9 - Locke y dem√ďstenes

—No losé.
¬ó¬ŅC√≥mo pudo coger una fotograf√≠a del hermano de Ender e introducirla en los gr√°ficos de la
rutina del País de la Fantasía?
¬óCuando programaron el ordenador, yo no estaba presente, coronel Graff. Lo √ļnico que s√© es que, hasta ahora, el ordenador nunca hab√≠a llevado a nadie a ese lugar. Llegar al Pa√≠s de la Fantas√≠a es ya bastante extra√Īo, peroya noes el Pa√≠s de la Fantas√≠a. Est√° m√°s all√° del Findel Mundo y...
¬óConozcolos nombres de los lugares, loque no conozcosonsus significados.
¬óEl Pa√≠s de la Fantas√≠a estaba programado en el ordenador. Se le menciona en algunos sitios. Peroenning√ļnsitiose habla del Findel Mundo. No tenemos ninguna experiencia con√©l.
¬óNo me gusta que el ordenador torture de esa forma la mente de Ender. Peter Wiggin es la persona m√°s fuerte de suvida, exceptuando, tal vez, a suhermana Valentine.
¬óAdem√°s, el juego est√° dise√Īado para ayudarles a desarrollarse, para ayudarles a encontrar mundos enlos que puedansentirse bien.
¬ó¬ŅEs que no lo entiende, mayor Imbu? No quiero que Ender se sienta bienconel findel mundo. Nuestrotrabajonoconsiste enhacer que se sienta bienconel findel mundo.
¬óEl Findel Mundo del juego no es necesariamente el finde la humanidad enuna guerra contra los insectores. Tiene unsignificado personal para Ender.
¬ó¬ŅAhs√≠? ¬ŅQu√© significado?
¬óNo los√©, se√Īor. Nosoyel chico. Preg√ļnteseloa √©l.
¬óMayor Imbu, se lo preguntoa usted.
—Podría tener mil significados.
—Dígame uno.
¬óUsted ha aislado al muchacho. Tal vez est√© deseando que llegue el fin de este mundo, la Escuela de Batalla. O tal vez se refiera al fin del mundo en el que creci√≥, a su hogar, a su venida aqu√≠. O tal vez es suforma de enfrentarse conel hecho de haber destrozado aqu√≠ a tantos chicos. Ya sabe que Ender es unchico muysensible yha infligido mucho da√Īo f√≠sico a algunas personas; puede que est√© deseandoque llegue el finde ese mundo.
¬óOde ninguno de ellos.
¬óEl juego establece una relaci√≥nentre el muchacho yel ordenador. Juntos creanhistorias. Las historias sonverdaderas, enel sentido enque reflejanla realidad de la vida del muchacho. Eso es lo √ļnico que s√©.
—Le diré loque sé yo, mayor Imbu. Esa fotografía de Peter Wigginno se ha podido sacar de los ficheros de esta escuela. Notenemos ninguna informaciónsobre él, electrónica o no, desde que Ender vino. Yesa fotografía es más reciente.
¬óS√≥loha transcurridouna√Īoymedio>se√Īor. ¬ŅCuantopuede haber cambiadoel muchacho?
¬óAhora lleva un peinado totalmente distinto. Le rehicieron la boca con ortopedia dental He conseguido enla Tierra una fotograf√≠a reciente yla he comparado. La √ļnica posibilidad que ten√≠a el
ordenador de la Escuela de Batalla para conseguir esa fotograf√≠a era requisarla enunordenador de la Tierra. Yadem√°s ten√≠a que ser uno que no est√© conectado con la F.I. Para eso hace falta unpermiso de requisici√≥n. No se puede ir sinm√°s ni m√°s al condado de Guilford, Carolina del Norte, yarrancar una fotograf√≠a de los ficheros de la escuela. ¬ŅAutoriz√≥alguiende esta escuela ese acceso?
¬óNo lo entiendo, se√Īor. Nuestro ordenador de la Escuela de Batalla es s√≥lo una parte de la red de la F.I. Si nosotros queremos una fotograf√≠a, tenemos que conseguir una requisitoria, pero si el juegodecide que la fotograf√≠a es necesaria...
¬óPuede ir ycogerla.
—No siempre. Sólocuando es por el biendel muchacho.
¬óDe acuerdo, es por su bien. Pero ¬Ņpor qu√©? Su hermano es peligroso, su hermano fue rechazado para este programa porque es uno de los peores seres humanos que han pasado por nuestras manos, ¬ŅPor qu√© es tanimportante para Ender? ¬ŅPor qu√©, despu√©s de tanto tiempo?
¬óSinceramente, no lo s√©, se√Īor. Yel programa del juego est√° dise√Īado deforma que no nos lo puede decir. Enrealidad, cabe que ni √©l mismo losepa. Estamos enunterrenoinexplorado.
¬ó¬ŅQuiere decir que el ordenador inventa cosas a medida que avanza?
—Puede decirloasí.
¬óBueno, esohace que me sienta mejor, Cre√≠a que era el √ļnico.
Valentine celebraba sola el octavo cumplea√Īos de Ender, en el patio trasero con cerca de madera de sunueva casa de Greensboro. Limpi√≥de agujas de pinoyde hojas una peque√Īa parcela de suelo, y con una astilla grab√≥ en la tierra el nombre de Ender. Luego hizo un peque√Īo tepee con astillas yagujas de pino, yencendi√≥ unfuego. Sali√≥ humo que se entreteji√≥ conlas ramas ylas agujas del pino. ¬ęDirectoal espacio ¬ódijo ensilencio¬ó. Directoa la Escuela de Batalla.¬Ľ
No hab√≠a llegado ninguna carta y, por lo que sab√≠an, tampoco √©l hab√≠a recibido ninguna. Cuando se lo llevaron, su padre y su madre se sentaban enla mesa y tecleaban largas cartas cada dos o tres d√≠as. Pronto, sinembargo, fue una veza la semana, ycuando vieronque no recib√≠ancontestaci√≥n, una vez al mes. Ahora hac√≠a dos a√Īos que se hab√≠a ido, y no hab√≠a cartas, ninguna, yning√ļn recuerdo en sucumplea√Īos. ¬ęEst√° muerto ¬ópens√≥ conamargura¬ó, porque le hemos olvidado.¬Ľ
Pero Valentine no le hab√≠a olvidado. No dej√≥ que sus padres lo supieran y sobre todo nunca insinu√≥ a Peter lo asiduamente que pensaba enEnder, lo asiduamente que le escrib√≠a cartas que sab√≠a que no contestar√≠a. Y cuando su padre y su madre les anunciaron que iban a dejar la ciudad para trasladarse a Carolina del Norte, precisamente a Carolina del Norte, Valentine comprendi√≥que nunca confiaron en volver a ver a Ender. Dejaban el √ļnico lugar donde √©l pod√≠a encontrarles. ¬ŅC√≥mo los iba a encontrar Ender aqu√≠, entre estos √°rboles, bajo este cielo variable ypesado? Hab√≠a vivido toda su vida en la profundidad de los pasillos, y si todav√≠a estaba en la Escuela de Batalla, all√≠ incluso hab√≠a menos contactoconla naturaleza. ¬ŅQu√© impresi√≥nle causar√≠a este lugar?
Valentine sab√≠a por qu√© se hab√≠a trasladado aqu√≠. Era por Peter, para que la vida entre √°rboles y animales peque√Īos, para que la naturaleza enla forma m√°s cruda que pap√° ymam√° pod√≠anconcebir, ejerciera una influencia dulcificadora en su extra√Īo y terrible hijo. Y, en cierta forma, la ejerci√≥. Peter se adapt√≥ r√°pidamente. Largos paseos al aire libre, atajando por bosques y saliendo al campo abierto.Algunas veces, para pasar todo el d√≠a, llevaba s√≥lo unbocadillo o dos, compartiendo consu consola el espaciode la mochila que portaba enla espalda, yuna peque√Īa navaja enel bolsillo.
Pero Valentine lo sab√≠a. Hab√≠a visto una ardilla medio despellejada, con sus manitas y pies empaladas en astillas clavadas en la tierra. Se imagin√≥ a Peter atrap√°ndola, empal√°ndola, y separando y despellejando la piel sinabrirle las tripas, mirando los m√ļsculos retorcer y contraerse. ¬ŅCu√°nto tiempo habr√≠a tardado la ardilla enmorir? YPeter estuvo sentado todo ese tiempo cerca de ella, apoyado enel √°rbol donde a lo mejor hab√≠a anidado la ardilla, jugando conla consola mientras la vida de la ardilla se escurr√≠a.
Al principio se horroriz√≥, y en la cena estuvo a punto de devolver, viendo a Peter comer con tanto vigor y hablar con tanta alegr√≠a. Pero m√°s tarde pens√≥ en ello y comprendi√≥ que quiz√° fuera para Peter una especie de magia, algo parecido a sus peque√Īos fuegos; un sacrificio que de alguna forma aplacaba a los oscuros dioses que ibana la caza de sualma. Mejor torturar ardillas que ni√Īos. ¬ęPeter ha sido siempre un labrador de dolor, que lo siembra, lo alimenta, y lo devora con avidez cuando est√° maduro; mejor que lo tome enestas dosis peque√Īas e intensas que consombr√≠a crueldad enlos ni√Īos de la escuela¬Ľ, se dec√≠a la muchacha.
—Un estudiante modelo —decían los profesores—. Ojalá tuviéramos en la escuela cien como él. Estudia continuamente, entrega todos sus trabajos a tiempo. Le gusta aprender.
Pero Valentine sab√≠a que era un fraude. A Peter le gustaba aprender, es cierto, pero los profesores nunca le hab√≠an ense√Īado nada. Hac√≠a sus estudios con la consola que ten√≠a en casa, conectando con las bibliotecas y las bases de datos, estudiando y pensando y, sobre todo, hablando con Valentine. Y sin embargo, en la escuela actuaba como si las pueriles lecciones del d√≠a le sedujeran.
—Oh, es formidable, notenía ni idea de que las ranas fueranasí por dentro —decía.
Ydespués estudiaba en casa la unión de las células para formar los organismos a través de la colaciónfilótica del ADN. Peter era unmaestro enel arte de la adulación, ytodos sus profesores le creían.
No obstante, estaba bien. Peter no volvió a pelearse, no volvió a intimidar a nadie. Se llevaba biencontodoel mundo. Era unnuevoPeter.
Todo el mundo lo cre√≠a. Su padre y su madre as√≠ lo dec√≠an, y eso hac√≠a que a Valentine le entraranconfrecuencia ganas de gritarles: ¬ę¬°No es unPeter nuevo!¬°Es el mismo Peter, s√≥lo que m√°s listo!¬Ľ
¬ę¬ŅMuy listo? M√°s listo que t√ļ, padre. M√°s listo que t√ļ, madre. M√°s listo que ninguna persona
que hay√°is conocido.¬Ľ
¬ęPeronom√°s listoque yo.¬Ľ
¬óHe estadopensando ¬ódijoPeter¬ó si matarte ono.
Valentine se apoy√≥ contra el tronco del pino. Su peque√Īo fuego eran ahora unas pocas ascuas
que se consumían.
—Tambiényote quiero a ti, Peter.
¬óSer√≠a tan f√°cil. Siempre haces esos fueguecitos est√ļpidos. Es s√≥lo cuesti√≥n de derribarte y
quemarte. Eres una pirómana.
—He estadopensandoencastrarte mientras dormías.
—No, no es cierto. Sólo piensas esas cosas cuando estoycontigo. Saco a relucir lo mejor de ti.
No, Valentine he decididonomatarte. He decididoque me vas a ayudar.
¬ó¬ŅDe veras?
Unos a√Īos antes, Valentine se habr√≠a aterrorizado ante las amenazas de Peter. Ahora, sin embargo, no ten√≠a tanto miedo. No es que dudara de que fuera capaz de matarla. No pod√≠a imaginar nada tan terrible que Peter fuera incapaz de hacer. Sin embargo, sab√≠a tambi√©n que Peter no era un demente, por lo menos no enel sentido de que no tuviera control sobre s√≠ mismo. Ten√≠a m√°s control sobre s√≠ mismo que ninguna otra persona que ella conociera. Excepto, tal vez, ella misma. Peter pod√≠a aplazar cualquier deseo tanto como fuera necesario; pod√≠a ocultar cualquier emoci√≥n. Y por consiguiente, Valentine sab√≠a que Peter nunca le har√≠a da√Īo en un ataque de ira. S√≥lo lo har√≠a si las ventajas compensabanlos riesgos.Yno era √©ste el caso. Encierta forma, prefer√≠a a Peter antes que a otra gente precisamente por eso. Siempre, siempre, actuaba guiado por unego√≠smo inteligente.Ypor lo tanto, para mantenerse a salvo, lo √ļnico que ten√≠a que hacer era estar segura de que a Peter le interesaba m√°s dejarla viva que tenerla muerta.
—Valentine, las cosas están llegando a un punto crítico. He estado siguiendo los movimientos
de tropas enRusia.
¬ó¬ŅDe qu√© hablas?
¬óDel mundo, Val. ¬ŅSabes qu√© es Rusia? ¬ŅYel gran imperio? ¬ŅYel Pacto de Varsovia? ¬ŅYlos
gobernantes de Euroasia desde los Países Bajos al Pakistán?
¬óNo hacenp√ļblicos sus movimientos de tropas, Peter.
¬óClaro que no, pero s√≠ publicanlos horarios de los trenes de pasajeros ymercanc√≠as. He hecho que mi consola analice esos horarios y descifre cu√°ndo circulan en secreto trenes de tropas por las mismas v√≠as. He analizado retrospectivamente los tres √ļltimos a√Īos. En los √ļltimos seis meses han aumentado, se est√°npreparandopara la guerra. Una guerra por tierra.
¬óPero¬Ņyla Liga? ¬ŅYlos insectores?
Valentine no sab√≠a qu√© pretend√≠a insinuar Peter, pero a menudo sacaba discusiones de este tipo, discusiones pr√°cticas sobre los acontecimientos del mundo. La utilizaba para probar sus ideas, para refinarlas. En el proceso, tambi√©n ella refinaba sus propias ideas. Descubri√≥ que aunque raramente estaba de acuerdo conPeter sobre lo que deber√≠a ser el mundo, raramente estabanendesacuerdo en lo que era el mundo enrealidad. Se hab√≠anhecho bastante diestros entamizar informaci√≥nprecisa de las historias de los simplones, desesperadamente ignorantes, redactores de noticias. El reba√Īo de las noticias, comoPeter los llamaba.
¬óEl Polemarches ruso, ¬Ņno?Y√©l sabe lo que est√° pasando conla flota. Ohandescubierto que, despu√©s de todo, los insectores no sonuna amenaza, o estamos a punto de tener una granbatalla. De una forma o de otra, la guerra contra los insectores est√° pr√≥xima a su fin. Se est√°n preparando para despu√©s de la guerra.
—Si estántrasladandotropas debe de ser bajola direcciónde los Estrategas.
¬óTodoes interno, limitado al Pactode Varsovia.
Eso era perturbador. La fachada de paz ycooperaciónno había sido perturbada casi desde que comenzaron las guerras contra los insectores. Lo que Peter había detectado era una perturbación fundamental del orden mundial. Ella tenía una imagen mental, tan nítida como la memoria, sobre lo que había sidoel mundo antes de que la amenaza de los insectores les trajera la pazentre ellos.
—Así que volvemos a lode antes.
—Con algunos cambios. Gracias a los escudos nadie se preocupa ya de las armas nucleares. Tenemos que matarnos de mil enmil, no de millones enmillones. —Peter esbozó una sonrisa—. Val, tenía que suceder. Ahora mismo existen un ejército y una flota internacional enormes, bajo la hegemonía americana. Cuando finalicen las guerras contra los insectores, todo ese poder se desvanecerá, porque todo se ha basado en el miedo a los insectores. De repente, miraremos alrededor ydescubriremos que las viejas alianzas handesaparecido, muerto ydesaparecido, excepto una, al Pacto de Varsovia. Y será el dólar contra cinco millones de láseres. Nosotros tendremos el cinturónde asteroides, pero ellos tendránla Tierra, y, sinla Tierra, allí te quedas sinpasas ni apios conbastante rapidez.
Loque más perturbaba a Valentine era que Peter noparecía nada preocupado.
¬óPeter, ¬Ņpor qu√© tengo la impresi√≥n de que est√°s viendo todo ese asunto como si se tratara de una oportunidadde oropara Peter Wiggin?
¬óPara los dos, Val.
¬óPeter, tienes doce anos.Yo tengo diez. Hayunnombre para las personas de nuestra edad. Nos llamanni√Īos ynos tratancomo a ratones.
¬óPero nosotros no pensamos como los dem√°s ni√Īos, ¬Ņverdad, Val? No hablamos como los dem√°s ni√Īos. Ysobre todo, no escribimos como los dem√°s ni√Īos.
—Para ser una discusión que se inició con amenazas de muerte, me parece, Peter, que nos hemos desviadodel tema.
Sin embargo, Valentine descubri√≥ que estaba entusiasmada. Escribir era una de las cosas que Val hac√≠a mejor que Peter. Los dos lo sab√≠an. Incluso, Peter lo mencion√≥ una vez, cuando dijo que √©l siempre ve√≠a lo que los otros odiabanm√°s de s√≠ mismos para intimidarlos, mientras que Val siempre ve√≠a lo que los otros apreciaban m√°s de s√≠ mismos, para adularlos. Era una forma c√≠nica de decirlo, pero era verdad. Valentine pod√≠a inculcar su punto de vista a los dem√°s; pod√≠a convencerles de que quer√≠an lo que ella quer√≠a que quisieran. Peter, por otro lado, s√≥lo pod√≠a hacerles temer lo que √©l quer√≠a que temieran. La primera vez que Peter se lo se√Īal√≥, se sinti√≥ ofendida. Quer√≠a creer que persuad√≠a a la gente porque ten√≠a raz√≥n, noporque era lista. Peroa pesar de las veces que se repiti√≥a s√≠ misma que nunca quiso explotar a la gente de la forma en que lo hac√≠a Peter, disfrutaba sabiendo que pod√≠a, a sumanera, controlar a los dem√°s.Yno s√≥lo controlar lo que hac√≠an. Pod√≠a controlar, en cierta forma, loque quer√≠anhacer. Estaba avergonzada de haber experimentadoplacer coneste poder y, sin embargo, se sorprend√≠a a s√≠ misma emple√°ndolo algunas veces. Consiguiendo que los profesores y otros estudiantes hicieran lo que quer√≠a. Consiguiendo que su padre y su madre vieran las cosas a sumanera.Algunas veces, era capazde persuadir incluso a Peter bastante bien, que pod√≠a conectar con√©l lo suficiente como para entrar en√©l por ese camino. Hab√≠a m√°s de Peter enella de lo que pod√≠a admitir, aunque, de todas formas, algunas veces se atrev√≠a a pensarlo. Esto es lo que pensaba mientras Peter hablaba: ¬ęSue√Īas con el poder, Peter, pero a mi manera soy m√°s poderosa que t√ļ.¬Ľ
—He estudiado Historia —dijo Peter—, he estado aprendiendo cosas sobre las pautas del comportamiento humano. Hay períodos en que el mundo se reestructura, y en esos períodos las palabras precisas pueden cambiar el mundo. Piensa en lo que hizo Pericles en Atenas, y Demóstenes...
—Sí, se las arreglaronpara destruir Atenas dos veces.
—Pericles, sí, peroDemóstenes tenía razónenlode Filipo...
—Ole provocó...
¬ó¬ŅLo ves? Eso es lo que hacenlos historiadores, hacenjuegos conla causa yel efecto, cuando el asunto es que hayper√≠odos enlos que el mundo cambia, yla vozprecisa enel lugar preciso puede
mover el mundo. Thomas Paine yBenFranklin, por ejemplo. Bismarck. Lenin.
¬óNo soncasos exactamente paralelos, Peter.
Ahora, discrepaba por seguir la costumbre; veía adonde pretendía llegar y pensaba que quizá fuera posible.
¬óNo esperaba que lo entendieras. Sigues pensando que los profesores saben algo que merece la pena aprender.
¬óEntiendom√°s de loque crees, Peter. ¬ŅAs√≠ que te ves a ti mismocomoBismarck?
¬óMe veo a m√≠ mismo sabiendo insertar ideas enla opini√≥np√ļblica. ¬ŅNo has pensado nunca una frase, Val, algointeligente que decir, ylohas dicho, yluego, al cabode dos semanas ounmes, oyes a unadulto dec√≠rselo a otro adulto, desconocidos los dos? ¬ŅOla ves enunv√≠deo o la captas enuna red de comunicaciones?
—Siempre creí que la había oído antes ypensé que tansólola estaba recordando.
¬óEstabas equivocada. Hermanita, hay, quiz√°, dos o tres mil personas en el mundo tan inteligentes como nosotros. La mayor√≠a se est√° ganando la vida en alg√ļn sitio. En la ense√Īanza, pobres desgraciados, oenla investigaci√≥n. Muypocos ocupanrealmente posiciones de poder.
¬óCreoadivinar que somos de esos pocos.
¬óMuydivertido, Val, tantocomounconejo saltandoa la pata coja.
¬óDe los que, sinduda, haymuchos enestos bosques.
¬óSaltando en peque√Īos c√≠rculos. Valentine se ri√≥ ante lo grotesco de la imagen y se odi√≥ a s√≠ misma por encontrarlodivertido.
¬óVal, podemos decir las palabras que todos los dem√°s repetir√°n dentro de dos semanas. Podemos hacerlo. No tenemos que esperar a ser mayores ya que nos pongana labrarnos una carrera conporvenir.
¬óPeter, tienes doce a√Īos.
¬óNo, enlas redes, no. Enlas redes puedollamarme como quiera, yt√ļtambi√©n.
¬óEn las redes estamos identificados como estudiantes y ni siquiera podemos participar en las discusiones reales excepto como oyentes, lo que de cualquier manera significa que no podemos decir
nada.
¬óTengounplan.
—Siempre tienes alguno. Pretendía indiferencia pero escuchaba conatención.
¬óPodemos acceder a las redes como adultos de pleno derecho, con el nombre de red que queramos adoptar, si pap√° nos incluye ensuaccesode ciudadano.
¬ó¬ŅY por qu√© habr√≠a de hacerlo? Ya tenemos el acceso de estudiante. ¬ŅQu√© le vas a decir? ¬ŅNecesitoel accesode ciudadanopara apoderarme del mundo?
¬óNo, Val. No le dir√© nada. T√ļ le vas a decir que est√°s muy preocupada por m√≠. Que me estoy esforzando en hacerlo bien en la escuela, pero que sabes que me estoy volviendo loco porque no puedo hablar nunca conalguieninteligente, que todo el mundo me habla concondescendencia porque soy joven. Que no puedo conversar con mis iguales. Que t√ļ puedes probar que la tensi√≥n me est√° agobiando.
Valentine pensó en el cuerpo de la ardilla del bosque y comprendió que incluso ese descubrimiento formaba parte del plande Peter. O, como mínimo, que lo había hecho formar parte de suplandespués de que sucediera.
—De este modo consigues que nos autorice a compartir su acceso de ciudadano. Para adoptar nuestras identidades, para ocultar quiénes somos, a fin de que la gente nos trate con el respeto intelectual que merecemos.
Valentine pod√≠a desafiarle en ideas, pero nunca en cosas como √©sa. No pod√≠a decir: ¬ę¬ŅQu√© te hace creer que mereces respeto?¬Ľ Hab√≠a le√≠do algo sobre Adolfo Hitler. Se preguntaba c√≥mo era cuando ten√≠a doce a√Īos. No tan listo, no tanto como Peter, pero insaciable, probablemente eso. Y ¬Ņqu√© habr√≠a pasado con el mundo si hubiera sido engullido por una trilladora o pateado por un caballocuando era ni√Īo?
—Val —dijo Peter—, sé lo que piensas de mí. Piensas que no soyuna buena persona, eso es lo
que piensas.
Valentine le lanzóuna aguja de pino.
—Una flecha se ha clavadoentucorazón.
—Durante muchotiempohe estado planeandovenir a hablar contigo. Perotenía miedo.
Se pusouna aguja de pinoenla boca yse la tiró. Cayódirectamente hacia abajo.
¬óOtro lanzamientofallido. ¬ŅPor qu√© fingir ser d√©bil?
—Val, tenía miedode que nome creyeras. De que nome creyeras capaz.
¬óPeter, creoque eres capazde hacer cualquier cosa, yprobablemente lohar√°s.
¬óPeroten√≠a m√°s miedoa√ļnde que me creyeras e intentaras detenerme.
¬ó¬ŅAmenazandode nuevoconmatarme, Peter?
¬ŅSe cre√≠a de verdadque supapel de chicohumilde ybuenopodr√≠a enga√Īarla?
—Así que tengo un sentido negro del humor. Lo siento, te estaba tomando el pelo. Necesito tu ayuda.
¬óEres justo lo que el mundo necesita. Unmuchacho de doce a√Īos que solucione todos nuestros problemas.
¬óNo es culpa m√≠a que s√≥lo tenga doce a√Īos precisamente ahora. Y no es culpa m√≠a que precisamente ahora se presente la oportunidad. Precisamente ahora es el momento en que puedo dar forma a los acontecimientos. Entiempos de inestabilidad, el mundo es siempre una democracia, yel hombre que tenga la mejor vozganar√°. Todo el mundo piensa que Hitler lleg√≥ al poder gracias a sus ej√©rcitos, porque estaban dispuestos a matar, y eso en parte es verdad, porque en el mundo real el poder siempre se erige sobre la amenaza de muerte y de deshonra. Pero, sobre todo, lleg√≥ al poder por las palabras, por las palabras precisas enel momento preciso.
—Precisamente, estaba pensando encompararte conél.
¬óNo odio a los jud√≠os, Val. No quierodestruir a nadie.Ytampoco quierola guerra. Quieroque el mundo se mantenga unido ¬ŅEs eso tan malo? No quiero que volvamos a los viejos tiempos. ¬ŅHas le√≠doalgo sobre las guerras mundiales?
—Sí.
—Podemos volver otra vez a esa situación. O peor. Podernos vernos dentro del Pacto de Varsovia. Noes una idea alentadora.
¬óPeter, somos ni√Īos, ¬Ņnopuedes entenderlo? Estamos yendoal colegio, estamos creciendo.
Pero aunque se resistía, quería que la persuadiera. Había querido que la persuadiera desde el
principio.
PeroPeter nosabía que ya había ganado.
¬óSi me creo eso, si acepto eso, tendr√© que sentarme y ver c√≥mo se desvanecen todas las oportunidades y luego, cuando sea mayor, ser√° demasiado tarde. Val, esc√ļchame. S√© lo que sientes conrespecto a m√≠, lo que siempre has sentido. He sido unhermano depravado yrepugnante. He sido cruel contigo ypeor conEnder, hasta que se lo llevaron. Pero no te odiaba. Os quer√≠a a los dos, s√≥lo que ten√≠a que ser... ten√≠a que tener el control, ¬Ņlo entiendes? Es lo m√°s importante para m√≠, es mi mayor don, puedo ver d√≥nde est√°n los puntos d√©biles de los dem√°s, puedo ver c√≥mo llegar a ellos y utilizarlos, as√≠ de sencillo; veo esas cosas sin siquiera intentarlo. Podr√≠a convertirme en un hombre de negocios ydirigir alguna sociedad importante, luchar√≠a ymaquinar√≠a hasta llegar arriba del todo, y ¬Ņqu√© tendr√≠a? Nada. Voy a gobernar, Val. Voy a tener control sobre algo. Pero quiero que sea algo que merezca la pena gobernar. Una PaxAmericana en todo el mundo. Para que cuando venga alg√ļn otro, despu√©s de que venzamos a los insectores, cuando venga alg√ļnotro a derrotarnos, descubra que nos hemos extendido por mil mundos, que estamos en paz con nosotros mismos y es imposible destruirnos. ¬ŅLoentiendes? Quierosalvar a la raza humana de suautodestrucci√≥n.
Nunca le había visto hablar contal sinceridad. Sinunindicio de burla, sinunrastro de mentira
ensuvoz. Estaba mejorando. Oa lo mejor estaba rozandola verdad.
¬ó¬ŅAs√≠ que unmuchachode doce a√Īos ysuhermana peque√Īa vana salvar el mundo?
¬ó¬ŅQu√© edad ten√≠aAlejandro Magno? No lo voya hacer de la noche a la ma√Īana. Simplemente, voya comenzar ahora. Si t√ļme ayudas.
—No creo que lo que hiciste a aquellas ardillas formara parte de una representación. Creo que lo hiciste porque te gusta hacerlo.
De repente, Peter se llev√≥ las manos a la cara yllor√≥. Val dio por sentado que estaba fingiendo, pero comenz√≥ a cuestion√°rselo. ¬ŅNo era posible que la quisiera yque en esa oportunidad aterradora estuviera dispuesto a {laquear delante de ella para conquistar su amor? ¬ęMe est√° manipulando ¬ó pens√≥¬ó, pero eso no significa que no sea sincero.¬Ľ Cuando retir√≥ las manos, ten√≠a las mejillas, mojadas, los ojos enrojecidos.
—Lo sé —dijo—, eso es lo que más me asusta, que realmente pueda ser unmonstruo. No quiero ser unasesinopero no puedoevitarlo.
Nunca le hab√≠a visto mostrar tal debilidad. ¬ęEres muylisto, Peter. Reservaste tudebilidad para poder utilizarla para conmoverme ahora¬Ľ, pens√≥ ella. Y, sin embargo, la conmovi√≥. Porque si era verdad, aunque fuera s√≥lo en parte, entonces Peter no era un monstruo y ella podr√≠a satisfacer su propia ansia de poder, similar a la de Peter, sinmiedo a convertirse enunmonstruo. Sab√≠a que Peter era astuto, que incluso ahora estaba calculando, pero cre√≠a que debajo de los c√°lculos estaba diciendo la verdad. Hab√≠a estado oculta bajo muchas capas, pero la hab√≠a sondeado hasta conseguir la confianza de Valentine.
¬óVal, s√≠ no me ayudas, no s√© en qu√© me convertir√©. Pero si est√°s conmigo, si eres mi compa√Īera entodo, puedes impedir que me convierta... eneso. Comolos malos.
Ella asinti√≥ con la cabeza. ¬ęS√≥lo est√°s fingiendo compartir el poder conmigo ¬ópens√≥ ella¬ó, pero enrealidadtengopoder sobre ti, aunque nolosepas.¬Ľ
—Te ayudaré.
En cuanto su padre les introdujo en su acceso de ciudadano, comenzaron a analizar el terreno. Se mantuvieron alejados de las redes que exig√≠an utilizar un nombre real. Eso no era dif√≠cil, porque los nombres reales s√≥lo estaban relacionados con asuntos de dinero. No necesitaban dinero. Necesitabanrespeto, yeso pod√≠angan√°rselo. Confalsos nombres enlas redes adecuadas, pod√≠anser cualquier persona.Ancianos, mujeres de mediana edad, cualquier persona, mientras tuvierancuidado enla forma de escribir. Lo √ļnico que los dem√°s pod√≠anver eransus palabras, sus ideas. Enlas redes, todos los ciudadanos comenzabanigual.
En sus primeros esfuerzos utilizaban nombres para usar una sola vez, no las identidades que Peter planeaba hacer famosas e influyentes. Por supuesto, no eraninvitados a participar enlos foros políticos internacionales y nacionales importantes. Allí sólo podían estar como oyentes, hasta que fueran invitados o elegidos para participar. Pero se conectaban y miraban, leían algunos de los ensayos publicados por los nombres importantes, presenciaban los debates que salían en sus consolas.
Y en las conferencias menores, donde la gente normal hacía comentarios sobre los grandes debates, comenzaron a insertar sus comentarios. En un principio, Peter insistió en que fueran deliberadamente inflamatorios.
¬óNo podemos ver los resultados de nuestro estilo a menos que obtengamos respuestas; y si somos blandos, noresponder√° nadie.
No fueron blandos, y la gente respondi√≥. Las respuestas enviadas a las redes p√ļblicas eran avinagradas; las respuestas enviadas por carta para que Peter yValentine las leyeranenprivado, eran venenosas. Pero descubrieron qu√© atributos de su estilo eran considerados infantiles e inmaduros. Y mejoraron.
Cuando Peter estuvo satisfecho de que sabían dar la impresión de adultos, mató las viejas identidades yempezarona prepararse para atraer una atenciónreal.
¬óTenemos que dar la sensaci√≥n de que no tenemos nada que ver el uno con el otro. Escribiremos sobre cosas diferentes en momentos diferentes. Nunca nos referiremos uno al otro. T√ļ actuar√°s enlas redes de la costa oeste yyo actuar√© enel sur. Problemas regionales tambi√©n. As√≠ que hazlos deberes.
Hicieron los deberes. Su padre y su madre se preocupaban algunas veces de que Peter y Valentine estuvieranconstantemente juntos, conlas consolas bajo el brazo. Pero no podíanquejarse; sus
notas eran buenas y Valentine era una influencia buena para Peter. Hab√≠a cambiado completamente su actitud hacia todo. Peter y Valentine se sentaban juntos en los bosques, cuando hac√≠a buentiempo, yenrestaurantes port√°tiles yenparques interiores cuando llov√≠a, ycompon√≠ansus comentarios pol√≠ticos. Peter dise√Īaba cuidadosamente los dos personajes para que ninguno tuviera todas sus ideas; hab√≠a incluso algunas identidades de recambio que utilizaban para dejar caer las opiniones de untercero.
¬óDejemos que ambos encuentrenlos partidarios que puedan¬ódijo Peter.
Una vez, cansada de escribir y volver a escribir hasta que Peter estuvo satisfecho, Val se desesperó ydijo:
¬óEscr√≠belot√ļmismo, entonces.
¬óNo puedo ¬órespondi√≥ √©l¬ó. No puedendar la impresi√≥nde ser iguales. Nunca. Olvidas que alg√ļn d√≠a seremos suficientemente famosos como para que alguien comience a hacer estudios. Tenemos que parecer personas distintas.
Enconsecuencia, loescribió. Suprincipal identidadenlas redes era Demóstenes. Peter eligió el nombre. El se bautizó conel nombre de Locke. Estaba claro que eranseudónimos, pero eso formaba parte del plan.
—Conunpocode suerte, empezarána intentar adivinar quiénes somos.
—Si llegamos a ser suficientemente famosos, el gobierno puede acceder a la red y descubrir quiénes somos enrealidad.
¬óCuando eso suceda, estaremos demasiado protegidos para sufrir grandes p√©rdidas. Ala gente le puede chocar que Dem√≥stenes y Locke sean dos ni√Īos, pero ya estar√°n acostumbrados a escucharnos.
Comenzaron a componer debates para sus personajes. Valentine prepararía una declaración de principios y Peter inventaría un nombre de usar y tirar para responderle. Su respuesta sería inteligente y el debate sería vivo, lleno de ingeniosas inventivas y de buena retórica política. Valentine tenía habilidad para la aliteración, que hacía que sus frases fueran memorables. Luego introducirían los debates en la red, separados por un período de tiempo razonable, como si estuvieran componiéndolos sobre el terreno. A veces, algunos usuarios de las redes interpondrían comentarios, pero Peter yVal les ignoraríano modificaríansóloligeramente sus propios comentarios para acomodarlos a loque se había dicho.
Peter tomaba nota de las frases m√°s memorables y, de vez en cuando, hac√≠a b√ļsquedas para descubrir si esas frases se usaban en otros lugares. No todas se usaban pero la mayor√≠a eran repetidas aqu√≠ yall√≠, yalgunas aparec√≠aninclusoenlos debates importantes de las redes de prestigio.
¬óNos est√°nleyendo ¬ódijoPeter¬ó. Nuestras ideas se est√°nfiltrando.
¬óM√°s biennuestras frases.
—Esa es precisamente la medida. Estamos teniendocierta influencia. Nadie nos cita todavía por el nombre, pero estándiscutiendo los puntos que hemos planteado. Estamos ayudando a establecer la
agenda. Loestamos consiguiendo.
¬ó¬ŅNo deber√≠amos intentar acceder a los debates importantes?
¬óNo. Esperaremos a que nos lopidan.
Habían pasado sólo siete meses cuando una de las redes de la costa oeste envió a Demóstenes unmensaje. Una oferta de una columna semanal enuna redde noticias bastante buena.
—No puedo hacer una columna semanal —dijo Valentine—. Ni siquiera me ha venido el período.
¬óUna cosa no tiene nada que ver conla otra ¬ódijoPeter.
¬óPara m√≠, s√≠. Todav√≠a soyuna ni√Īa.
—Diles que sí, pero como prefieres que tuverdadera identidad no salga a la luz, quieres que te
paguenentiempode red, quieres uncódigode accesonuevoa través de suidentidadcorporativa.
—Así, cuandoel gobiernome siga el rastro...
—Serás simplemente una persona que puede conectar a través de CalNet. El acceso de
ciudadano de papá no se verá implicado. Lo que no acabo de entender es por qué prefieren a
Demóstenes ynoa Locke.
¬óEl talento siempre triunfa.
Como juego era divertido, pero a Valentine no le gustaban algunas posiciones que Peter hac√≠a tomar a Dem√≥stenes. Dem√≥stenes comenzaba a revelarse como un escritor anti¬óPacto de Varsovia totalmente paranoico. Le preocupaba porque Peter era el √ļnico que sab√≠a explotar el miedo en sus escritos; ella ten√≠a que recurrir constantemente a √©l enbusca de ideas para hacerlo. Mientras tanto, su Locke segu√≠a las moderadas estrategias empalicas de ella. Ten√≠a sentido, encierta forma. Hacer que ella escribiera como Dem√≥stenes significaba que tambi√©n Dem√≥stenes tendr√≠a cierta empat√≠a, y, por la misma raz√≥n, Locke tambi√©n podr√≠a jugar con los miedos de los dem√°s. Pero el efecto principal era mantenerla indefectiblemente atada a Peter. No podr√≠a dejarle y utilizar a Dem√≥stenes con sus propios fines. Nosabr√≠a utilizarlo. De todas formas, esoera rec√≠proco. Peter no podr√≠a escribir como Locke sinella. ¬ŅOs√≠?
—Peter, creí que la idea era unificar el mundo. Si escribo tal como dices que debo hacerlo, estoyhaciendouna llamada clara a la guerra para hacer pedazos al Pactode Varsovia.
—No tanto como la guerra, sólo redes abiertas yprohibiciónde intercepción. Libre movimiento de información. Sometimientoa las reglas de la Liga, ¡por Dios!
Sinpretenderlo, Valentine comenzaba a hablar conla vozde Demóstenes, aunque, naturalmente, noexpresaba las opiniones de Demóstenes.
—Todo el mundo sabe que el Pacto de Varsovia tenía que ser considerado desde el principio como una entidad individual, enlo concerniente a esas reglas. El movimiento libre internacional está todavía abierto. Pero entre las naciones del Pacto de Varsovia estas cosas son asuntos internos. Por esoestabandispuestos a permitir la hegemonía americana enla Liga.
¬óEst√°s hablando como Locke, Val. Conf√≠a enm√≠. T√ļ tienes que pedir que el Pacto de Varsovia pierda el estatus oficial. Tienes que conseguir poner realmente furiosa a mucha gente. Despu√©s, m√°s adelante, cuando comiences a reconocer la necesidadde uncompromiso...
¬óEntonces dejar√°nde escucharme yse ir√°na hacer la guerra.
—Val, confía enmí. Sé loque hago.
¬ó¬ŅC√≥molo sabes? Noeres m√°s listoque yoytampoco hab√≠as hechoesto antes.
¬óTengotrece a√Īos yt√ļdiez.
¬óCasi once.
—Ysé cómo funcionanestas cosas.
—Está bien, loharé a tumanera. Pero no diré nada de esode libertadomuerte.
—Tambiénlodirás.
¬óYalg√ļn d√≠a, cuando nos cojan y se pregunten por qu√© tu hermana era tan belicosa, apuesto a que les dir√°s que me ordenabas hacerlo.
¬ó¬ŅEst√°s segura de que notienes el per√≠odo, mujercita?
¬óTe odio, Peter Wiggin.
Lo que más molestó a Valentine fue que, cuando su columna se asoció con otras redes de
noticias regionales, supadre comenzó a leerla ya citarla enla mesa.
¬óPor fin, unhombre conunpocode sentido com√ļn¬ódijo.
Luego citóalgunos de los pasajes que Valentine odiaba más.
—Acepto que trabajemos con esos hegemonistas rusos estando los insectores ahí fuera, pero
después de que hayamos vencido, no puedo concebir que dejemos a la mitad del mundo civilizado
comovirtuales ilotas. ¬ŅQu√© opinas, querida?
¬óCreoque te est√°s tomandotodoesto demasiadoenserio ¬ódijola madre.
—Me gusta este Demóstenes. Me gusta su forma de pensar. Me sorprende que no esté en las
redes importantes. Le he buscado enlos debates sobre relaciones internacionales ynunca ha tomado
parte enninguno.
Valentine perdió el apetitoyse marchóde la mesa, Peter la siguiótras unrespetable intervalo.
¬óAs√≠ que no te gusta mentir a pap√° ¬ódijo¬ó. ¬ŅYqu√©? No le est√°s mintiendo. No sabe que eres
Demóstenes yDemóstenes nodice loque enrealidad crees. Las dos cosas se anulan, quedanennada.
¬óEste es el tipo de razonamientoque hace de Locke unest√ļpido.
Pero lo que en realidad le molestaba no era estar mintiendo a su padre, era que su padre estuviera de acuerdo conDemóstenes. Había creídoque sólolos locos podríanseguirle.
Unos días más tarde, Locke fue fichadopor una columna de una red de noticias de New England, conel objetivoespecíficode emitir una opinióncontraria a la de la popular columna de Demóstenes.
¬óNo est√° mal para dos ni√Īos que juntos apenas tienen m√°s de ocho pelos en el pubis ¬ódijo Peter.
—Hay un largo camino entre escribir una columna en una red de noticias y gobernar el mundo —le recordóValentine—. Es uncaminotanlargoque nadie loha hechonunca.
—Lo han hecho, sin embargo. O su equivalente moral. Voy a decir cosas sucias sobre Demóstenes enmi primera columna.
—Bueno, Demóstenes ni siquiera va a reparar enla existencia de Locke. Nunca.
¬óPor ahora.
Ahora, consus identidades totalmente sustentadas por los ingresos procedentes de la redacción
de columnas, sólo utilizaban el acceso de su padre para las identidades de usar y tirar. Su madre
observó que pasabandemasiado tiempoenlas redes.
—Muchotrabajoypocojuegohacende Jackunchicososo —recordóa Peter.
Peter dejóque la manole temblara unpoco, ydijo:
—Si piensas que debería dejarlo, creo que esta vezpodré conservar el control de mí mismo, de
verdad.
—No, no —dijola madre—. Noquieroque lo dejes. Sóloque... tencuidado, esoes todo.
¬óTengocuidado, mam√°.
Nada era diferente, nada hab√≠a cambiado enuna√Īo. Ender estaba seguro de ello, ysinembargo todo parec√≠a haberse vuelto amargo. Segu√≠a siendo el soldado n√ļmero uno yahora ninguno dudaba de que se lo merec√≠a. A los nueve a√Īos era jefe de batall√≥n en la escuadra F√©nix, con Petra Arkanian como comandante. Segu√≠a dirigiendo sus sesiones pr√°cticas nocturnas yahora asist√≠a a ellas ungrupo de soldados de √©lite, designados por sus comandantes, aunque todav√≠a pod√≠an ir los reclutas que quisieran. Alai tambi√©n era jefe de batall√≥n en otra escuadra, y segu√≠an siendo buenos amigos; Shen no era jefe, pero eso no era ninguna barrera. DinkMeeker hab√≠a aceptado finalmente ser comandante ysucedi√≥a Rose el Narizotas enel mandode la escuadra Rata.
Todoestaba yendobien, muybien. Nopodía pedir nada mejor.
¬ęEntonces ¬Ņpor qu√© odiomi vida?¬Ľ, pensaba.
Pas√≥ las etapas de las pr√°cticas y de los juegos. Le gustaba ense√Īar a los muchachos de su batall√≥n, y ellos le segu√≠an con lealtad. Ten√≠a el respeto de todos, y en sus pr√°cticas nocturnas era tratado con deferencia. Los comandantes ven√≠an para estudiar lo que hac√≠a. Otros soldados se aproximaban a su mesa en el comedor y ped√≠an permiso para sentarse. Incluso los profesores eran respetuosos.
Tenía tanto malditorespeto que quería gritar.
Miraba a los chicos j√≥venes de su escuadra, reci√©n llegados de sus grupos de lanzamiento, observaba c√≥mo jugaban, c√≥mo se burlabande sus jefes cuando cre√≠anque nadie les ve√≠a. Observaba la camarader√≠a de los viejos amigos que se hab√≠an conocido durante a√Īos en la Escuela de Batalla, que re√≠anyhablabande las viejas batallas yde los comandantes ysoldados que se hab√≠angraduado hac√≠a tiempo.
Pero consus viejos amigos no había risas, no había recuerdos. Sólo trabajo. Sólo inteligencia y excitaciónenel juego, pero nada más. Esa noche se había llegado a unpunto crucial enlas prácticas nocturnas. Ender yAlai estabandiscutiendo los matices de las maniobras enespacio abierto cuando Shense acercó yescuchó durante unos instantes, yluego, de repente, cogió aAlai por los hombros y gritó:
¬ó¬°Nova!¬°Nova!¬°Nova!
Alai se echó a reír ypor uninstante Ender les vio recordar juntos la batalla enque la maniobra enespacio abiertohabía sido real yhabíanesquivadoa los chicos mayores, y...
De prontose acordaronque Ender estaba allí.
¬óPerdona, Ender ¬ódijoShen. ¬ŅPerdona? ¬ŅPor qu√©? ¬ŅPor ser amigos?
—Yo tambiénestaba allí, ya losabes —dijoEnder.
Yse disculparonde nuevo. De vuelta al trabajo. De vuelta al respeto. Ender comprendió que no se les había ocurridoincluirle ensus risas, ensuamistad.
¬ę¬ŅC√≥mo iban a pensar que yo tambi√©n formaba parte? ¬ŅAcaso me re√≠? ¬ŅAcaso particip√©? Me limitaba a estar all√≠, observando, comounprofesor...
¬ĽAs√≠ es c√≥mo me ven. Profesor. Soldado legendario. No uno de ellos. No alguien a quien abrazas y susurras salaamen la oreja.¬Ľ Eso s√≥lo dur√≥ mientras Ender segu√≠a pareciendo vulnerable. Ahora era el soldadoprincipal yestaba completa, totalmente solo.
¬ęCompad√©cete de ti, Ender.¬Ľ
Tumbado en la litera, escribi√≥ en la consola POBRE ENDER. Entonces se ri√≥ de s√≠ mismo y borr√≥ esas palabras. No hab√≠a ning√ļn chico o chica en esa escuela que no quisiera cambiar su sitio por el suyo.
Conect√≥ el Juego de Fantas√≠a. Camin√≥, como hac√≠a frecuentemente, por la aldea que los enanitos hab√≠anconstruido enla colina formada por el cad√°ver del Gigante. Fue f√°cil construir fuertes paredes conlas costillas ya curvadas justo a la medida, dejando entre ellas el espacio exacto suficiente para hacer ventanas. El cad√°ver fue cortado en apartamentos, abiertos al camino que formaba la columna vertebral del Gigante. El anfiteatro p√ļblico estaba esculpido en la taza de la pelvis, y la manada comunal de ponies pastaba entre las piernas del Gigante. Ender nunca sab√≠a con seguridad qu√© estaban haciendo los enanitos siempre ocupados ensus cosas, pero como le dejaban caminar en paz por la aldea, √©l tampoco les hac√≠a ning√ļnda√Īo.
Salt√≥ el hueso p√©lvico de la base de la plaza p√ļblica y camin√≥ por los pastos. Los ponies se alejaron asustados. No les persigui√≥. Ender ya no se acordaba de c√≥mo funcionaba el juego. En los viejos tiempos, antes de haber ido por primera vez al Fin del Mundo, solo hab√≠a combates y rompecabezas que resolver, derrotar al enemigo antes de que te mate, descifrar la forma de salvar el obst√°culo. Sin embargo, ahora nadie atacaba, no hab√≠a guerra, y fuera donde fuera, no encontraba ning√ļnobst√°culo.
Exceptuando, por supuesto, la habitaci√≥n del palacio del Fin del Mundo. Era el √ļnico lugar peligroso que quedaba. Y Ender, a pesar de que juraba a menudo que no ir√≠a, siempre volv√≠a all√≠, siempre mataba a la serpiente, siempre miraba a su hermano cara a cara, y siempre, hiciera lo que hiciera a continuaci√≥n, mor√≠a.
Esta vezno fue diferente. Intentó usar el cuchillo de la mesa para hacer palanca enel mortero y sacar una piedra de la pared. Tan pronto como rompió el sello de mortero, comenzó a borbotear un chorro de agua por la grieta, yEnder miraba la consola mientras sufigura, ahora fuera de sucontrol, luchaba desesperadamente por sobrevivir, por evitar morir ahogada. Las ventanas de la habitación habíandesaparecido, el agua subía, ysufigura se ahogó. Mientras ocurría todo eso, la cara de Peter Wigginseguía enel espejo mirándole.
¬ęEstoyatrapado ¬ópens√≥ Ender¬ó, atrapado enel Findel Mundo sinninguna salida.¬ĽYconoci√≥ por fin el amargo sabor que le hab√≠a apesadumbrado, a pesar de todos sus √©xitos en la Escuela de Batalla. Era desesperaci√≥n.
Hab√≠a hombres uniformados en las entradas de la escuela cuando lleg√≥ Valentine. No estaban firmes como guardias, sino m√°s bien holgazaneando como si estuvieran esperando a que alguien de dentro finalizara sus asuntos. Vest√≠anuniformes de marines de la F.I., los mismos uniformes que todo el mundo ve√≠a enlos sangrientos combates de los v√≠deos. Daba unaire de aventura al d√≠a; todos los ni√Īos estabanexcitados.
Valentine no lo estaba. Por unlado le hac√≠a pensar enEnder.Ypor el otro, le asustaba.Alguien hab√≠a publicado recientemente un feroz comentario sobre las obras completas de Dem√≥stenes. El comentario, y por consiguiente su trabajo, hab√≠an sido discutidos en la conferencia abierta de la red de relaciones internacionales, yalgunas de las personas m√°s importantes de la actualidad atacabany defend√≠ana Dem√≥stenes. Loque m√°s le preocupaba era el comentariode unse√Īor ingl√©s: ¬ęTantosi le gusta como si no, Dem√≥stenes no puede permanecer enel anonimato eternamente. Ha encolerizado a demasiados sabios yha contentado a demasiados locos como para continuar oculto m√°s tiempodetr√°s de suseud√≥nimo tanapropiado. O se desenmascara √©l mismo para asumir el liderazgo de las fuerzas de la estupidez que ha despertado, o sus enemigos le desenmascarar√°npara poder entender mejor la enfermedad que ha producidouna mente tanretorcida yperversa.¬Ľ
Peter había estado encamado, podía estarlo. Valentine tenía miedo de que la perversa personalidad de Demóstenes hubiera molestado a demasiadas personas poderosas; de que, enefecto, la localizaran. La F.I. lo podía hacer, aunque el gobierno americano estuviera constitucionalmente obligado a no hacerlo. Y aquí estaban las tropas de la F.I. reunidas en la Escuela de Western Guildford, precisamente aquí. Yno exactamente con la intención normal de reclutar marines para la
F.I.
Así que no se sorprendió al encontrar un mensaje desfilando por su consola en cuanto la conectó.
PORFAVORDESCONECTEYVAYA
INMEDIATAMENTE
ALAOFICINADELADRA. LINEBERRY

Valentine esper√≥ nerviosamente a la puerta de la oficina de la subdirectora hasta que la doctora Lineberryabri√≥la puerta yle indic√≥ conse√Īas que entrara. Su√ļltima duda desapareci√≥ cuando vio al hombre barrigudo con uniforme de coronel de la F.I. sentado en el √ļnico sill√≥n confortable de la habitaci√≥n.
¬óT√ļeres Valentine Wiggin¬ódijo.
—Sí—susurró.
¬óSoyel coronel Graff. Nos hemos vistoantes.
¬ę¬ŅAntes? ¬ŅCu√°ndohab√≠a tenidotratos conla EL?¬Ľ
¬óHe venidopara hablarte confidencialmente, de tuhermano.
¬ęNo s√≥lo soyyo ¬ópens√≥¬ó. Tienena Peter. ¬ŅO es algo nuevo? ¬ŅHa hecho alguna locura? Cre√≠a que hab√≠a dejadode hacer locuras.¬Ľ
¬óValentine, pareces asustada. No hay ning√ļn motivo. Por favor, si√©ntate. Te aseguro que tu hermanoest√° bien. Ha cumplidode sobra nuestras expectativas.
Y ahora, con una gran efusión interna de alivio, comprendió que habían venido por Ender.
Ender. No era para castigarla, era el peque√Īo Ender, que hab√≠a desaparecido hac√≠a tanto tiempo, que, ahora, ya no formaba parte de las intrigas de Peter. ¬ęT√ļ fuiste el afortunado, Ender. Te fuiste lejos antes de que Peter te pudiera enredar ensuconspiraci√≥n.¬Ľ
¬óValentine, ¬Ņc√≥mo te sientes respectoa tuhermano?
¬ó¬ŅEnder?
¬óClaro.
¬ó¬ŅC√≥mome voya sentir? Nole he vistoni he tenidonoticias de √©l desde que ten√≠a ochoa√Īos.
¬óDoctora Lineberry, ¬Ņle importar√≠a dejarnos solos?
Lineberryestaba molesta.
—Pensándolo bien, doctora Lineberry, creo que Valentine y yo tendremos una conversación mucho más productiva si damos unpaseo. Lejos de los dispositivos de grabaciónque su director ha colocadoenesta habitación.
Era la primera vez que Valentine hab√≠a visto a la doctora Lineberry quedarse sin habla. El coronel Grafflevant√≥ uncuadro de la pared ydespeg√≥ una membrana sensible al sonido, junto consu peque√Īa unidad de transmisi√≥n.
—Barato —dijoGraff—, peroefectivo. Creí que losabía.
Lineberry cogió el dispositivo y se sentó pesadamente en el escritorio. Graff condujo a Valentine afuera.
Se dirigieron al campo de rugby. Los soldados les seguían a una distancia discreta; se desplegaronyformaronungrancírculo, para protegerles desde el perímetromás amplioposible.
¬óValentine, necesitamos que ayudes a Ender.
¬ó¬ŅQu√© clase de ayuda?
—No estamos ni siquiera seguros de eso. Necesitamos que nos ayudes a resolver cómo nos
puedes ayudar.
¬óBien, ¬Ņcu√°l es el problema?
—Esoes parte del problema. Nolosabemos. Valentine no pudo evitar reír.
¬ó¬°Nole he vistoentres a√Īos!¬°Lohantenido ah√≠ arriba conustedes todoeste tiempo!
—Valentine, mi vuelo a la Tierra yla vuelta a la Escuela de Batalla cuesta más dinero del que tupadre ganará entoda suvida. Nohagoeste viaje todos los días.
¬óEl rey tuvo un sue√Īo ¬ódijo Valentine¬ó, pero se le olvid√≥, as√≠ que dijo a sus sabios que interpretaranel sue√Īo omorir√≠an. S√≥loDaniel pudointerpretarlo, porque era unprofeta.
¬ó¬ŅLees la Biblia?
¬óEste a√Īo estamos estudiandoa los cl√°sicos eningl√©s avanzado. Nosoyunprofeta.
—Ojalá pudiera decirte todo lo relativo a la situación de Ender. Pero tardaría horas, tal vez días, y después tendría que ponerte en reclusión preventiva porque una gran parte es estrictamente confidencial. Así que veamos qué podemos hacer con una información limitada. Hay un juego que nuestros alumnos desarrollanconel ordenador. Le habló del Findel Mundo, de la habitacióncerrada yde la imagende Peter enel espejo.
¬óEs el ordenador el que pone la imagen all√≠, no Ender. ¬ŅPor qu√© no se lo preguntan al
ordenador?
¬óEl ordenador no losabe.
¬ó¬ŅYse supone que lotengoque saber yo?
¬óEsta es la segunda vezdesde que Ender est√° connosotros que ha llevado este juego a unpunto muerto. Aunpuntoque parece no tener salida.
¬ó¬ŅLoresolvi√≥ la primera vez?
¬óContiempo.
—Entonces, denle tiempoyprobablemente resolverá éste de nuevo.
¬óNo estoyseguro. Valentine, tuhermano es unmuchachitomuyinfeliz.
¬ó¬ŅPorqu√©?
—No losé.
¬óNo sabe mucho, ¬Ņverdad? Valentine pens√≥ por un momento que el hombre se pod√≠a enfadar.
Sinembargo, decidióreírse.
¬óNo, nodemasiado. Valentine, ¬Ņpor que Ender sigue viendoa suhermanoPeter enel espejo?
¬óNo deber√≠a. Es est√ļpido.
¬ó¬ŅPor qu√© es est√ļpido?
—Porque si alguna vezha habidoalguienque fuera opuestoa Ender, ése es Peter.
¬ó¬ŅC√≥mo?
Valentine no conseguía pensar una respuesta que no fuera peligrosa. Demasiadas preguntas sobre Peter podíanconducir al problema real. Valentine sabía lo suficiente sobre la gente para saber que nadie tomaría enserio los planes de Peter para dominar el mundo, unpeligro para los gobiernos actuales. Peropodíandecidir que estaba loco yque necesitaba tratamiento para sumegalomanía.
¬óTe est√°s preparando para mentirme ¬ódijoGraff.
—Me estoypreparandopara nohablar conustednunca más —respondióValentine.
¬óYtienes miedo. ¬ŅPor qu√© tienes miedo?
¬óNo me gustanlas preguntas sobre mi familia. Dejemos a mi familia fuera de esto.
¬óValentine, estoy intentando dejar a tu familia fuera de esto. Recurro a ti para no tener que comenzar una bater√≠a de pruebas con Peter e interrogar a tus padres. Estoy intentando resolver este problema ahora, con la persona a la que Ender m√°s quiere y en la que m√°s conf√≠a, tal vez la √ļnica persona a quien quiere y en la que conf√≠a algo. Si no lo podemos solucionar de esta forma, secuestraremos a tufamilia yharemos lo que nos plazca. Esto no es unproblema trivial, yno me ir√© as√≠, sinm√°s ni m√°s.
La √ļnica persona a la que Ender quiere yenla que conf√≠a algo. Sinti√≥ una profunda pu√Īalada de dolor, de remordimiento, de verg√ľenza de que ahora fuera a Peter a quienestaba unida, de que fuera Peter el centro de su vida. ¬ęA ti, Ender, te encend√≠ fuegos en tu cumplea√Īos. A Peter le ayudo a satisfacer todos sus sue√Īos.¬Ľ
—Nunca pensé que fuera unhombre bueno. Ni cuando vino a llevarse a Ender, ni ahora.
¬óNo pretendas ser una ni√Īita ignorante. Segu√≠ tus pruebas cuando eras peque√Īa y de momento nohaydemasiados profesores de colegioque puedanponerse a tualtura.
¬óEnder yPeter se odiaban.
¬óYa lo sab√≠a. Dijiste que eranopuestos. ¬ŅPor qu√©?
¬óPeter... puede ser odioso algunas veces.
¬ó¬ŅOdiosoenqu√© sentido?
¬óRuin, simplemente ruin, esoes todo.
—Valentine, por el biende Ender, dime qué hace Peter cuandoes ruin.
¬óAmenaza de muerte a la gente. No lo dice enserio. Pero cuando √©ramos peque√Īos, Ender yyo
siempre le teníamos miedo. Nos dijoque nos mataría. Enrealidad, dijo que mataría a Ender.
¬óVimos algode esopor el monitor.
¬óEra a causa del monitor.
¬ó¬ŅNada m√°s? H√°blame m√°s de Peter.
Le habl√≥ de los ni√Īos de todas las escuelas a las que hab√≠a asistido Peter. Nunca les golpeaba, pero, de todas formas, les torturaba. Averiguaba qu√© era lo que m√°s les avergonzaba yse lo dec√≠a a la persona cuyo respetoapreciabanm√°s. Averiguaba qu√© era loque m√°s tem√≠anyse aseguraba de que tropezaranconello a menudo.
¬ó¬ŅHizoesoconEnder? Valentine neg√≥conla cabeza.
¬ó¬ŅEst√°s segura? ¬ŅNo ten√≠a Ender un punto d√©bil? Alguna cosa que temiera m√°s, o de la que se sintiera m√°s avergonzado.
—Ender nunca hizonada de qué avergonzarse.
Yde repente, profundamente avergonzada por haber olvidado y traicionado a Ender, se puso a
llorar.
¬ó¬ŅPor qu√© lloras?
Neg√≥ conla cabeza. No sab√≠a explicar c√≥mo se sent√≠a al pensar ensuhermano peque√Īo, que era tanbueno, al que hab√≠a protegido durante tanto tiempo, yacordarse luego de que ahora era aliada de Peter, la ayudante de Peter, la esclava de Peter enunplanque estaba totalmente fuera de su control. ¬ęEnder nunca se rindi√≥ a Peter, pero yo he cambiado, me he convertido en una parte de √©l, lo que Ender nunca fue.¬Ľ
¬óEnder nunca se diopor vencido ¬ódijo.
¬ó¬ŅAqui√©n?
¬óAPeter. Aser comoPeter.
Caminaronensilenciopor la línea de meta.
¬ó¬ŅC√≥mopuede Ender llegar alguna veza ser comoPeter?
Valentine se encogió de hombros.
¬óYa se lohe dicho.
¬óPeroEnder nunca hizoese tipo de cosas. Era s√≥lounni√Īo.
¬óSinembargo, los dos llegamos a desearlo. Llegamos a desear... matar a Peter.
¬ó¬°Ah!
¬óNo, no es verdad. Nunca lo dijimos. Ender nunca dijo que quisiera hacerlo. Simplemente... lo pensaba. Era yo, noEnder. El nunca dijoque quisiera matarle.
¬ó¬ŅQu√© quer√≠a?
—Simplemente noquería ser...
¬ó¬ŅSer que?
¬óPeter tortura a las ardillas. Las clava con estacas en el suelo y las despelleja vivas, y se
sienta y las mira hasta que mueren. Lo hacía, ahora no lo hace. Pero lo hacía. Si Ender lo hubiera
sabido, si Ender le hubiera visto, creoque habría...
¬ó¬ŅQu√© habr√≠a hecho? ¬ŅRescatar a las ardillas? ¬ŅIntentar curarlas?
—No, en aquellos días no se... desataba lo que Peter ataba. No le llevaba la contraria. Pero
Ender habr√≠a sidobuenoconlas ardillas. ¬ŅLoentiende? Las habr√≠a alimentado.
—Perosi las alimentaba, se volveríandóciles, yPeter las podría atrapar más fácilmente.
Valentine se echóa llorar de nuevo.
¬óHagas lo que hagas, siempre beneficia a Peter. Todo beneficia a Peter, todo; no se puede
evitar, sea loque sea.
¬ó¬ŅEst√°s ayudandoa Peter?¬ópregunt√≥Graff.
No respondió.
¬óValentine. ¬ŅEs Peter tanmalo? Valentine asinti√≥conla cabeza.
¬ó¬ŅEs la peor persona del mundo?
¬ó¬ŅLomaloque puede ser? Nolos√©. Es la peor persona que conozco.
¬óY sin embargo, t√ļ y Ender sois sus hermanos. Ten√©is los mismos genes, los mismos padres,
¬Ņc√≥mopuede ser tanmalo si...?
Valentine se dio la vuelta yle gritó, le gritó como si estuviera matándola:
¬ó¬°Ender no es como Peter, no es como Peter enning√ļnaspecto!Excepto enque es listo, eso es
todo... En cualquier otro aspecto en que una persona podría ser como Peter, él no es como Peter en
nada, nada, nada.
¬óYa lo veo ¬ódijoGraff.
¬ęS√© lo que est√°s pensando, desgraciado, est√°s pensando que estoy equivocada, que Ender es como Peter. Puede que yo sea como Peter, pero Ender no lo es, ni mucho menos; sol√≠a dec√≠rselo cuando lloraba, se lo dije muchas veces: "¬°No eres como Peter, no te gusta hacer da√Īo a los dem√°s, eres bondadoso ybueno, ynoeres ni muchomenos comoPeter!"¬Ľ
—Yes verdad. —Suaquiescencia la calmó.
¬óEs verdad, maldita sea, es verdad.
¬óValentine, ¬Ņayudar√°s a Ender?
—Ahora nopuedohacer nada por él.
¬óEnrealidad es lo mismo que siempre hac√≠as por √©l. Simplemente confortarle ydecirle que no le gusta hacer da√Īo a los dem√°s, que es bondadoso ybueno, yni mucho menos como Peter. Eso es lo
más importante. Que él noes, ni muchomenos, comoPeter.
¬ó¬ŅPuedoverle?
¬óNo. Quieroque escribas una carta.
¬ó¬ŅPara qu√©? Ender nunca ha contestado a ninguna de las cartas que le envi√©.
—Contestótodas las cartas que le llegaron—susurróGraff.
Sólonecesitóunsegundopara comprenderlo.
¬óMe da asco.
—Aislamiento es... el contexto óptimo para la creatividad. Eran sus ideas lo que queríamos,
no... Bueno, notengopor qué disculparme ante ti.
¬ę¬ŅPor qu√© lo haces entonces?¬Ľ, aunque nole pregunt√≥envozalta.
—Está flaqueando. Está cayendo por una pendiente. Queremos sacarle de ahí, solonosaldrá.
—Quizás haría unfavor a Ender si le dijera que se fuera usted a la mierda.
¬óMe has ayudado ya. Ypuedes ayudar m√°s.
—Prométame que nosuprimirá nada de loque escriba. —Noprometeré nada de eso.
—Entonces olvídelo.
—No importa. Yo mismo escribiré tu carta. Podemos utilizar tus otras cartas para unificar los estilos de escritura. Es sencillo.
¬óQuieroverle.
¬óTendr√° suprimer permisocuandotenga dieciochoa√Īos.
¬óUstedle dijoque lo tendr√≠a cuandotuviera doce a√Īos.
¬óCambiamos las normas.
—¡Notengopor qué ayudarle!
¬óNo me ayudes. Ayuda a Ender. ¬ŅQue importa que esonos ayude tambi√©na nosotros?
¬ó¬ŅQu√© clase de cosas terribles le est√° haciendoall√° arriba?
Graffse rió entre dientes.
¬óValentine, mi querida muchachita, las cosas terribles est√°na punto de comenzar.

Ender había leído ya cuatro líneas de la carta antes de comprender que no era de ninguno de los otros soldados de la Escuela de Batalla. Había llegado por el conducto regular, un mensaje CORRESPONDENCIA EN ESPERA cuando conectó la consola. Leyó cuatro líneas, luego saltó al final y leyó la firma. Volvió al principio, y se acurrucó en la cama para leer las palabras una y otra vez.
ENDER
LOS DESGRACIADOS NO DEJABAN PASAR NINGUNA DE MIS CARTAS HASTA AHORA. DEBO HABERTE ESCRITO M√ĀS DE CIEN VECES PERO PENSAR√ćAS QUE NUNCA LO HICE. NO TE HE OLVIDADO. ME ACUERDO DE TUCUMPLEA√ĎOS, MEACUERDODETODO, ALGUNOSQUIZ√ĀPIENSENQUE PORQUE ERES UNSOLDADOAHORAERES UNAPERSONACRUELYDURAQUE LE GUSTAHACER DA√ĎOALAGENTE, COMO LOS MARINES DE LOS V√ćDEOS, PERO S√Č QUENO ES VERDAD. T√ö NO TE PARECES NADA A T√ö¬óSABES¬óQUI√ČN. ES M√ĀSBUENO, ENAPARIENCIA, PERO POR DENTRO TODAV√ćA ES UN BRUJANTRO, T√öQUIZ√Ā PAREZCAS RUIN PERO NO ME DEJO ENGA√ĎAR. TODAV√ćA PEDALEO EN LAVIEJAENRIQUETA, MUCHOSBESOSLABIOSDEPAVO.
VAL
(NOMEESCRIBAS, PROBABLEMENTESIKOANALISAR√ćANTUCARTA)
Obviamente, la carta fue escrita con el pleno consentimiento de los profesores. Pero no había ninguna duda de que fue escrita por Val. La ortografía de psicoanalizarían, el epíteto de brujantro para Peter, la broma de llamar Enriqueta a la bicicleta, eran cosas que nadie más que Val podía saber.
Ysinembargo hab√≠a demasiadas cosas, como si alguienquisiera asegurarse bien de que Ender creyera que la carta era genuina. ¬ŅPor qu√© habr√≠a de preocuparles tanto si era aut√©ntica? De todos modos, no era aut√©ntica. Aunque la hubiera escrito con su propia sangre, no era aut√©ntica porque le mandaron escribirla. Hab√≠a escrito antes, y no dejaron pasar ninguna de esas
cartas. Esas puede que fueran reales, pero ésta había sido pedida, ésta formaba parte de su manipulación.
Y la desesperaci√≥n le embarg√≥ de nuevo. Ahora sab√≠a por qu√©. Ahora sab√≠a qu√© era lo que odiaba tanto. No ten√≠a ning√ļn control sobre supropia vida. Ellos dirig√≠antodo. Ellos tomabantodas las decisiones. S√≥lo le dejabanel juego, eso era todo; todo lo dem√°s estaba formado por ellos ysus normas yplanes ylecciones yprogramas, ylo √ļnico que √©l pod√≠a hacer era hacer esto o aquello enla batalla. La √ļnica cosa real, la √ļnica cosa real e inapreciable era surecuerdo de Valentine, la persona que le quer√≠a incluso antes de haber jugado un juego, que le quer√≠a tanto si hab√≠a guerra con los insectores como si no, yellos la hab√≠anpuestode suparte. Ahora era una de ellos.
Les odiaba, ya todos sus juegos. Les odiaba tanto que llor√≥, leyendo de nuevo la carta pedida y vac√≠a de Val. Los dem√°s chicos de la escuadra F√©nix se dieron cuenta y desviaban los ojos ¬ŅEnder Wiggin llorando? Eso era inquietante. Algo terrible estaba pasando. El mejor soldado de todas las escuadras tendidoensulitera llorando. El silencioenla habitaci√≥nera profundo.
Ender suprimi√≥ la carta, la borr√≥ de la memoria yactiv√≥ el Juego de Fantas√≠a. No estaba seguro por qu√© se sent√≠a tan impaciente por jugar el juego, por llegar al Fin del Mundo, pero no perdi√≥ tiempo para llegar all√≠. S√≥lo cuando planeaba montado en la nube, rozando los colores oto√Īales del mundo pastoril, s√≥lo entonces comprendi√≥ qu√© era lo que m√°s odiaba de la carta de Val. Todo lo que dec√≠a era referente a PetenQue √©l noera ni muchomenos cornoPeter. Loque le hab√≠a dichocontanta frecuencia mientras le abrazaba, le confortaba cuando √©l temblaba de miedo y rabia y aversi√≥n despu√©s de que Peter le hubiera torturado, eso era todoloque dec√≠a la carta.
Yeso era lo que le habíanpedido. Los desgraciados lo sabían, ysabíanlo de Peter enel espejo de la habitacióndel castillo, lo sabíantodo ypara ellos Val era sólo uninstrumento más que utilizar para controlarle, simplemente un truco más que jugar. Dink tenía razón, ellos eran el enemigo, no querían a nadie ynadie les importaba yno iba a hacer lo que ellos querían, no iba a hacer nada por ellos, maldita sea. Había tenido sólo un recuerdo digno de confianza, sólo una cosa buena, y esos desgraciados habían escarbado dentro de él y la habían desenterrado con el resto del estiércol; estaba acabado, noiba a jugar.
Como siempre, la serpiente esperaba en la habitación de la torre, destejiéndose de la alfombra del suelo. Peroesta vezEnder no la trituró conlos pies. Esta vezla cogió consus manos, se arrodilló frente a ella, ymuydelicadamente se llevóla boca abierta de la serpiente a sus labios.
Y la besó. No había sido ésa su intención. Su intención había sido dejar que la serpiente le mordiera en la boca. O quizá su intención había sido comerse a la serpiente viva, como Peter había hecho en el espejo, con la barbilla ensangrentada y la cola de la serpiente colgando de los labios. Peroenvezde eso la besó.
Y la serpiente creció en sus manos y se transformó en otra figura. Una figura humana. Era Valentine, que le besóotra vez.
La serpiente no podía ser Valentine. La había matado demasiadas veces para que fuera su hermana. Peter también la había devorado demasiadas veces, como para soportar la idea de que durante todoel tiempopodía haber sidosuhermana.
¬ŅEra estoloque hab√≠anplaneadocuandole dejaronleer la carta? Nole importaba.
Ella se levantódel suelo de la habitaciónde la torre ycaminó hacia el espejo. Ender hizo que su figura también se alzara y fuera con ella. Se pusieron delante del espejo, donde en vez del cruel reflejo de Peter había un dragón y un unicornio. Ender alargó la mano y tocó el espejo; la pared se desplomó y dejó al descubierto una enorme escalera que descendía, alfombrada y cubierta de multitudes que clamaban y ovacionaban. Juntos, cogidos del brazo, él y Valentine bajaron las escaleras. Las lágrimas llenaban sus ojos, lágrimas de alivio por haberse librado al fin de la habitación del Fin del Mundo. Y a causa de las lágrimas no advirtió que todas las personas que componían la muchedumbre tenían la cara de Peter. Sólo sabía que a cualquier parte de ese mundo donde fuera Valentine estaba conél.
Valentine leyó la carta que la doctora Lineberryle había dado.
¬ęQuerida Valentine ¬ódec√≠a¬ó, Queremos agradecerle y elogiarle sus esfuerzos en pro del resultado de la guerra. Por la presente le notificamos que le ha sido concedida la Estrella de la Ordende la Liga de la Humanidad, Primera Clase, la m√°s alta condecoraci√≥n militar que se puede conceder a un civil. Desafortunadamente, la seguridad de la F.I. nos proh√≠be hacer p√ļblica esta condecoraci√≥n hasta que hayan concluido con √©xito las actuales operaciones, pero queremos poner en su conocimiento que sus esfuerzos dieron como resultadoun√©xito completo.
¬ĽSinceramente.
¬ĽGeneral ShimonLevy,
¬ĽEstrategos.¬Ľ

Cuando la hubo leído dos veces, la doctora Lineberry se la cogió de las manos. —Recibí
instrucciones de dej√°rtela leer ydespu√©s destruirla. Cogi√≥unencendedor de uncaj√≥nyle prendi√≥ fuego. Ardi√≥brillantemente enel cenicero. ¬ó¬ŅEranbuenas omalas noticias?¬ópregunt√≥. ¬óVend√≠ a mi hermano ¬ódijoValentine¬ó, yahora me paganpor ello. ¬óEres unpocomelodram√°tica, Valentine, ¬Ņnote parece? Valentine regres√≥ a la clase sinresponder. Esa noche Dem√≥stenes public√≥ una c√°ustica denuncia
de las leyes de limitaci√≥nde la poblaci√≥n. Se deber√≠a permitir a las personas que lo quisierantener tantos hijos como desearan, yel exceso de poblaci√≥nse deber√≠a enviar a otros mundos, para extender la raza humana por toda la galaxia para que ning√ļn desastre, ninguna invasi√≥n, pudieran amenazar alguna vez a la raza humana con su aniquilaci√≥n. ¬ęEl t√≠tulo m√°s noble que puede tener un ni√Īo ¬ó escribi√≥Dem√≥stenes¬ó es Tercero.¬Ľ
¬ęPara ti, Ender¬Ľ, se dijoa s√≠ misma mientras escrib√≠a.
Peter se rióencantadocuandola leyó.
—Estoles obligará a despertarse yabrir los ojos. ¡Tercero!¡Unnoble título!Oh, tienes untoque perverso.