0 - Prologo


Orson Scott Card


Título: Ender el Xenocida © 2004, Orson Scott Card Título original: Xenocide Traducción de Rafael Marín Trechera Ilustración de cubierta: Leo Flores Serie: Saga de Ender 3 Editorial: Ediciones B. Byblos, nº 162
Reseña:
Lusitania es único en la galaxia. Un planeta donde coexisten tres especies inteligentes: los cerdis, que evolucionaron en el mismo planeta; los humanos, que llegaron como colonizadores; y la Reina Colmenar y sus insectores, llevados por el joven Ender unos años atrás. El planeta ha sido condenado por el Consejo Estelar a causa de la descolada, un virus letal para los humanos e imprescindible para la biología de los cerdis. Jane, la inteligencia artificial aliada de Ender ha salvado Lusitania interfiriendo con la Flota Estelar y creando un insondable misterio a escala galáctica.
En el planeta Sendero, Qing-jao tiene el encargo de descubrir la desaparición de la Flota Estelar, lo que pone en peligro la existencia de Jane y la supervivencia de las tres especies inteligentes conocidas. La intervención de Ender se hace, de nuevo, imprescindible.



Dedicatoria
A Clark y Kathy Kidd: por la libertad, por el refugio, y por las alegrías de toda América

AGRADECIMIENTOS

Un encuentro fortuito con James Cryer en la Librería Segunda Fundación en Chapel Hill, Carolina del Norte, condujo directamente a la historia de Li Qing-jao y Han Feitzu de este libro. A enterarme de que era traductor de poesía china, le pregunté allí mismo sí podía citarme algunos nombres plausibles para unos cuantos personajes chinos que estaba desarrollando. Mi conocimiento de la cultura china era, como mucho, rudimentario y mi idea era que esos personajes desempeñaran unpapel menor, aunque significativo, enla historia de Ender, el Xenocida. Pero a medida que James Cryer, una de las personas más vigorosas, fascinantes ygenerosas que he conocido, me fue contando más ymás sobre Li Qing-jao yHanFei-tzu, yme mostraba sus escritos yme explicaba más historias acerca de otras figuras de la historia y la literatura chinas, empecé a darme cuenta de que aquí se encontraba el verdadero cimiento del relato que quería contar eneste libro. Le debo mucho ylamento haber desperdiciadolas mejores oportunidades para reparar esa deuda.
También debo mi agradecimiento a muchas anta personas: a Judith Rapaport, por su libro The Boy Who Couldn’t Stop Washing que fue la fuente de información acerca de los desórdenes obsesivos-compulsivos que aparecen en esta novela. A mi agente, Barbara Bova, que provocó la existencia de este libro al venderlo en Inglaterra antes de que yo hubiera pensado en escribirlo si quiera. Ami editor americano TomDoherty, por su extraordinaria fe y generosidad que espero esté justificada al final. AJimFrenkel, el editor que sabiamente rechazó la primera versiónde este libro cuando lo ofrecí a Dell en 1978, arguyendo (acertadamente) que no estaba preparado todavía para escribir una novela tanambiciosa.Ami editor inglés,AnthonyCheetham, que ha creído enmi trabajo desde el comienzo de mi carrera y ha esperado pacientemente este libro más tiempo del que habríamos deseado.Ami editora BethMeacham,por ser una amiga,consejera yprotectora durante la preparación de este y otros muchos libros. A los muchos lectores que me han escrito instándome a regresar a la historia de Ender: su apoyo me ayudó muchísimo mientras me debatía en el proyecto más difícil de mi carrera hasta el momento.Al taller literario de Fred Chappell enla Universidad de Carolina del Norte en Greensboro, por estudiar y responder al primer borrador de la historia de Qing-jao. AStanSchmidit,de Analogpor aceptar publicar unfragmentoextraordinariamente largo de la novela como el relato «Gloriously Bright». A mis secretarios, Laraine Moon, Brin Absher y Willard y Peggy Gard, que al cumplir bien con su trabajo en formas completamente diferentes me proporcionaron la libertad que necesitaba para poder escribir. A amigos como Jeff Alton y Philip Absher, por leer los primeros manuscritos para ayudarme a asegurar que este batiburillo de personajes y tramas tenía un verdadero sentido. Y a mis hijos, Geoffrey, Emily y Char he, por ser pacientes conmigo a través de la negligencia y el malhumor que siempre parecen acompafiar mis arrebatos de escritura,ypor dejarme tomar prestados datos de sus vidas yexperiencias mientras creo los personajes que más amo.
Sobre todo, doylas gracias a mi esposa, Kristine, que ha sufrido durante cada arduo paso de la creación de este libro, provocando preguntas, detectando errores y contradicciones, y (lo más importante) respondiendo tanfavorablemente a los aspectos de la historia que funcionabanbien, que encontré en ella la confianza necesaria para continuar. No sé qué sería, como escritor o como persona,sinella. Espero no tener nunca ocasiónpara averiguarlo.

PRONUNCIACIÓN

Algunos nombres pueden parecer extraños. Entre los de origen chino, Qing-jao se pronuncia «chingyau»;Jiang-qinges «yi-ingching». Entre los portugueses,Quimse pronuncia «kiing»;Novinha es «noviña»;Olbadoes «oljádo». Jalet,del sueco, es «yojkt».
Otros nombres sonmás fáciles de pronunciar, tal como se venescritos, o aparecencontanpoca frecuencia que nodebensuscitar ninguna dificultad.