7 - Capitulo 07

De: vwiggin%Colonial @MinCol.gob/ciutad
Asunto: Ender est√° bien
Cuando digo ¬ębien¬Ľ me refiero, evidentemente, a que su cuerpo y su mente parecen funcionar con normalidad. Se alegr√≥ de verme. Hablamos sin problemas. Parece sentirse en paz con todo. No manifiesta hostilidad contra nadie. Habl√≥ de vosotros dos con genuino afecto.
Compartimos muchos recuerdos de la infancia.
Pero tan pronto como concluyó esa conversación le vi recluirse, casi visiblemente, en una concha. Está obsesionado con los insectores. Creo que carga con la culpa de haberlos destruido.
Sabe que no deber√≠a ¬óque no sab√≠a lo que hac√≠a, que ellos intentaban destruirnos, as√≠ que en cualquier caso fue en defensa propia¬ó, pero los caminos de la conciencia son misteriosos. La conciencia evolucion√≥ para interiorizar los valores de la comunidad y controlarnos a nosotrosmismos. Pero ¬Ņqu√© pasa cuando tenemos una conciencia hiperactiva que inventa reglas de las que nadie sabe nada para poder castigarnos por haberlas incumplido?
Nominalmente, √©l es el gobernador, pero dos personas me han advertido acerca de que el almirante Quincy Morgan no tiene intenci√≥n de permitir que Ender gobierne nada. Si Peter estuviese en esa posici√≥n, ya estar√≠a conspirando para retirar a Morgan antes del comienzo delviaje. Pero Ender se limita a re√≠r y dice: ¬ęQu√© cosas.¬Ľ
Cuando le insist√≠, me dijo: ¬ęDos no se pelean si uno no quiere.¬Ľ Y cuando insist√≠ m√°s se irrit√≥ y dijo: ¬ęNac√≠ para una guerra. La gan√© y ya he terminado.¬Ľ
As√≠ que ahora no s√© qu√© camino tomar. ¬ŅIntento maniobrar por √©l o hago lo que me pide y paso dela situaci√≥n? √Čl cree que yo deber√≠a pasar el tiempo del viaje en estasis, para que a la llegada tengamos los dos la misma edad, quince... o, si permanezco despierta, que deber√≠a escribir una historia de la Escuela de Batalla. Graff ha prometido facilitarme todos los documentos sobre la Escuela de Batalla... aunque los podr√≠a conseguir en los archivos p√ļblicos, porque salieron a la luz durante el consejo de guerra.
He aqu√≠ mi pregunta filos√≥fica: ¬ŅQu√© es el amor? ¬ŅMi amor por Ender implica hacer lo que creo mejor para √©l, incluso si me pide que no lo haga? ¬ŅO el amor implica hacer lo que me pide, aunque yo opine que para √©l ser un gobernador puramente decorativo ser√° una experiencia infernal?
Son como las lecciones de piano, queridos padres. Hay muchos adultos que se quejan de la horrible experiencia de haber sido obligados a practicar y practicar. Y, sin embargo, hay otros que dicen a sus padres: ¬ę¬ŅPor qu√© no me OBLIGASTEIS a practicar para que ahora pudiesetocar bien?¬Ľ
Con cari√Īo, VALENTINE
Para: vwiggin%Colonial@MinCol.gob/ciutad
De: twiggin@uncg.edu
Asunto: Re: Ender est√° bien
Estimada Valentine:
Tu padre dice que te enfadar√°s si te digo lo sorprendente que es descubrir que uno de mis hijos no lo sabe todo, lo admite, e incluso pide consejo a sus padres. Durante los √ļltimos cinco a√Īos, Peter y t√ļ hab√©is estado tan apartados como gemelos que comparten una lengua privada.
Ahora, sólo unas semanas después de haberte alejado de la influencia de Peter, has descubierto de nuevo a tus padres. Me resulta gratificante. Por tanto, te nombro mi descendiente favorita.
Sigue siendo devastador para nosotros (una lenta y corrosiva devastaci√≥n) que Ender no quiera escribirnos. Dices que no est√° furioso con nosotros. No lo entendemos. ¬ŅNo comprende que nos prohibieron escribirle? ¬ŅPor qu√© no lee ahora nuestras cartas? ¬ŅO es que las lee y hadecidido no acercarse al correo para decirnos por lo menos que las recibi√≥?
En cuanto a tus preguntas, las respuestas son simples. T√ļ no eres ni su padre ni su madre.
Nosotros somos los que tenemos derecho a entrometernos y hacer lo que le conviene, le guste a él
o no. T√ļ eres su hermana. Consid√©rate una compa√Īera, una amiga, una confidente. Tu responsabilidad es recibir lo que √©l te ofrezca y darle lo que pide s√≥lo si crees que es lo mejor.
No tienes ni el derecho ni la responsabilidad de darle lo que él específicamente te pide que no le des. Eso no sería un regalo; eso no es ser ni amiga ni hermana.
Los padres son un caso especial. √Čl ha levantado un muro justo donde la Escuela de Batalla loalz√≥ originalmente. Nos mantiene alejados. √Čl cree que no nos necesita. Se equivoca.
Sospecho que nosotros somos lo que anhela. Es una madre la que puede ofrecer el alivio inefable a un alma herida. Es un padre el que puede decir: ¬ęEgo te absolvo¬Ľ y ¬ęcumpliste bien, buen siervo fiel¬Ľ y ser cre√≠do hasta lo m√°s hondo.
Si estuvieses mejor educada y no hubieses vivido en un hogar ateo, comprenderías esas citas. Cuando las busques, recuerda que yo no he tenido que hacerlo.
Con cari√Īo,
TU SARC√ĀSTICA, EXCESIVAMENTE ANAL√ćTICA,
PROFUNDAMENTE HERIDA PERO BASTANTE SATISFECHA MADRE
Para: jpwiggin@gso.nc.pub,twiggin@uncg.edu
De: vwigginXColonia 1 @MinCol.gob/ciutad
Asunto: Ender est√° bien
Lo s√© todo sobre el confesionario de padre y tu Biblia del rey Jacobo, y yo tampoco he tenido que buscar nada. ¬ŅCre√©is que la religi√≥n de padre y la tuya eran un secreto para vuestros hijos? Incluso Ender lo sab√≠a, y √©l se fue a los seis a√Īos.
Voy a aceptar tu consejo porque es sabio y porque no se me ocurre nada mejor. Y tambi√©n seguir√© los consejos de Ender y Graff, y escribir√© una historia de la Escuela de Batalla. Mi meta es simple: publicarla lo antes posible para participar en la tarea de borrar las calumnias ruines del consejo de guerra, limpiar la reputaci√≥n de los ni√Īos que ganaron la guerra y de los adultos que los entrenaron y dirigieron. No es que no les siga odiando por habernos robado a Ender. Pero me resulta muy posible odiar a alguien y, aun as√≠, comprender su punto de vista.
Posiblemente sea el √ļnico regalo valioso que me hizo Peter.
Peter no me ha escrito, ni yo a √©l. Si pregunta, dile que pienso a menudo en √©l. Me doy cuenta de que ya no le veo, y si eso equivale a ¬ęecharle de menos¬Ľ, entonces le echo de menos.
Mientras tanto, he tenido la oportunidad de conocer a Petra Arkanian en tránsito y he hablado — bien, más bien he ESCRITO— con Bean, Dink Meeker y Han Tzu, y he enviado cartas a otros. Cuanto mejor comprenda lo que pasó Ender (ya que Ender no me lo cuenta), mejor sabré lo que debería hacer pero no hago porque, como has dicho, no soy su madre y él me pidió que no lo hiciese. Mientras tanto, finjo que se trata sólo de escribir un libro.
Escribo asombrosamente r√°pido. ¬ŅEst√°s segura de que no tenemos genes de Winston Churchill? ¬ŅDe alguna aventura suya, por ejemplo, con una exiliada polaca durante la Segunda Guerra Mundial? Le siento como un esp√≠ritu similar al m√≠o, excepto por las ambiciones pol√≠ticas, el nivel constante de alcohol en sangre y lo de dar vueltas por la casa sin ropa. Por cierto, era √©l el que hac√≠a esas cosas, no yo.
Con cari√Īo,
Tu igualmente sarcástica, lo suficientemente analítica, hija todavía no herida ni satisfecha, VALENTINE
Graff había desaparecido de Eros poco después del consejo de guerra, pero ya había regresado. Parecía ser que, como ministro de Colonización, no podía dejar pasar la oportunidad publicitaria que representaba la partida de la primera nave de colonización.
—La publicidad es buena para el Proyecto de Dispersión —dijo Graff cuando Mazer se rió de él.
¬ó¬Ņ Y no te gustan las c√°maras ?
—Mírame —dijo Graff—. He perdido veinticinco kilos. No soy más que una sombra de lo que fui.
¬óDurante toda la guerra ganaste peso, poco a poco. Te hinchaste durante el consejo de guerra. Y

ahora pierdes peso. ¬ŅHa sido por la gravedad de la Tierra?
¬óNo fui a la Tierra ¬ódijo Graff¬ó. Estaba muy ocupado en convertir la Escuela de Batalla en un

punto de reunión para los colonos. Nadie comprendía por qué insistí en que todas las camas fuesen
para adultos. Ahora no dejan de comentar mi capacidad de previsión.
¬ó¬ŅPor qu√© me mientes? No estabas al mando cuando se construy√≥ la Escuela de Batalla.
Graff sacudió la cabeza.
¬óMazer, yo no estaba al mando de nada cuando te convenc√≠ para que volvieses a casa, ¬Ņverdad?
¬óEstabas al mando del proyecto ¬ętrae a Rackham de vuelta para que ayude a entrenar a Ender¬Ľ.
—Pero nadie sabía de la existencia de ese proyecto.
¬óExcepto t√ļ.
¬óPor tanto, tambi√©n estaba al mando del proyecto ¬ęasegurarse de que la Escuela de Batalla est√©

habilitada para el Proyecto de Dispersi√≥n del Genoma Humano¬Ľ.

¬óY es por eso que adelgazas ¬ódijo Mazer¬ó. Porque al fin tienes los fondos y la autoridad
necesarios para llevar a cabo el proyecto que siempre has tenido en mente.
¬óGanar la guerra era lo m√°s importante. ¬°Estaba concentrado en el trabajo de entrenar a los ni√Īos!

¬ŅQui√©n iba a saber que ganar√≠an de modo que pondr√≠an a nuestro alcance todos esos planetas

habitables ya terraformados y deshabitados?
Esperaba que Ender ganase, o Bean, en caso de que Ender fallase, pero pensaba que luego
pelearíamos con los insectores mundo a mundo, y que correríamos a fundar colonias en la dirección
opuesta, de forma que no fuésemos vulnerables a un contraataque.

—Así que has venido a hacerte la foto con los colonos.
—Estoy aquí para hacerme una foto de mi cara sonriente contigo, Ender y los colonos.

¬óAh ¬ódijo Mazer¬ó. Los del consejo de guerra.
—El aspecto más cruel de ese consejo de guerra es que destruyó la reputación de Ender. Por suerte,

la mayoría de la gente recuerda la victoria, no las pruebas del consejo de guerra. Ahora les
inculcaremos otra imagen.
—Así que realmente te preocupa Ender.
Graff pareció dolido.
—Siempre me he preocupado por ese chico. Haría falta ser un idiota moral para no preocuparse por

él. Reconozco la bondad profunda cuando la veo. Odio que su nombre se relacione con el asesinato
de ni√Īos.
—Los mató.
—No sabía lo que hacía.

¬óNo fueron casos como el de ganar la guerra pensando que era un juego, Hyrum
—dijo Mazer—. Sabía que de verdad luchaba por su vida, y sabía que debía ganar con contundencia.
Tenía que saber que la muerte de su oponente era siempre una posibilidad.

¬óEntonces, ¬Ņdices que era tan culpable como afirman nuestros enemigos?

—Digo que los mató, y que sabía lo que hacía. No sabía el resultado final, pero sí que estaba
ejecutando acciones que pod√≠an causar un da√Īo real y permanente en esos chicos.
¬ó¬°Iban a matarle!
—Bonzo sí —dijo Mazer—. Stilson no era más que un matón.
¬óPero Ender no ten√≠a entrenamiento y no sab√≠a el da√Īo que hac√≠a, o que sus zapatos ten√≠an la punta

de acero. Mira que no fuimos listos manteniéndole a salvo al insistir que llevase esos zapatos.

¬óHyrum, creo que las acciones de Ender fueron perfectamente justificables. √Čl no escogi√≥ luchar
contra esos chicos, así que sólo podía escoger hasta qué punto ganar.
¬óO perder.
—Ender nunca tuvo la opción de perder, Hyrum. No lo lleva dentro, incluso aunque él crea que sí.
—Sólo sé que me prometió incluir en su programa de actividades hacerse una foto contigo y

conmigo.
Mazer asintió.

¬óY crees que eso significa que lo har√°.
¬óNo tiene programa de actividades. Lo tom√© por una iron√≠a. Aparte de pasar el tiempo con Valentine, ¬Ņqu√© m√°s tiene que hacer?
Mazer rió.
¬óLo que lleva haciendo desde hace m√°s de un a√Īo: estudiar a los insectores tan obsesivamente que a
todos nos preocupaba su salud mental. Aunque debo decir que, con la llegada de los colonos, se ha
estado preparando para ser gobernador no sólo de nombre.

¬óEl almirante Morgan estar√° decepcionado.
¬óEl almirante Morgan espera salirse con la suya ¬ódijo Mazer¬ó, porque no comprende que Ender
se toma en serio lo de gobernar la colonia. Lo que Ender hace es memorizar los informes sobre todos
los colonos: los resultados de sus pruebas, las relaciones familiares con otros colonos y con los

miembros de la familia que se quedan en casa, sus ciudades y países de origen y qué aspecto tienen
esos lugares y qu√© ha pasado en el √ļltimo a√Īo, mientras se ofrec√≠an voluntarios.
¬ó¬ŅY el almirante Morgan no lo comprende?
—El almirante Morgan es un líder—dijo Mazer—. Da órdenes y éstas se transmiten cadena abajo.

Conocer a los soldados rasos es trabajo de los oficiales de menor rango.
Graff rió.
¬óY la gente se pregunta por qu√© utilizamos a los ni√Īos para comandar la campa√Īa final.
¬óTodo oficial aprende a actuar dentro del sistema que lo asciende ¬ódijo Mazer¬ó
. El sistema sigue estando enfermo... siempre lo ha estado y siempre lo estará. Pero Ender aprendió a

ser un líder de verdad.
—O nació sabiendo serlo.
—Aquí recibe a todos los colonos saludándolos por su nombre y se asegura de conversar con ellos al

menos media hora.
¬ó¬ŅNo lo puede hacer en la nave, despu√©s de partir?
¬óSe re√ļne con los que pasar√°n a estasis. A los que se queden despiertos los ver√° despu√©s del

lanzamiento. Así que, cuando dijo que intentaría incorporarte a su programa no ironizaba. La mayoría de los colonos dormirán y apenas tiene tiempo de mantener una verdadera conversación con todos ellos.
Graff suspiró.
¬ó¬ŅNo duerme?
—Me parece que ha decidido que después del lanzamiento ya tendrá tiempo de dormir... cuando el

almirante Morgan esté al mando de su nave y Ender no tenga ninguna tarea oficial aparte de las que él
mismo se asigne. O, al menos, así es como Valentine y yo interpretamos su comportamiento.
¬ó¬ŅEnder no habla con ella?
¬óClaro que s√≠. Simplemente, no admite tener ning√ļn plan ni otras razones para lo que hace.
¬ó¬ŅPor qu√© guardarle secretos a ella?
—No creo que sean secretos —dijo Mazer—. Creo que puede que él no sepa que tiene planes. Creo

que recibe a los colonos porque es lo que necesitan y lo que esperan. Es su deber, porque para ellos
significa mucho, así que lo hace.
—Tonterías —dijo Graff—. Ender siempre tiene planes dentro de los planes.
¬óCreo que est√°s pensando en ti mismo.

—A Ender se le da mejor que a mí.
¬óLo dudo ¬ódijo Mazer¬ó. ¬ŅLas maniobras burocr√°ticas en tiempo de paz? A nadie se le dan mejor
que a ti.

—Me gustaría ir con ellos.
¬óEntonces ve ¬ódijo Mazer riendo¬ó. Pero no deseas tal cosa.
¬ó¬ŅPor qu√© no? ¬ódijo Graff¬ó. Puedo dirigir el MinCol por ansible. Puedo ver de primera mano lo

que nuestros colonos han logrado durante los a√Īos que han estado esperando socorro. Y las ventajas del viaje relativista me mantendr√≠an con vida para ver el final de mi gran proyecto.
¬ó¬ŅVentajas? ¬óPara ti, un sacrificio espantoso. Pero te habr√°s dado cuenta que no me cas√©, Mazer. No padezco de ninguna disfunci√≥n reproductiva oculta. Mi libido y mi deseo de tener familia son tan intensos como los de cualquier hombre. Pero hace a√Īos decid√≠ casarme p√≥stumamente con la Madre Eva y adoptar como propios a todos sus hijos. Viv√≠an todos en la misma casa atestada, donde un mal fuego pod√≠a matarlos.
Mi labor consistía en llevarlos a casas más dispersas donde pudiesen vivir para siempre. Es decir, colectivamente. Así que no importa a qué lugar vaya, no importa con quién esté, estoy rodeado de mis hijos adoptivos.
¬óDe verdad juegas a ser Dios.
¬óTe aseguro que no estoy jugando.
¬óViejo actor... crees que estaban haciendo el casting para el personaje y que has conseguido el papel.
¬óQuiz√° soy el sustituto. Cuando √©l se olvida de alg√ļn detalle, ya me ocupo yo.
¬óBien, ¬Ņqu√© vas a hacer sobre eso de hacerte una foto con Ender?
¬óMuy simple. Yo soy quien decide cu√°ndo parte la nave. En el √ļltimo momento habr√° un problema t√©cnico. A Ender, habiendo ya cumplido con su deber, se le animar√° a dar una cabezadita. Cuando despierte, haremos las fotos y, acto seguido, los problemas t√©cnicos se resolver√°n milagrosamente y la nave partir√°.
—Sin que estés a bordo —dijo Mazer.
—Debo quedarme aquí para seguir luchando por el proyecto —dijo Graff—. Si no estuviese aquí para mantener a raya a mis enemigos a cada paso, el proyecto decaería
a los pocos meses. Hay muchas personas poderosas en este mundo que se niegan a apreciar cualquier planteamiento que no se les haya ocurrido a ellas.
***
A Valentine le gustaba ver como Graff y Rackham trataban a Ender. Graff era uno de los hombres m√°s poderosos del mundo; Rackham segu√≠a siendo considerado un h√©roe legendario. Sin embargo, los dos se mostraban deferentes con Ender. Nunca le ordenaban hacer nada. ¬ę¬ŅTe parecer√≠a bien ponerte aqu√≠ para la foto?¬Ľ ¬ę¬ŅA las 08.00
te viene bien?¬Ľ ¬ęLo que lleves estar√° bien, almirante Wiggin.¬Ľ
Por supuesto, Valentine sab√≠a que lo de llamarle ¬ęalmirante Wiggin¬Ľ iba dedicado a los almirantes, generales y jefes pol√≠ticos que miraban, la mayor√≠a de ellos enfurecidos por no salir en la foto. Pero mientras observaba, vio muchos momentos en que Ender expresaba una opini√≥n... o se mostraba aparentemente dudoso sobre algo. Graff sol√≠a tratar con deferencia a Ender. Y, cuando no lo hac√≠a, un sonriente Rackham expresaba el punto de vista de Ender e insist√≠a.
Cuidaban de él.
Los suyos eran un amor y un respeto verdaderos. Era posible que le hubiesen creado como se crea una herramienta en la forja; era posible que le hubiesen golpeado y dado la forma que querían, y luego le hubiesen clavado en el corazón del enemigo. Pero realmente amaban el arma que habían creado, se ocupaban de Ender.
Creían que estaba herido, mellado por todo lo que había tenido que superar.
Cre√≠an que su pasividad era una reacci√≥n al trauma de descubrir lo que realmente hab√≠a hecho: la muerte de los ni√Īos, el exterminio de los insectores, las bajas de miles de soldados humanos que hab√≠an muerto en la √ļltima campa√Īa, cuando Ender cre√≠a jugar a un juego.
Simplemente no le conocen tan bien como yo, pensó Valentine.
Oh, conoc√≠a el peligro de pensar as√≠. Se manten√≠a constantemente atenta, no fuese a quedar atrapada en una red tejida por ella misma. No hab√≠a dado por supuesto que conoc√≠a a Ender. Se hab√≠a acercado a √©l como a un extra√Īo, observ√°ndolo todo para ver qu√© hac√≠a, qu√© dec√≠a y lo que parec√≠a querer decir con todo lo que hac√≠a y dec√≠a.
Pero gradualmente aprendi√≥ a reconocer al ni√Īo que se ocultaba tras el joven. Le hab√≠a visto obedecer a sus padres, de inmediato, sin preguntar, aunque hubiese podido argumentar y rogar para librarse de tareas pesadas. Ender aceptaba la responsabilidad, y aceptaba tambi√©n la idea de que no siempre pod√≠a decidir qu√© responsabilidades eran suyas o cu√°ndo era necesario cumplirlas. As√≠ que obedec√≠a a sus padres sin vacilaci√≥n.
Pero era m√°s que eso. Ender realmente estaba herido, ten√≠an raz√≥n. Porque su obediencia iba m√°s all√° de la que un ni√Īo feliz demuestra cuando se apresura por cumplir las exigencias de sus padres. Su obediencia ten√≠a mucho de lo que Ender le hab√≠a demostrado a Peten sumisi√≥n para evitar el conflicto. Estaba en alg√ļn punto entre el anhelo y la temerosa resignaci√≥n.
Ender deseaba hacer el viaje por el trabajo que realizaría. Pero comprendía que ser gobernador era el precio que pagaba por el billete. Así que cumplía con su parte, se ocupaba de todas sus obligaciones, incluidas las fotos, las despedidas formales, incluidos los discursos de los mismos comandantes que habían permitido que su nombre fuera arrastrado por el lodo durante el consejo de guerra contra Graff y Rackham.
Ender sonreía —con una sonrisa sincera, como si aquel tipo le cayese bien—
mientras el almirante Chamrajnagar le impon√≠a la m√°xima condecoraci√≥n concedida por la Flota Internacional. Valentine lo contempl√≥ todo con amargura. ¬ŅPor qu√© no le hab√≠an concedido esa medalla durante el consejo de guerra, cuando hubiese implicado un rechazo tajante de las cosas terribles que se dec√≠an sobre Ender? ¬ŅPor qu√© el consejo de guerra hab√≠a sido p√ļblico, si Chamrajnagar ten√≠a el poder de celebrarlo a puerta cerrada? Es m√°s, ¬Ņpor qu√© hab√≠an celebrado un consejo de guerra?
No lo exigía ninguna ley. Chamrajnagar nunca había sido, ni por un momento, amigo de Ender... a pesar de que Ender le había entregado la victoria que no hubiese podido lograr de ninguna otra forma.
Al contrario que Graff y Rackham, Chamrajnagar no daba muestra de respetar a Ender. Oh, √©l tambi√©n le llamaba almirante, con s√≥lo algunos ¬ęmi chico¬Ľ... que Rackham correg√≠a de inmediato, para visible irritaci√≥n de Chamrajnagar. Por supuesto, Chamrajnagar tampoco pod√≠a hacer nada con respecto a Rackham...
excepto asegurarse de que también saliese en las fotos, ya que dos héroes asociados con el gran polemarca constituirían una imagen todavía más memorable.
Lo que a Valentine le quedaba más que claro era que Chamrajnagar estaba feliz, y que esa felicidad provenía claramente de la idea de Ender subiéndose a esa nave espacial para ir lejos. Chamrajnagar deseaba que fuese lo más rápidamente posible.
Aun así, todos esperaron a que las fotografías estuvieran impresas físicamente para que Ender, Rackham y Chamrajnagar pudiesen firmar aquellos espléndidos recuerdos.
Luego, al fin, Chamrajnagar se fue ¬ęa la estaci√≥n de observaci√≥n, para ver la gran nave partir en una misi√≥n de creaci√≥n en lugar de destrucci√≥n¬Ľ. En otras palabras, para dejar que le hiciesen una foto con la nave de fondo. Valentine dudaba que permitiesen a alg√ļn miembro de la prensa hacer una foto de alg√ļn aspecto de la ocasi√≥n que no incluyese el rostro sonriente de Chamrajnagar.
Así que realmente fue una concesión que se permitiese tomar la fotografía de Graff, Rackham y Ender. Quizá Chamrajnagar no supiese que la habían hecho. Había
sido el fotógrafo oficial de la flota quien la había tomado, pero a lo mejor era tan desleal como para hacer una fotografía que sabía que su jefe detestaría.
Valentine conocía a Graff lo suficiente para saber que las fotos del polemarca aparecerían raramente, mientras que la fotografía de Graff, Rackham y Ender lo haría en todos los medios de la Tierra: electrónicos, virtuales y físicos. Serviría al propósito de Graff de hacer que en la Tierra todos recordasen que la F.I. ya sólo tenía dos propósitos: apoyar el programa de colonización y castigar desde el espacio a cualquier potencia de la Tierra que se atreviese a emplear, o amenazase con emplear, armas nucleares. .
Chamrajnagar todavía no se había reconciliado con la idea de que la mayor parte de los fondos recibidos por la F.I., y por sus bases y estaciones, pasaban por las manos de Graff como ministro de Colonización... el MinCol. Al mismo tiempo, Graff era perfectamente consciente de que el temor a lo que pudiera hacer una F.I.
descontenta —como tomar el control del mundo de manos de los políticos, que era lo que había pretendido el Pacto de Varsovia— era lo que permitía que la financiación llegase a su proyecto.
Lo que Chamrajnagar jamás comprendería era por qué él era un segundón en todo aquello, por qué sus intrigas no habían llegado a nada más que al castigo de Ender en el consejo de guerra.
Lo que una vez m√°s hizo que Valentine sospechase que Graff, √©l tambi√©n, habr√≠a podido evitar el consejo de guerra si as√≠ lo hubiese querido, y que quiz√°s aqu√©l era el precio que hab√≠a pagado para obtener alguna otra ventaja. Aunque s√≥lo le hubiese servido para ¬ędemostrar¬Ľ que no todo segu√≠a sus designios, hab√≠a sido una gran fuente de complacencia para los rivales y oponentes de Graff, y Valentine sab√≠a bien que la complacencia era la mejor actitud que pod√≠a desearse de rivales y oponentes.
Graff amaba y respetaba a Ender, pero dejar√≠a que le pasase algo desafortunado si con ello contribu√≠a a un prop√≥sito superior. ¬ŅNo lo hab√≠a demostrado Graff una y otra vez?
Bien, mi querido MinCol, para cuando lleguemos a la colonia Shakespeare, casi con toda seguridad estar√°s muerto o ser√°s muy, muy viejo. Para entonces, ¬Ņseguir√°s control√°ndolo todo?
Pobre Peter. Aspirando a gobernar el mundo, mientras que Graff ya lo hab√≠a hecho. La diferencia era que Peter necesitaba que se supiese que √©l gobernaba el mundo; era preciso que todas las formas externas de gobierno convergiesen hacia el trono de Peter. A Graff le bastaba con el control de lo que fuese que quisiera controlar para lograr su √ļnico y elevado prop√≥sito.
Pero, aparte de eso, ¬Ņno eran iguales? Manipuladores. Dejaban que fuesen los dem√°s los que pagaban el precio para alcanzar la meta. En el caso de Graff, la meta era buena. Valentine la compart√≠a, cre√≠a en ella, colaboraba con gusto. Pero ¬Ņno era tambi√©n buena la meta de Peter? El final de la guerra, porque el mundo quedar√≠a
unificado bajo un √ļnico gobierno bueno. Si lo lograba, ¬Ņno ser√≠a una bendici√≥n tan grande para la humanidad como lo que lograse Graff?
En el caso de Graff y Peter tenía que admitirlo: no eran monstruos. No exigían que los demás pagasen todo el precio y ellos ninguno. Ellos también realizarían todos los sacrificios personales necesarios. Servían a una causa superior a sí mismos.
Pero ¬Ņno pod√≠a decirse lo mismo de Hitler? Al contrario que Stalin y Mao, que viv√≠an lujosamente mientras otros trabajaban y se sacrificaban, Hitler viv√≠a con austeridad y realmente cre√≠a estar trabajando para una causa superior a s√≠ mismo.
Eso era precisamente lo que lo convertía en un monstruo tan enorme. Por tanto, Valentine no estaba segura de que los sacrificios personales de Peter y Graff fuesen suficientes para justificar que no eran monstruos.
Bien, ahora los dos eran problema de otros. Que Rackham vigilase a Graff y lo matase si se pasaba, cosa que probablemente no suceder√≠a. Y que padre y madre dedicasen los esfuerzos pat√©ticos que pudiesen para evitar que Peter se convirtiese en un demonio. ¬ŅComprend√≠an siquiera que el comportamiento de buen hijo de Peter era una farsa, que a√Īos atr√°s Peter hab√≠a tomado la decisi√≥n consciente de fingir ser igual que el chico que hab√≠a sido Ender? Toda una actuaci√≥n, queridos padres... ¬Ņlo comprend√©is? En ocasiones me parece que s√≠, pero en otras parec√©is no daros cuenta.
Vosotros os habr√©is perdido en el pasado cuando yo llegue a donde voy, todos vosotros. Mi presenteestar√° con Ender y con lo que sea que √©l haga. √Čl es mi reba√Īo y debo guiarlo sin dejarle ver el cayado que uso para dirigirlo y protegerlo.
¬ŅQu√© estoy pensando? ¬ŅQui√©n es la megal√≥mana ahora? ¬ŅPor qu√© creo que yo sabr√© lo que le conviene m√°s a Ender, a d√≥nde deber√≠a ir, qu√© deber√≠a hacer y de qu√© debo protegerlo?
Sí, eso pienso justamente, porque es verdad.
***
Ender ten√≠a tanto sue√Īo que apenas pod√≠a mantenerse en pie, pero lo hizo, durante toda la sesi√≥n

fotogr√°fica, con una sonrisa tan c√°lida y sincera como le fue posible.
Son también las fotografías que verán madre y padre. Las fotografías para los hijos de Peter, si los
tiene, para que recuerden alg√ļn d√≠a que tuvieron un t√≠o Ender que en su adolescencia hizo algo muy
famoso y luego se fue. √Čste era su aspecto cuando se fue. ¬ŅVeis? Estaba feliz. ¬ŅVeis, padre y madre?
No me hicisteis da√Īo cuando dejasteis que me llevasen. Nada me ha hecho da√Īo. Estoy bien. Mirad
mi sonrisa. No miréis lo cansado que estoy, o lo que me alegraré de irme... cuando me dejen partir.

Luego, al fin la √ļltima fotograf√≠a. Ender estrech√≥ la mano de Mazer Rackham.
Ten√≠a ganas de decirle: ¬ęMe gustar√≠a que vinieses con nosotros.¬Ľ Pero no pod√≠a decirle que lo

deseaba porque sabía que Mazer no quería ir, y por tanto era un deseo egoísta. Así que se limitó a
decir:
¬óGracias por todo lo que me ense√Īaste y por apoyarme. ¬óNo a√Īadi√≥ ¬ępor apoyarme en el consejo

de guerra¬Ľ porque alg√ļn micr√≥fono hubiese podido captar esas palabras.
Luego le dio la mano a Hyrum Graff y dijo:
—Espero que disfrute de su nuevo trabajo. —Era una broma y Graff la entendió, al menos lo

suficiente para sonreír un poco. Quizá su sonrisa no fuese más expresiva porque había oído a Ender darle las gracias a Mazer y se preguntaba por qué no se las daba a él. Pero Graff no había sido su maestro, sólo su amo, y no era lo mismo.
Adem√°s, Ender no sab√≠a que Graff le hubiese apoyado. ¬ŅLa idea central del programa educativo de Graff no hab√≠a sido acaso hacerle creer a Ender, hasta lo m√°s profundo de su alma, que no ten√≠a el apoyo de nadie?
¬óGracias por la siesta ¬óle dijo a Graff.
Graff se rió sonoramente.
¬óQue siempre tengas todas las que necesites.
Luego Ender hizo una pausa, mirando una sala vacía, y pensó: Adiós, mamá.
Adi√≥s, pap√°. Adi√≥s, Peter. Adi√≥s a todos los hombres, mujeres y ni√Īos de la Tierra.
He hecho lo posible por vosotros, y he tenido todo lo que podía recibir de vosotros. Y
ahora sois responsabilidad de otro.
Ender subió la rampa del transbordador. Valentine le seguía justo detrás.
El transbordador los sac√≥ de Eros por √ļltima vez.

Adi√≥s, Eros, y adi√≥s a todos los soldados que contiene, los que lucharon por m√≠ y los otros ni√Īos, y adi√≥s a quienes nos manipularon y mintieron por el bien de la humanidad, adi√≥s a los que conspiraron para difamarme y evitar que regresase a la Tierra, a todos vosotros, buenos y malos, generosos y ego√≠stas, adi√≥s a todos. Ya no soy uno de vosotros, ni vuestro pe√≥n ni vuestro salvador. Dimito.
Ender no le hizo a Valentine más que comentarios triviales durante el viaje. Sólo hizo falta una media para que el transbordador atracase contra el casco de la nave de transporte. Su propósito había sido llevar soldados y armas a la guerra. Ahora transportaba grandes cantidades de equipo y suministros para cubrir las necesidades agrícolas y de manufactura de la colonia Shakespeare, y más gente para unirse a ella, para mejorar su fondo genético, para ayudarlos a mejorar la productividad de forma que hubiese tiempo libre para la ciencia, la creatividad y el lujo, una vida más parecida a la que ofrecían las sociedades de la Tierra.
Pero todo eso ya estaba a bordo, as√≠ como toda la gente. S√≥lo faltaba Ender. Ender y Valentine eran los √ļltimos.
Al pie de la escalerilla que los llevaría a la nave, Ender se detuvo y miró a Valentine.
—Todavía puedes echarte atrás —dijo—. Ya ves que estaré bien. La gente de la colonia que he conocido hasta ahora es muy agradable y no me sentiré solo.
¬ó¬ŅTemes entrar t√ļ primero? ¬ópregunt√≥ Valentine¬ó. ¬ŅEs por eso que te paras a dar un discurso?
As√≠ que Ender subi√≥ la escalerilla y Valentine le sigui√≥, convirti√©ndose en la √ļltima de los colonos en cortar la conexi√≥n con la Tierra.
Debajo, la escotilla del transbordador se cerr√≥ y luego lo hizo la de la nave. Se quedaron en la esclusa de aire hasta que la puerta se abri√≥, y all√≠ estaba el almirante Quincy Morgan, sonriendo, ofreci√©ndoles la mano. Ender se pregunt√≥ cu√°nto tiempo llevar√≠a en esa postura antes de que se abriera la puerta. ¬ŅLlevar√≠a all√≠ horas, quiz√°, posando como un maniqu√≠?
¬óBienvenido, gobernador Wiggin ¬ódijo Morgan.
—Almirante Morgan —dijo Ender—. No soy gobernador de nada hasta que no ponga el pie en el planeta. En este viaje, en su nave, soy un estudiante de la xenobiología y la agricultura adaptada de la colonia Shakespeare. Pero espero que cuando no esté demasiado ocupado me dé ocasión de hablar con usted y aprender de usted sobre la vida militar.
—Es usted el que entró en combate —dijo Morgan.
¬óJugu√© a un juego ¬ódijo Ender¬ó. No vi la guerra. Pero hay colonos en Shakespeare que realizaron este mismo viaje hace a√Īos y no tuvieron jam√°s la esperanza de regresar a la Tierra. Me gustar√≠a hacerme una idea de c√≥mo fue su entrenamiento, su vida.
¬óPara eso tendr√° que leer libros ¬ódijo Morgan, todav√≠a sonriendo¬ó. √Čste es tambi√©n mi primer viaje interestelar. Es m√°s, por lo que s√©, nadie ha realizado dos.
Incluso Mazer Rackham s√≥lo realiz√≥ un √ļnico viaje, que termin√≥ en el lugar de partida.

¬óVaya, creo que tiene usted raz√≥n, almirante Morgan ¬ódijo Ender¬ó. Eso nos convierte a todos los que estamos a bordo de su nave en pioneros. ¬óBien, ¬Ņhab√≠a repetido ¬ęsu nave¬Ľ las veces suficientes para garantizarle a Morgan que respetaba la cadena de mando a bordo?
Morgan no cambió su sonrisa.
¬óEstar√© encantado de que hablemos en cualquier momento. Es un honor tenerlo a bordo, se√Īor.
¬óPor favor, no me llame ¬ęse√Īor¬Ľ, se√Īor ¬ódijo Ender¬ó. Los dos sabemos que s√≥lo soy almirante de nombre, y no quiero que los colonos oigan a nadie llamarme de otro modo que no sea ¬ęse√Īor Wiggin¬Ľ, y preferiblemente tampoco as√≠. Mejor Ender. O
Andrew, si quiere ser formal. ¬ŅEs aceptable o contraviene la disciplina de la nave?
¬óCreo que no contraviene la disciplina ¬ódijo el almirante Morgan¬ó, por tanto se har√° como usted prefiera. Ahora el alf√©rez Akbar les mostrar√° a usted y su hermana su camarote. Dado que tan pocos pasajeros realizan el viaje despiertos, la mayor√≠a de las familias disponen de alojamientos de tama√Īo similar. Lo comento por su memorando solicitando no disponer en la nave de un espacio desmesurado.
¬ó¬ŅSu familia est√° a bordo, se√Īor? ¬ópregunt√≥ Ender.
¬óEngatus√© a mis superiores y ellos iniciaron mi carrera ¬ódijo Morgan¬ó. La Flota Internacional ha sido mi √ļnica esposa. Al igual que usted, viajo como soltero.
Ender le sonrió.
—Me da la impresión de que nuestra soltería pronto será puesta en cuestión.
—Nuestra misión es la reproducción de la especie más allá de los confines de la Tierra —declaró Morgan—. Pero el viaje irá mucho mejor si durante el mismo preservamos celosamente nuestra soltería.
¬óLa m√≠a disfruta de la seguridad de la juventud ignorante ¬ódijo Ender¬ó, y la suya de la distancia de la autoridad. Gracias por el gran honor de recibirnos aqu√≠. En los √ļltimos d√≠as he dormido muy poco y espero que me disculpe por consentirme dieciocho horas de sue√Īo. Me temo que me perder√© el comienzo de la aceleraci√≥n.
¬óTodos se la perder√°n, se√Īor Wiggin ¬ódijo Morgan¬ó. La supresi√≥n inercial de esta nave es excelente. Es m√°s, ya estamos acelerando al ritmo de dos gravedades, y sin embargo la √ļnica gravedad aparente es la producida por la fuerza centr√≠fuga del giro de la nave.
¬óLo que es extra√Īo ¬ódijo Valentine¬ó, ya que la fuerza centr√≠fuga tambi√©n es inercial y uno dir√≠a que estar√≠a contrarrestada.
¬óLa supresi√≥n tiene una direcci√≥n muy definida y afecta s√≥lo al movimiento hacia delante de la nave ¬óexplic√≥ Morgan¬ó. Lamento haberle hecho tan poco caso a usted, se√Īorita Wiggin. Me temo que la fama y la graduaci√≥n de su hermano me han distra√≠do y he olvidado la cortes√≠a.
—A mí no se me debe ninguna —excusó Valentine sonriendo un poco—.
Simplemente vengo de acompa√Īante.
Y con eso se separaron y el alférez Akbar los guió al camarote. No era un espacio enorme, pero

estaba bien equipado y al alférez le llevó varios minutos mostrarles dónde habían almacenado su
ropa, los suministros y escritorios, y cómo usar el sistema de comunicación interno de la nave.
Insistió en bajar las dos camas y subirlas de nuevo, apartándolas, para que Ender y Valentine
disfrutasen de una demostración

completa. Luego les ense√Ī√≥ c√≥mo subir y bajar la pantalla de intimidad que convert√≠a el camarote en
dos zonas de dormir.

—Gracias —dijo Ender—. Ahora creo que volveré a bajar la cama y me echaré a dormir.
El alférez Akbar, sin dejar de disculparse, bajó las dos camas, ignorando las protestas de que el
propósito de la demostración era que ellos pudiesen hacerlo solos.

Cuando terminó, se detuvo en la puerta.
¬óSe√Īor ¬ódijo¬ó, s√© que no deber√≠a ped√≠rselo. Pero ¬Ņpodr√≠a estrecharle la mano, se√Īor?
Ender se la tendió y sonrió cálidamente.
—Gracias por su ayuda, alférez Akbar.
¬óEs un honor tenerle a bordo, se√Īor. ¬óA continuaci√≥n salud√≥. Ender le devolvi√≥ el saludo, el

alférez se fue y la puerta se cerró.

Ender se sentó en la cama. Valentine se sentó en la suya, justo delante de él. Ender la miró y se echó
a reír. Ella se le unió.
Rieron hasta que Ender se vio obligado a tenderse y frotarse los ojos para secarse las l√°grimas.
¬ó¬ŅPuedo preguntar si nos estamos riendo de lo mismo? ¬ódijo Valentine.
¬ó¬ŅPor qu√©? ¬ŅDe qu√© te re√≠as t√ļ?
—De todo —dijo Valentine—. Lo de las fotos antes de partir, de Morgan recibiéndonos tan

c√°lidamente, como si no estuviese prepar√°ndose para apu√Īalarte por la espalda, y de la adoraci√≥n al
h√©roe del alf√©rez Akbar a pesar de tu insistencia en no ser m√°s que el ¬ęse√Īor Wiggin¬Ľ... lo que, por
supuesto, también es afectación.

Me río de todo eso.

—Comprendo que todo eso es divertido, si lo miras así. Yo estaba demasiado ocupado para verle la
gracia. Sólo intentaba permanecer despierto y decir lo adecuado.
¬óEntonces, ¬Ņde qu√© te re√≠as?
¬óDe puro deleite. Deleite y alivio. Ahora no mando en nada. Durante el viaje, la nave es de Morgan

y yo soy un hombre libre por primera vez en mi vida.
¬ó¬ŅHombre? ¬ópregunt√≥ Valentine¬ó. Todav√≠a eres m√°s bajito que yo.
¬óPero Val ¬ódijo Ender¬ó, ahora ya me tengo que afeitar una vez por semana o me sale bigote.
Volvieron a reír, sólo un poco. Luego Valentine dio la orden para bajar la barrera entre las camas.

Ender se qued√≥ en ropa interior, se meti√≥ bajo una √ļnica s√°bana,
porque no hacía falta nada más en aquel entorno controlado, y en un segundo se quedó dormido.