12 - Sleeth el orm

Finales de primavera, 3E1601
[El año pasado]

Mientras dormía sobre un lecho consistente en un montón de oro robado, algo turbó los sueños reptilianos de Sleeth. Lentamente, uno de los grandes ojos del ofidio se abrió, aunque la transparente membrana nictitante permaneció en su lugar, como protección, porque el gran dragón del Frío percibía un peligro distante, o tal vez únicamente una leve amenaza.
Perezosamente aguzó sus sentidos, y exploró el exterior de las puertas de Piedra Negra, y el valle situado más allá. «¿Qué es eso? ¿Hombres? ¿Hombres en mis dominios? —Una risa cavernosa resonó en la mente del dragón—. No puede ser eso la amenaza que he captado.»
Sleeth retrocedió mentalmente en el tiempo, en busca de un recuerdo fugaz: «Por tres veces unos estúpidos insignificantes vinieron a llamar a mi puerta. Pero eran enanos, y no hombres. Ejércitos de enanos, que intentaban reclamar lo que yo me quedé para mí. Y por tres veces los destruí. ¡Locos!
Pero eso sucedió durante el primer siglo de mi conquista.
Y ahora andan merodeando hombres por aquí.
Muy bien, siempre es preferible que mi próximo almuerzo venga a mí, en lugar de tener que ir yo a buscarlo.»
Mientras calculaba el ritmo de su avance, Sleeth cambió ligeramente de postura, hundiendo su corpachón un poco más en el montón de oro. «Hay tiempo suficiente.» El ojo amarillo se cerró, y de nuevo la mente del dragón se sumergió en placenteros sueños de poder y de destrucción.