también viviré la vida de Ender. Es mucho más interesante que la mía.