9 - Capitulo 09

De: PeterWiggin@hegemonia.gob/hegemon
Asunto: Mientras estabas de viaje
He hecho que mi personal calculase cu√°nto tiempo ha pasado para ti desde que iniciaste tu viaje relativista al futuro. Como mucho, pudieron darme un rango de posibles duraciones subjetivas... en cualquier caso, unas semanas. Para m√≠, un par de a√Īos. Por tanto, me siento seguro al decir que te echo m√°s de menos de lo que t√ļ me echas a m√≠. Ahora mismo probablemente todav√≠a crees que jam√°s me echar√°s de menos. El mundo est√° lleno de gente convencida de lo mismo. Recuerdan vagamente que fui elegido para el puesto de Hegem√≥n.
Simplemente no pueden recordar qué hace el Hegemón. Cuando se molestan en pensar en mí, piensan que mi nombre es Locke.
Sin embargo, estoy en guerra. Mis fuerzas son diminutas, comandadas por, de entre todos los posibles, el viejo amigo de Ender, Bean. Los otros ni√Īos del jeesh de Ender (el ¬ęej√©rcito¬Ľ en el argot de la Escuela de Batalla, pero se ha puesto de moda y as√≠ los llaman) fueron todossecuestrados por los rusos, inspirados por un peque√Īo cabr√≥n artero llamado Achilles, que fue expulsado de la Escuela de Batalla. Parece que Achilles escogi√≥ a su enemigo principal bastante mejor que Bonito de Madrid... Fue Bean quien se enfrent√≥ a √©l en un conducto de aire oscuro, o eso cuentan, y, en lugar de matarlo, l o entreg√≥ a las autoridades. ¬ŅHab√≠as o√≠do esa historia? ¬ŅLo supo Ender cuando sucedi√≥? Achilles es un Hitler sigiloso, un Stalin con cerebro, un Mao con energ√≠a, un Pol Pot con sutileza... el monstruo que prefieras, y Achilles posee todas las virtudes poco convenientes que hacen muy dif√≠cil pararlo y mucho m√°s dif√≠cil matarlo. Bean jura que lo har√°, pero ya tuvo una oportunidad y no la aprovech√≥, as√≠ que soy m√°s bien esc√©ptico.
Me gustaría que estuvieses aquí.
M√°s a√ļn, la verdad es que me gustar√≠a que Ender estuviese aqu√≠. Estoy haciendo la guerra con la ayuda de un ej√©rcito compuesto por unos pocos cientos de hombres... muy leales y genialmente entrenados, ¬°pero s√≥lo son doscientos! Bean no es el comandante m√°s de fiar.
Siempre gana, pero no siempre hace lo que se le dice y no siempre va a donde le digo. Escoge entre sus misiones. Eso s√≠, no discute conmigo delante de sus hombres (que supuestamente son ¬ęm√≠os¬Ľ).
El problema es que esos chicos de la Escuela de Batalla son todos muy c√≠nicos No creen en nada.Ciertamente no creen en M√ć. Simplemente porque Achilles no deja de intentar asesinar a Bean y tiene aterrorizada a toda la Escuela de Batalla, creen que no le deben al hermano mayor de Ender Wiggin su servicio personal para toda la vida. (Es broma, no me deben nada.) Hay guerras por todo el mundo, alianzas que cambian... lo que predije que suceder√≠a despu√©s de que los chicos de la Escuela de Batalla volviesen a casa. Son armas excelentes:potencialmente devastadoras, pero sin restos radiactivos, sin nubes en forma de hongo. De alguna forma siempre me vi cabalgando en la cresta de la ola. Ahora me encuentro arrastrado al fondo de la ola, de forma que apenas s√© en qu√© direcci√≥n est√° la superficie y constantemente me quedo sin aire. Llego a lo alto, boqueo y una nueva ola me hunde.
En cualquier caso, por ahora hay unos cuantos privilegios inherentes a este puesto. El ministro de Colonizaci√≥n Graff me comenta que tengo acceso ilimitado al ansible: puedo hablar contigo siempre que quiera. Felic√≠tame por no abusar de esa opci√≥n. S√© que est√°s preparando una historia de la Escuela de Batalla y se me ocurri√≥ que podr√≠a serte √ļtil tener informaci√≥n sobre las carreras de los graduados m√°s importantes de la Escuela de Batalla, quiz√° para un ep√≠logo. Los miembros del jeesh de Ender lucharon contra los insectores y ganaron; pero todos los dem√°s est√°n ahora implicados de una forma u otra, ya sea como cautivos, siervos, l√≠deres, figuras decorativas o v√≠ctimas, en la estrategia y las t√°cticasmilitares de cualquier naci√≥n que tenga la suerte de contar al menos con un graduado y disponga adem√°s de la fuerza suficiente para conservarlo.
As√≠ que prep√°rate para recibir un mont√≥n de informaci√≥n. Graff me dice que llevar√° semanas enviarlo todo desde su oficina (ahora est√° en la antigua estaci√≥n de la Escuela de Batalla), pero que a ti te parecer√° que llega toda de una vez. Espero que eso no moleste excesivamente al capit√°n de tu nave (tengo entendido que es un don nadie, no Mazer Rackham como se esperaba), pero lo estoy enviando con el grado de prioridad de la hegemon√≠a, lo que significa que no podr√° leer nadade esto y cualquier mensaje que √ČL espere tendr√° que aguardar su turno. Disc√ļlpate en mi nombre. O no, como creas conveniente.
En mi vida he estado tan solo. Todos los d√≠as deseo que est√©s aqu√≠. Por suerte, padre y madre han resultado ser sorprendentemente √ļtiles. No, deber√≠a decir ¬ęserviciales¬Ľ. Pero dejar√© el ¬ę√ļtiles¬Ľ para que puedas decir: ¬ęNo ha cambiado nada.¬Ľ Tambi√©n te echan de menos, y entre la informaci√≥n que te env√≠o hay cartas de padre y madre. Tambi√©n las cartas que le env√≠an a Ender. Espero que el chico supere esa fase y les responda. Echarte de menos me ha hecho comprender mejor lo que sienten por Ender (y ahora por ti): para ellos ser√≠a toda una alegr√≠a que √©l les escribiese. ¬ŅY qu√© le costar√≠a hacerlo?
No, yo no voy a escribirle. No tengo acciones en esa empresa. Mam√° y pap√° est√°n deprimidos de tenerme s√≥lo a m√≠ como prueba visible de que se reprodujeron. Vosotros dos, alegradles la vida. ¬ŅQu√© OTRA cosa ten√©is que hacer? Os imagino desliz√°ndoos a la velocidad de la luz, con sirvientes tray√©ndoos julepes y colonos zalameros rog√°ndole a Ender que cuente una vez m√°s c√≥mo el mundo natal de los insectores vol√≥ en mil pedazos.
Escribir esto en ocasiones me hace sentir como si te hablase como lo hac√≠a anta√Īo. Pero en este momento es un recordatorio doloroso de que no se parece en nada a hablar contigo. Como monstruo oficial de la familia, espero que me compares con un verdadero monstruo como Achilles y me concedas algunos p untos por no ser tan horrible como se puede llegar a ser. Tambi√©n te digo que he aprendido que, cuando no es posible confiar en nadie (y quiero decir en nadie) te queda la familia. De alguna forma logr√© ser part√≠cipe en el alejamiento de dos de las
cuatro personas en las que pod√≠a confiar. Muy torpe por mi parte, ¬Ņn'est-ce pas?
Te quiero, Valentine. Me gustar√≠a haberte tratado mejor desde la ni√Īez. A Ender tambi√©n.
Ahora, disfruta leyendo. El mundo está tan patas arriba que me alegro de que no estéis aquí. Pero te prometo una cosa: haré lo posible por restaurar el orden y traer la paz. Sin, espero, hacer demasiado la guerra.
Con todo mi corazón, tu irritante hermano,
PETER
El almirante Morgan hizo esperar a Ender dos horas fuera de su despacho. Sin embargo, era justo lo que Ender esperaba, así que cerró los ojos y aprovechó el tiempo para disfrutar de una larga y relajante siesta. Se despertó al oír a alguien gritar desde el otro lado de la puerta:
—Bien, despiértale, hazle entrar. ¡Estoy listo!
Ender se sentó de inmediato, consciente instantáneamente de su entorno. Aunque jamás había entrado en combate sabiéndolo, había adquirido la costumbre militar de permanecer atento incluso dormido. Cuando el alférez encargado de despertarle llegó, Ender ya estaba de pie y sonreía:
—Tengo entendido que es la hora de mi reunión con el almirante Morgan.
¬óS√≠, se√Īor, por favor, se√Īor. ¬óEl pobre chico (aunque ten√≠a seis o siete a√Īos m√°s que Ender era demasiado joven para que un almirante le estuviese gritando todo el d√≠a) se deshac√≠a en deseos de agradar a Ender. As√≠ que Ender se esforz√≥ por mostrarse visiblemente encantado:
—Está de mal humor —le susurró el alférez.
¬óVeamos si puedo alegrarle un poco ¬ódijo Ender.
¬óNo es muy probable ¬ósusurr√≥ el alf√©rez. Luego abri√≥ la puerta¬ó. El almirante Andrew Wiggin, se√Īor.
Ender entró mientras lo anunciaban; el alférez se retiró a toda prisa y cerró la puerta.
¬ó¬ŅQu√© demonios crees que haces? ¬ópregunt√≥ el almirante Morgan con el rostro l√≠vido. Como Ender llevaba durmiendo dos horas, eso significaba que Morgan hab√≠a conservado la lividez durante todo ese tiempo o era capaz de activarla a voluntad, como gesto dram√°tico. Ender apostaba por esto
√ļltimo.

¬óMe re√ļno con el capit√°n de la nave, como me ha pedido.
¬ó Se√Īor ¬ódijo el almirante Morgan.
¬óOh, no hace falta que me llame se√Īor ¬ódijo Ender¬ó. Basta con Andrew. No me gusta insistir en

los privilegios de mi graduación. —Ender se sentó en un sillón cómodo junto a la mesa de Morgan,
en lugar de en la silla incómoda que había justo delante.
—En mi nave no tienes graduación —dijo Morgan.
—No tengo autoridad —dijo Ender—. Pero mi graduación viaja conmigo.
—Fomentas la rebelión en mi nave, requisas recursos vitales subvirtiendo una misión cuyo propósito

principal es llevarte a la colonia que se supone que est√°s preparado para gobernar.
¬ó¬ŅRebeli√≥n? Leemos La fierecilla domada, no Ricardo III.
¬ó¬°Todav√≠a estoy hablando, ni√Īo! Puede que te creas el hero√≠smo personificado porque t√ļ y tus

amiguitos jugasteis a un video-juego que resultó ser real, ¡pero no toleraré esta subversión en mi propia nave! Lo que hicieses para volverte famoso y conseguir esa graduación ridicula ya es pasado.Ahora estás en el mundo real y no eres más que un mocoso con delirios de grandeza.
Ender permaneció en silencio, mirándole con tranquilidad.
¬ó Ahora puedes responder.
¬óNo tengo ni idea de lo que me est√° diciendo ¬ódijo Ender.
Momento en el que Morgan dejó escapar una retahíla de obscenidades y vulgaridades tal que pareció

que había recopilado las expresiones favoritas de toda la flota. Si antes estaba rojo, ahora se había
puesto violeta. Y durante todo ese proceso, Ender se esforzó en comprender qué aspecto de leer una
obra de teatro le había puesto tan demencialmente furioso.

Cuando Morgan calló para tomar aliento, apoyándose (no, dejándose caer) sobre la mesa, Ender se

puso en pie.
—Creo que será mejor que prepare los cargos contra mí para el consejo de guerra, almirante
Morgan.

¬ó¬°Consejo de guerra! ¬°No voy a someterte a un consejo de guerra, ni√Īo! ¬°No me hace falta! ¬°Puedo ponerte en estasis durante el resto del viaje s√≥lo con el poder de mi firma! ¬óMe temo que no puede hacerle tal cosa a alguien con la graduaci√≥n de almirante ¬ódijo Ender¬ó. Y da la impresi√≥n de que la presentaci√≥n formal de cargos para un consejo de guerra
ser√° la √ļnica forma que tendr√© de obtener una expresi√≥n coherente de lo que se supone que he hecho para ofender su dignidad y provocar tal alarma.
¬óOh, ¬Ņquieres una expresi√≥n formal? Qu√© tal esto: secuestras todas las comunicaciones de ansible durante tres horas de forma que a todos los efectos
estamos aislados del resto del universo conocido, ¬Ņqu√© tal suena? Tres horas significan m√°s de dos d√≠as en tiempo real... Por lo que s√©, podr√≠a haber habido una revoluci√≥n, o mis √≥rdenes podr√≠an haber cambiado, o podr√≠an estar pasando un buen mont√≥n de cosas, ¬°y ni siquiera puedo enviar un mensaje para preguntar!
¬óEso es ciertamente un problema ¬ódijo Ender¬ó. Pero ¬Ņpor qu√© cree que tengo algo que ver?
¬óPorque tu nombre aparece por todas partes ¬ódijo Morgan¬ó. El mensaje va dirigido a ti. Y sigue llegando, ocupando todo nuestro ancho de banda de ansible.
¬ó¬Ņ Se le ha ocurrido pensar ¬ódijo Ender con tacto¬ó que el mensaje es para m√≠, no m√≠o?
¬óDe Wiggin a Wiggin, totalmente confidencial, tan cifrado que ninguno de los ordenadores de a bordo puede abrirlo.
¬ó¬ŅHa intentado abrir un mensaje seguro dirigido a un oficial de alto rango sin pedir antes el permiso de dicho oficial?
¬ó¬°Es una comunicaci√≥n subversiva, ni√Īo, por eso he intentado abrirla!
¬óSabe que es subversiva porque no puede abrirla, y ha intentado abrirla porque sabe que es subversiva ¬ódijo Ender. Mantuvo la voz baja y alegre. Ender no segu√≠a impasible porque supiese que eso volver√≠a loco a Morgan... aquello no era m√°s que la guinda. Simplemente daba por supuesto que la conversaci√≥n estaba siendo grabada para ser usada luego como prueba, y Ender no iba a decir nada ni a manifestar ninguna emoci√≥n que no le fuese provechosa en alg√ļn consejo de guerra posterior.
Por tanto, Morgan podía insultarle cuanto quisiera... Ender no iba a decir nada que pudiese citarse aisladamente y hacerle parecer subversivo o furioso.
—No tengo que justificarme ante ti —dijo Morgan—. Te he hecho venir y he cancelado tu supuesta lectura de la obra para que abras la transmisión delante de mí.
—Una comunicación segura y totalmente confidencial... no estoy seguro de que sea apropiado que insista en verla.
—O la abres ahora mismo, delante de mí, o vas a estasis y no sales de esta nave hasta volver a Eros para tu consejo de guerra.
El consejo de guerra de alguien, pensó Ender, pero probablemente no el mío.
—Déjeme echar un vistazo —dijo Ender—. Aunque no puedo prometer abrirlo, ya que no tengo ni
idea de qué es ni de quién es.

—Es tuyo —dijo Morgan ácidamente—. Dispusiste su envío antes de partir.
¬óNo lo hice, almirante Morgan ¬ódijo Ender¬ó. Doy por supuesto que tiene un punto de acceso
seguro en su despacho.

—Sí, ven aquí y ábrelo ahora —dijo Morgan.
¬óLe sugiero que gire el terminal, almirante Morgan ¬ódijo Ender.
—¡He dicho que vengas aquí!
¬óCon mis respetos, almirante Morgan, no habr√° ning√ļn v√≠deo en el que se me vea sentado a su mesa.
Morgan le miró fijamente, otra vez colorado. Luego giró hacia Ender la holopantalla de su mesa.
Ender se inclinó y escogió algunas opciones en la holopantalla mientras el almirante Morgan se

acercaba a mirar.
—Más despacio, para que vea qué haces.
¬óNo hago nada ¬ódijo Ender.
¬óEntonces ir√°s a estasis, ni√Īo. Nunca has estado preparado para gobernar nada.
No eres m√°s que un ni√Īo que ha recibido demasiados halagos y que est√° completamente mimado.

¬°Nadie en esa colonia te va a prestar atenci√≥n! Tu √ļnica forma de sobrevivir como gobernador ser√≠a
con mi apoyo... y, después de esto, puedes estar seguro de que no te lo daré. Estás acabado en este
juego de disfraces.

¬óComo desee, almirante ¬ódijo Ender¬ó. Pero no estoy haciendo nada con este mensaje porque no
hay nada que yo pueda hacer. No va dirigido a mí y no tengo forma de abrir una comunicación segura
que no es mía.

¬ó¬ŅCrees que soy idiota? ¬°Tu nombre aparece por todas partes!
¬óEn el exterior especifica al almirante Wiggin, que soy yo, porque se ha enviado desde la ComFI a
través de un canal militar seguro y el receptor no tiene cargo en la flota. Pero, tan pronto como lo
abres, y estoy seguro de que sus técnicos llegaron hasta ese punto, se ve que el Wiggin al que va

dirigida la porción segura del mensaje no es A. Wiggin ni E. Wiggin, que sería yo, sino V. Wiggin,
que es mi hermana Valentine.
¬ó¬ŅTu hermana?
¬ó¬ŅSus t√©cnicos no se lo han dicho? Y aunque la verdadera autoridad del mensaje es el propio

ministro de Colonizaci√≥n, una vez m√°s, el remitente es P. Wiggin, y su t√≠tulo parece ser el de Hegem√≥n. Lo encuentro interesante. El √ļnico P. Wiggin que conozco personalmente es mi hermano mayor, Peter, por lo que da la impresi√≥n de que mi hermano es ahora Hegem√≥n. ¬ŅLo sab√≠a usted? Yo no. No lo era cuando part√≠.
A su espalda, un largo silencio con origen en el almirante Morgan. Al fin Ender se volvió para mirarle... una vez más, haciendo lo posible por evitar que cualquier manifestación de triunfo se reflejase en su rostro.
¬óCreo que mi hermano, el Hegem√≥n, le escribe en privado a mi hermana, con la que mantuvo una larga relaci√≥n colaborativa. Quiz√° le pida consejo. Pero esto no tiene nada que ver conmigo. Ya sabe usted que no he visto a mi hermano ni he mantenido comunicaci√≥n con √©l desde que entr√© en la Escuela de Batalla, a los seis a√Īos. Y s√≥lo reanud√© la comunicaci√≥n con mi hermana unas semanas antes del
lanzamiento de nuestra nave. Lamento que haya interrumpido las comunicaciones, pero, como le he dicho, no sé nada sobre esto y no tiene ninguna relación conmigo.
Morgan se apartó y se sentó a su mesa.
¬óEstoy asombrado¬ódijo Morgan.
Ender aguardó.
—Estoy avergonzado —dijo Morgan—. Me parecía que las comunicaciones de mi nave estaban siendo atacadas, y que el agente atacante era el almirante Wiggin. Por tanto, sus reuniones repetidas con un subconjunto de los colonos, a las que ha estado invitando a miembros de mi tripulación, se parecían sospechosamente al motín. Así que lo he encarado como un motín. Ahora comprendo que la premisa fundamental era falsa.
—Un motín es algo muy grave —dijo Ender—. Ha hecho bien en alarmarse.
¬óResulta que su hermano es verdaderamente Hegem√≥n. Me lleg√≥ la noticia hace una semana. Dos semanas. En cualquier caso, hace un a√Īo que lo es en tiempo de la Tierra.
—Es perfectamente correcto que no me lo contase —dijo Ender—. Estoy seguro de que pensó que lo descubriría por otros medios.
—No se me pasó por la cabeza que esta comunicación pudiese ser suya y no para usted.
¬óResulta f√°cil pasar por alto a Valentine. Se mantiene siempre en segundo plano.
Así es ella.
Morgan miró agradecido a Ender.
—Así que lo comprende.
Por supuesto que comprendo que eres un idiota paranoico sediento de poder, dijo Ender en silencio.

—Claro que lo comprendo —respondió Ender.
¬ó¬ŅLe importa si hago venir a su hermana?
De pronto era ¬ęle importa¬Ľ... pero Ender no ten√≠a inter√©s en hacer sufrir a Morgan.
¬óPor favor, h√°galo. Siento tanta curiosidad por este mensaje como usted.
Morgan envió un alférez a buscarla, y luego se sentó e intentó conversar de cosas triviales mientras

esperaban. Cont√≥ dos historias muy divertidas sobre sus d√≠as de entrenamiento... nunca hab√≠a sido de la Escuela de Batalla, hab√≠a ascendido ¬ęde la forma dura, grado a grado¬Ľ. Estaba claro que sent√≠a rencor por la Escuela de Batalla y la inferioridad impl√≠cita de cualquiera que no hubiera sido invitado a asistir a la misma.
¬ŅSe trata de eso?, se pregunt√≥ Ender. ¬ŅDe la rivalidad tradicional entre los graduados de una academia militar y los que no disfrutaron de esa ventaja?
Valentine llegó para encontrarse a Ender riéndose de una historia de Morgan. —Val —dijo Ender, todavía riendo—. Tienes que ayudarnos con algo. —En un momento le explicó lo del mensaje que había acaparado horas de tiempo de ansible, cortando todo lo demás—. Ha provocado mucha consternación y, naturalmente, el almirante Morgan está preocupado. Nos tranquilizaría que abrieras el mensaje aquí mismo y nos dieses una idea de qué es.
—Tendré que ver cómo lo abre —dijo Morgan.
¬óNo, no lo har√° ¬ódijo Valentine.
Se miraron un buen rato.
¬óLo que Valentine pretende decir ¬ódijo Ender¬ó es que no quiere que usted vea sus

procedimientos de seguridad... considerando que es un mensaje del Hegem√≥n, podr√° comprender su cautela. Pero estoy seguro de que nos indicar√° cu√°l es el contenido del mensaje de una forma que podamos verificar sin problemas. ¬óEnder mir√≥ a Valentine y le dedic√≥ una sonrisa burlonamente encantadora y un encogimiento de hombros¬ó. ¬ŅPor m√≠, Val?
√Čl sab√≠a que ella entender√≠a que aquello era una farsa representada para beneficio de Morgan; por
supuesto, cooperó.
¬óPor ti, cabeza de patata. ¬ŅD√≥nde est√° el acceso?
Enseguida Valentine estuvo sentada a un extremo de la mesa, abriéndose paso por la holopantalla.
—Oh, es sólo semiseguro —dijo—. Basta una huella digital para abrirlo.

Cualquiera hubiese podido acceder tras cortarme el dedo. Tendré que decirle a Peter que emplee seguridad total, retina, ADN, pulso... para que tengan que mantenerme con vida si quieren acceder al mensaje. Simplemente, no me valora lo suficiente.
Se quedó sentada un rato, leyendo.
¬óNo puedo creer que Peter sea tan idiota. Ni Graff, ya puestos. Aqu√≠ no hay nada que no se hubiese podido enviar sin seguridad, y no hay ninguna raz√≥n para no enviarlo a trozos en lugar de con un √ļnico flujo ininterrumpible de alta prioridad. No son m√°s que un mont√≥n de art√≠culos, res√ļmenes y dem√°s sobre los acontecimientos en la Tierra durante los √ļltimos a√Īos. Parece que hay guerras y rumores de guerra. ¬ó
Echó un vistazo a Ender.
Ender capt√≥ la referencia a la versi√≥n del rey Jacobo. Varios a√Īos antes hab√≠a memorizado largos pasajes como parte de su estrategia para lidiar con las crisis menores en la Escuela de Batalla.
¬óBien, transmitirlo desde luego ha llevado tiempo, y tiempo y m√°s tiempo ¬ódijo.
¬óBien, eso es lo embarazoso ¬ódijo Valentine¬ó. No tengo ning√ļn problema en dejarle ver toda la informaci√≥n... es m√°s, le sugiero que la a√Īada a la biblioteca para que todos tengan acceso a ella. Seguro que a la gente le resultar√° fascinante tener una idea de lo que ha estado pasando en la Tierra. Yo misma no veo el momento de leerlo.
¬ó¬ŅPero? ¬ópregunt√≥ Ender.
—La carta inicial en sí... —Valentine parecía sinceramente avergonzada—. Mi hermano se refiere a usted con condescendencia. Espero que comprenda que ni Ender ni yo hemos hablado de usted con Peter... lo que dice es suposición suya. Le garantizo que Ender y yo le tenemos en la máxima consideración.
Y, dicho eso, giró la holopantalla y Ender y Valentine se quedaron sentados en silencio viendo a Morgan leer.
Al final, Morgan suspiró, luego se inclinó hacia delante y apoyó los codos sobre la mesa, con los dedos en la frente.
¬óBien, efectivamente me siento avergonzado.
¬óEn absoluto ¬ódijo Ender¬ó. Es un error perfectamente comprensible. Prefiero volar con un capit√°n que se toma en serio todas las amenazas potenciales a su nave que con uno que pensase que perder las comunicaciones durante tres horas no tiene mayor importancia.
Morgan aceptó la rama de olivo.
—Me alegro de que lo vea así, almirante Wiggin.
—Ender —le corrigió Ender.
Valentine se puso en pie, sonriendo.
—Por tanto, si no le importa, lo dejaré todo descifrado sobre su mesa, siempre que me garantice que todo acabará en la biblioteca, excepto la carta personal de mi hermano. —Se volvió hacia Ender—. Dice que me quiere, que me echa de menos y quiere que te diga que escribas a nuestros padres. Ya no son jóvenes y les duele no saber de ti.
—Sí —dijo Ender—. Debería haberlo hecho tan pronto como partió la nave. Pero no quería ocupar tiempo de ansible con asuntos personales. —Le sonrió con pesar a Morgan—. Y, al final, hemos acabado en esta situación simplemente porque Peter y Graff tienen una idea exagerada de su propia importancia.
—Le diré a mi egocéntrico hermano que envíe de otra manera los mensajes futuros
—dijo Valentine—. Doy por supuesto que no le importará que envíe por ansible ese mensaje.
Iban hacia la puerta con un Morgan todo sonrisas, escolt√°ndolos y diciendo ¬ęme alegra que lo comprendan¬Ľ, cuando Ender se detuvo.
¬óOh, almirante Morgan ¬ódijo.
¬óPor favor, ll√°mame Quincy.
—Oh, jamás lo haría —dijo Ender—. Nuestra graduación lo permite, pero si alguien me oyese hablarle de esa forma, no habría modo de borrar la imagen visual de un adolescente hablándole al capitán de la nave de una forma que sólo se podría considerar irrespetuosa. Estoy seguro de que está de acuerdo. Nada puede minar la autoridad del capitán.
¬óMuy sabio ¬órespondi√≥ Morgan¬ó. Est√° cuidando mejor de mi puesto que yo mismo. Pero ¬Ņdeseaba decir algo?
¬óS√≠. La lectura de la obra. No era m√°s que eso... Leemos La fierecilla domada. Yo interpreto a Lucencio. Val tambi√©n tiene un peque√Īo papel. Todos estaban muy emocionados. Y ahora ha sido cancelada sin explicaci√≥n.
Morgan pareció confuso:
—Si es sólo una lectura de la obra, entonces, adelante.
—Claro que lo haremos —dijo Ender—, ahora que contamos con su permiso. Pero verá, algunos de los participantes invitaron a asistir a miembros de la tripulación. Y
es posible que la cancelaci√≥n haya causado una mala impresi√≥n. Es un problema para la moral, ¬Ņno le parece? Querr√≠a proponerle una especie de gesto, para demostrar que realmente ha sido un malentendido. Para borrar cualquier mala impresi√≥n.
¬ó¬ŅQu√© tipo de gesto? ¬ópregunt√≥ Morgan.
¬óSimplemente... cuando la volvamos a programar, ¬Ņpor qu√© no viene a verla?
Que se le vea riéndose de una comedia.
—Podría interpretar un papel —dijo Valentine—. Estoy segura de que el hombre que interpreta a Christopher Sly...
¬óMi hermana bromea ¬ódijo Ender¬ó. Es una comedia y todos los papeles se encuentran por debajo de la dignidad del capit√°n de la nave. S√≥lo propongo su asistencia. Quiz√° s√≥lo durante la primera parte. En el intermedio siempre puede alegar tener que ocuparse de alg√ļn asunto urgente. Todos lo comprender√°n. Pero, mientras tanto, ver√°n que realmente se preocupa por ellos y por lo que hacen durante el viaje. Ser√° muy beneficioso para su liderazgo, tanto durante el viaje como tras nuestra llegada.
¬ó¬ŅTras nuestra llegada? ¬ópregunt√≥ Valentine.
Ender la miró con unos ojos completamente inocentes.
¬óComo me ha se√Īalado el almirante Morgan durante nuestra conversaci√≥n, es poco probable que alg√ļn colono est√© dispuesto a aceptar el liderazgo de un adolescente. Deber√°n tener la garant√≠a de que la autoridad del almirante Morgan est√° detr√°s de todo lo que yo haga, oficialmente, como gobernador. Por tanto, creo que
eso hace que sea todavía más importante que vean al almirante y que le conozcan, para que confíen en que les ofrecerá un liderazgo fuerte.
Ender temía que Valentine perdiese el control en ese momento y se riese o le gritarse. Pero no hizo nada de eso.
—Comprendo —se limitó a decir.
¬óLa verdad es que se trata de una buena idea ¬ódijo el almirante Morgan¬ó. ¬ŅLo hacemos ahora mismo?
—Oh, no —dijo Valentine—. Todos están demasiado molestos. Nadie lo haría bien. Mejor será que vayamos a calmar los ánimos y a explicar que ha sido todo por mi culpa. Y luego podremos anunciar su asistencia, que le alegra que se realice la lectura y que tendremos la oportunidad de actuar para usted. Los emocionará y los hará felices. Y, si puede permitir la asistencia de los miembros de la tripulación que no estén ocupados, mejor.
¬óNo quiero que nada relaje la disciplina existente en la nave ¬ódijo Morgan.
La respuesta de Valentine fue inmediata.
¬óSi usted est√° all√≠ con ellos, ri√©ndose de la obra y disfrut√°ndola, no veo c√≥mo podr√≠a causar ning√ļn
problema entre la tripulación. Incluso podría contribuir a subir la moral. La verdad es que la obra
nos sale bastante bien.

—Significaría mucho para todos nosotros —dijo Ender.
¬óPor supuesto ¬ódijo Morgan¬ó. Lo har√© y all√≠ estar√© ma√Īana a las 19.00. Era la hora de inicio de
hoy, ¬Ņcierto?

Ender y Valentine se despidieron. Los oficiales que los vieron irse estuvieron asombrados y
aliviados de verlos sonreír y charlar tranquilamente.
Hasta que llegaron al camarote no abandonaron la fachada, y sólo lo justo para que Valentine dijese:

¬ó¬Ņ Planea que seas una figura decorativa y gobernar tras el trono ?
¬óNo hay trono ¬ódijo Ender¬ó. Me resuelve muchos problemas, ¬Ņno crees? Iba a ser dif√≠cil para un
chico de quince a√Īos dirigir a un mont√≥n de colonos que, cuando yo llegue all√≠, ya llevar√°n cuarenta
a√Īos viviendo en Shakespeare y cultivando sus tierras. Pero un hombre como el almirante Morgan
está acostumbrado a dar órdenes y a ser obedecido. Todos aceptarán su autoridad.

Valentine le miró como si estuviese loco. Luego Ender le ofreció el ligero estremecimiento del labio

inferior que siempre indicaba que estaba siendo irónico.
Esperaba que Valentine llegase a la conclusión correcta: que con toda seguridad el almirante Morgan
tenía medios de escuchar todas sus conversaciones y que en aquel mismo instante seguro que los
usaba, por lo que no podían considerar privado nada de lo que dijeran.

—Vale —dijo Valentine—. Si a ti te parece bien, a mí me parece bien —dijo, desorbitando los ojos,

como hacía siempre que quería hacerle saber a Ender que mentía.
¬óHe dejado atr√°s las responsabilidades, Val ¬ódijo Ender¬ó. Tuve m√°s que suficientes en la
Escuela de Batalla y Eros. Planeo pasar el viaje haciendo amigos y leyendo todo lo que pueda.

¬óY al final, podr√°s escribir una redacci√≥n: ¬ęQu√© hice en mis vacaciones de verano.¬Ľ
—Siempre es verano cuando tu corazón rebosa de alegría —dijo Ender.
—Mira que eres tontorrón —respondió Valentine.