17 - Que parezco

Entonces estaba perdido cuando presioné el botón del control sin teclas, porque no era su Volvo el que sonó y encendió sus luces hacia mí. Era otro auto --uno que resaltaba en la larga línea de vehículos que hacían que uno se babeara de todas maneras.
¬ŅDe verdad el me estaba entregando las llaves de su Aston Martin Vanquish, o hab√≠a sido un accidente?
No me detuve a pensar en eso, en caso de que cambiara la segunda parte de mi plan. Sólo me metí en el sedoso asiento de cuero y encendí el motor mientras mis rodillas chocaban bajo el volante. El sonido ronrroneante del motor me hubiera hecho quejar cualquier otro día, pero en este momento, era todo en lo que podía concentrarme lo suficiente para ponerlo en marcha. Encontré la manivela del asiento y me corrí hacia atrás mientras mi pie le pegaba al pedal. Sentía que me aerotransportaba en el auto mientras salté hace adelante.
Me tom√≥ solo segundos correr por la angosta y vientosa entrada. El auto me respond√≠a como si fueran mis pensamientos los que conducian, en vez de mis manos. Mientras volaba por el verde t√ļnel hacia la autopista, le hech√© una ef√≠mera ojeada al gris rostro de Leah que miraba inquieta a trav√©s de los helechos.
Por medio segundo, me pregunté que era lo que ella pensaba y después me dí cuenta de que no me importaba.
Doblé hacia el sur porque hoy no tenía paciencia para ferrys o tráfico o algo que significara sacar mi pie del pedal.
En una rara manera, √©ste era mi d√≠a de suerte. Si por suerte te refieres a tomar una autopista muy viajada a 200 millas sin ver a ning√ļn poli, incluso en los avisos de velocidad de los pueblos de 30 millas por hora. Qu√© decepci√≥n. Un poco de acci√≥n hubiera sido bueno, sin mencionar que la informaci√≥n de la patente del veh√≠culo hubiera acalorado a la sanguijuela. Claro, √©l hubiera encontrado la forma de resolverlo, pero hubiera sido un poquito inconveniente para √©l.
El √ļnico signo de vigilancia del que me d√≠ cuenta fue cuando vi de reojo una piel marr√≥n oscuro que revoloteaba a trav√©s de los √°rboles, corriendo en direcci√≥n paralela a m√≠, a unas millas al sur de Forks. Quil, se parec√≠a a √©l. √Čl debi√≥ haberme visto, tambi√©n, porque desapareci√≥ luego de un minuto sin alarmar a nadie.
Otra vez, casi me pregunté cual sería su historia antes de acordarme que no me interesaba.
Corr√≠, d√°ndo vuelta en U en la autopista, b√ļscando la ciudad m√°s grande que podr√≠a encontrar. Esa ser√≠a la primera parte de mi plan.
Parec√≠a que me tomaba para siempre, probablemente porque todav√≠a estaban las hojas de afeitar hiri√©ndome, pero en realidad no me tom√≥ m√°s de dos horas antes de que estuviera conduciendo hacia el norte, hacia la indefinida y desgarbada postura que era parte Tacoma y parte Seattle. Baj√© la velocidad entonces, porque en realidad no quer√≠a matar a ning√ļn peat√≥n inocente.
Este era un plan est√ļpido. No iba a funcionar. Pero, mientras buscaba en mi cabeza alguna manera de alejarme del dolor, lo que hab√≠a dicho Leah hoy apareci√≥ en mi cabeza.
Eso se alejaría, sabes, si imprintas. Ya no tendrías porqué estar herido por ella.
Parecía que quizás si alejabas tus opciones, no era lo peor del mundo. Quizás sentirse así era lo peor del mundo.
Pero hab√≠a visto a todas las chicas de La Push y de la reserva Makah y las de Forks. Necesitaba un rango de b√ļsqueda m√°s amplio.
Entonces; ¬Ņc√≥mo buscas al azar a tu alma gemela en la multitud?
Bueno, primero necesitaba una multitud. Entonces día la vuelta, buscando un punto que me gustara. Pasé por un par de centros comerciales, los que probablemente habrían sido muy buenos lugares para encontrar chicas de mi edad, pero no podía detenerme.
¬ŅQuer√≠a realmente imprimar con una chica que se pasaba todo el d√≠a en el centro comercial?
Seguí yendo hacia el norte y obtuve más y más multitud.
Al final, encontr√© un gran parque lleno de ni√Īos y familias y tablas de skate y bicis y volantines y picnics y todo el asunto. No me hab√≠a dado cuenta hasta ahora--era un lindo d√≠a. Sol y todo eso. La gente estaba afuera celebrando el cielo azul.
Me estacioné en el puesto de minusválidos--rogando por una multa-- y me uní a la multitud.
Caminé por ahí por lo que sentí que fueron horas.Bastante para el el sol cambiara de lugar en el cielo. Miré la cara de todas las chicas que pasaban cerca mío, haciendome notar, dandome cuenta de quien era linda, quién tenía ojos azules, quien lucía bien con frenillos y quién se había puesto demasiado maquillaje. Intenté buscar algo interesante en cada cara, para así saber que de verdad lo intenté. Cosas como: ésta tiene una nariz muy recta, esa debería quitarse el pelo de los ojos; esa podía hacer publicidad para lápiz labial si su cara fuera tan perfecta como sus labios...
A veces ellas me miraban de vuelta, a veces miraban asustadas-- como si pensaran ¬ŅQui√©n es este enorme bicho raro que me est√° mirando? A veces pensaba que ellas miraban con un poco de inter√©s, pero quiz√°s era solo mi ego que se hab√≠a vuelto salvaje.
De cualquier manera, nada. Incluso cuando ví los ojos de la chica que era - sin duda- la más sexy del parque y probablemente de la ciudad, y ella me devolvío una mirada que especulaba algo de interés, no sentí nada. Solo la desesperación por alejarme del dolor.
Mientras pasaba el tiempo, comencé a darme cuenta de todas las cosas malas. Las cosas de Bella. Esa tenía el mismo color de pelo. Esa tenía los ojos de una forma parecida a los de Bella. Los pómulos de ésa, tenían su mismo corte. Aquella tenía la misma línea entre los ojos -- lo que me hizo preguntarme sobre qué estaba preocupada.
Eso era cuando me hab√≠a rendido, porque era m√°s que est√ļpido pensar que hab√≠a elegido el lugar y la hora correcta para encontrarme a mi alma gemela solo porque estaba desesperado por eso.
No tendr√≠a raz√≥n de encontrarla ac√°. Si Sam ten√≠a raz√≥n, el mejor lugar para encontrar a mi pareja gen√©tica ser√≠a en La Push y claramente nadie ah√≠ caer√≠a en cuenta. Si Billy ten√≠a raz√≥n, ¬Ņentonces qui√©n sab√≠a? ¬Ņqu√© hac√≠a para un lobo m√°s fuerte?
Vagueé de vuelta al coche y me rescosté contra la capó y jugué con las llaves.
Tal vez era lo que Leah pensaba lo que ella era. Alguna clase de fin muerto que no debería pasar a otra generación. O quizás era que mi vida era una gran broma cruel y no había forma de escapar del final.
"Oye, ¬Ņest√°s bien?. Hola. Tu ah√≠, con el auto robado"
Me tomó un segundo darme cuenta de que la voz me hablaba a mí y luego de un segundo decicí alzar mi rostro.
Una chica que me parecía familiar me miraba, con una expresión un poco ansiosa. Sabía porqué había reconocido la cara-- A ella ya la había catalogado. Cabello ligeramente rojizo, buena piel, algunas pecas doradas en sus mejillas y su nariz y sus ojos color canela.
"Si te sientes excesivamente arrepentido por alzar el coche"- dijo ella, sonriendo de forma que se formaron unos hoyuelos hacia su
quijada "siempre puedes echarte para atr√°s"
"Es prestado, no robado", le dije. Mi voz sonaba horrible--como si hubiera estado llorando o algo así.
Avergonzado.
"Seguro, eso se lo creer√° la corte"
Me enrojec√≠. "¬ŅNecesitas algo?"
"En realidad no. Estaba bromeando respecto al auto, sabes? Es solo que ... te ves un poco alterado por algo. Oh, oye, soy Lizzie".
Ella tendió su mano.
La miré hasta que ella la dejó caer.
"En fin..." dijo ella inc√≥modamente, "Me preguntaba si pod√≠a ayudar. Parec√≠a que buscabas a alguien antes". Ella se√Īal√≥ hacia el parque y se encongi√≥ de hombros.
"Sí"
Ella esperó.
Yo suspiré. "No necesito ayuda. Ella no está aquí"
"Oh, lo siento"
"Yo también", murmuré.
Volv√≠ a mirar a la muchacha. Lizzie. Era bonita. Agradable como para intentar ayudar a un extra√Īo que deb√≠a parecer loco. ¬ŅPor qu√© no podr√≠a ser ella la indicada?¬ŅPor qu√© todo ten√≠a que ser tan malditamente complicado? Una chica simp√°tica, bonita y un poco graciosa ¬ŅPor qu√© no?
"Este auto es hermoso" dijo ella. "Es de verdad una lástima que ya no los fabriquen. Es decir, el cuerpo del Vantage es hermoso también, pero hay algo del Vanquish..."
Chica simpática que sabía de autos. Vaya. La miré a la cara con fuerza, deseando saber como funcionaba.Vamos Jake, imprinta ya.
"¬ŅC√≥mo conduce?"
"Como si no lo creerías" le dije. Ella hizo una mueca al sonreír, claramente satisfecha por haberme sacado una civil respuesta intermedia y le di una gran sonrisa de vuelta.
Pero su sonrisa no alivio las afiladas y cortantes hojas que subían y bajaban por mi cuerpo. No importaba cuanto quisiera, mi vida no iba a componerse de esa manera.
No estaba en ese saludable lugar d√≥nde Leah estaba llegando. No me era posible enamorarme como una persona normal. No cuando estuviera sangrando por otra persona. Tal vez--si fuera dentro de diez a√Īos y el coraz√≥n de Bella estuviera muerto desde hace tiempo y yo ya hubiera pasado por todo el proceso del duelo y estuviera completo en una pieza nuevamente--quiz√°s entonces podr√≠a ofrecerle a Lizzie una vuelta en el veloz auto y hablar sobre los modelos y llegar a conocerla y ver si me gusta como persona. Pero eso no suceder√≠a ahora.
La magia no iba a salvarme. Iba a tener que aceptar la tortura como un hombre. Aguantarme.
Lizzie esperó, tal vez con la esperanza que le ofreciera una vuelta. O tal vez no.
"Será mejor que le devuelva el auto al tipo que me lo prestó", murmuré.
Ella volvió a sonreír. "Me alegra que seas recto"
"Sí. Tu me convenciste".
Ella me miró entrar al auto, todavía un poco preocupada. Probablemente yo lucía como alguien que se iba a lanzar desde un acantilado. Cosa que quizás haría, si ese tipo de movimiento funcionara para un hombre-lobo. Ella se despidió con la mano una vez, sus ojos se arrastraban tras el coche.
Al principio, conduje con más cuidado en el camino de vuelta. No estaba apurado. No quería ir a dónde iba. De vuelta a esa casa, de vuelta a ese bosque. De vuelta al dolor del que había escapado. De vuelta a estar completamente solo con eso.
De acuerdo, estaba siendo melodram√°tico. No iba a estar completamente solo, pero eso no era bueno. Leah y Seth tendr√≠an que sufrir conmigo. Me alegraba que Seth no tuviera que sufrir demasiado. El ni√Īo no merec√≠a arruinar su paz mental. Leah tampoco, pero al menos era algo que ella entend√≠a. Nada nuevo acerca del dolor para Leah.
D√≠ un gran suspiro cuando pens√© en lo que Leah quer√≠a de m√≠, porque ahora sab√≠a que ella iba a obtenerlo. A√ļn estaba molesto con ella, pero no pod√≠a ignorar el hecho de que pod√≠a hacer su vida m√°s f√°cil. Y--ahora que la conozco mejor-- pienso que ella probablemente har√≠a lo mismo por m√≠, si estuvieramos en el lugar del otro.
Ser√≠a interesante, y tambi√©n extra√Īo, tener a Leah como compa√Īera -- como una amiga. √ćbamos a estar bajo la piel del otro bastante, eso era seguro. Ella no ser√≠a aquella que me dejara que me quejase, pero pens√© que eso ser√≠a bueno. Probablemente ir√≠a a necesitar que me pateara el trasero ahora y entonces. Pero cuando se tratara de aquello, ella solo ser√≠a la √ļnica amiga que tuviera alguna oportunidad de comprender por lo que yo estaba pasando.
Pens√© en la caza de esta ma√Īana, y lo cercanas que estuvieron nuestras mentes en ese momento. No hab√≠a sido algo malo. Diferente. Un poco miedoso, un poco inc√≥modo. Pero tambi√©n agradable en una extra√Īa manera.
No tenía que estar completamente solo.
Y sab√≠a que Leah era lo suficientemente fuerte para enfrentar conmigo los meses que se ven√≠an. Meses y a√Īos. Me cans√≥ pensar en eso. Me sent√≠a como si estuviera mirando un oce√°no que ten√≠a que nadar de orilla a orilla antes de volver a descansar.
Mucho tiempo que se venía y tan poquito tiempo antes de que comenzara. Antes de que me metiera a ese oceáno. Tres días y medio más y aquí estaba, malgastando ese poquito tiempo que me quedaba.
Comencé a conducir demasiado rápido de nuevo.
Ví a Sam y a Jared del otro lado del camino como centinelas, mientras corría hacia al camino a Forks. Ellos estaban muy bien escondidos en las gruesas ramas, pero yo los estaba esperando, y sabía que buscar. Asentí mientras pasé por donde ellos estaban, sin molestarme en preguntarme que habían heco en mi viaje.
Asentí hacia Leah y Seth también, mientras iba hacia la entrada de los Cullen. Estaba comenzando a oscurecerse y las nubes eran gruesas en este lado del sonido, pero ví sus ojos brillar con el brillo de las luces. Les explicaría a ellos después. Habría bastante tiempo para eso.
Me sorprendí al ver a Edward esperándome en el garage. No lo había visto alejado de Bella en días. Podría decir por su cara que nada malo le había sucedido a ella. De hecho, él se veía más pacífico que antes. Mi estómago se tensó cuando recordé de dónde venía esa paz.
Era muy malo eso-- con todo mi empollamiento--olvid√© arruinar el auto.Oh bueno. Probablemente no hubiera podido pararme a hacerle da√Īo a este auto, de todas maneras. Quiz√°s el lo adivin√≥ demasiado y es por eso que me lo prest√≥ en primer lugar.
"Algunas cosas, Jacob", dijo, tan pronto apagué el motor.
Respiré pregundo y lo sostuve por un momento. Luego, lentamente, salí del auto y le lancé las llaves.
"Gracias por el pr√©stamo" le dije amargamente. Aparentemente, tendr√≠a que ser pagado. "¬ŅQu√© quieres ahora?"
"Primeramente...se que eres averso a usar tu autoridad con tu manada, pero..."
Pesta√Īe√©, asombrado que √©l so√Īara con comenzar con esto. "¬ŅQu√©?"
"Si tu no puedes o no quieres controlar a Leah, entonces yo--"
"¬ŅLeah?", le interrump√≠, hablando entre los dientes. "¬ŅQu√© pas√≥?"
El rostro de Edward era duro. "Vino a ver porqué te fuiste abruptamente. Le expliqué. Supongo que podría no haber salido bien"
"¬ŅQu√© hizo ella?"
"Cambió a su forma humana y---"
"¬ŅDe verdad?", volv√≠ a interrumpirle, shockeado esta vez. No pod√≠a procesar eso. ¬ŅLeah bajando la guardia en la boca de la guarida del enemigo?
"Ella quería hablar con Bella"
"¬ŅCon Bella?"

Entonces Edward se molest√≥ mucho. "No dejar√© que Bella se vuelva a alterar as√≠. ¬°No me importa cu√°n justificada crea Leah que est√°! No le hice da√Īo--por supuesto que no lo har√≠a--pero la botar√© de la casa si sucede otra vez. La tirar√© al r√≠o--"
"Espera. ¬ŅQue dijo ella?". Nada de esto me hac√≠a alg√ļn sentido.
Edward respiró profundamente para recuperar su compostura. "Leah fue innecesariamente dura. No voy a pretender que entiendo porqué a Bella le cuesta dejarte ir, pero sé que ella no se comporta de esta manera para herirte. Ella sufre mucho por el dolor que te está infligiendo y a mí, por pedirte que te quedes. Lo que Leah dijo es innombrable. Bella ha estado llorando--"
"Espera. Leah le gritó a Bella por mí?"
√Čl asinti√≥ una s√≥la vez. "Fuiste defendido con mucha vehemencia"
Vaya. "No le pedí que hiciera eso"
"Lo sé"
D√≠ vuelta mis ojos. Por supuesto que √©l sab√≠a. √Čl lo sab√≠a todo.
Pero en verdad eso era algo de Leah. ¬ŅQui√©n lo hubiera cre√≠do? Leah caminando a la casa humana de los chupasangre para quejarse de como hab√≠a sido yo tratado.
"No puedo prometerte que controle a Leah", le dije. "No quiero hacer eso. Pero hablar√© con ella, ¬Ņde acuerdo? Y no creo que se repita. Leah no es de las que se frenan, as√≠ que probablemente se sac√≥ todo del pecho hoy".
"Yo diría eso"
"En fin, hablaré con Bella también. Ella no necesita sentirse mal. Esto es por mí"
"Yo ya le dije eso"
"Por supuesto que lo hiciste. ¬ŅEst√° ella bien?"
"Est√° durmiendo ahora. Rose est√° con ella"
Así que la psicópata era "Rose" ahora. él se pasó completamnete al lado oscuro.
√Čl ignor√≥ mi pensamiento, continuando con una respuesta m√°s completa a m√≠ pregunta. "Ella...est√° mejor en alguna manera. Apartando la diatriba de Leah y la culpa como resultado".
Mejor, porque Edward había escuchado al monstruo y todo era adorable ahora. Fantástico.
"Es un poco m√°s que eso", murmur√≥ √©l. "Ahora que puedo escuchar los pensamientos del ni√Īo, es aparente que √©l o ella ha desarrollado remarcables habilidades mentales. √Čl nos puede entender, a un grado".
Se me abri√≥ la boca. "¬ŅHablas en serio?"
"Sí. Parece que él tiene una vaga sensación que ahora la está hiriendo. Está intentando evitar eso, lo más posible. El...la ama. Ya la ama".
Me qued√© mirando a Edward, sintiendo como si mis ojos se salieran de sus cuencas. Debajo de toda esa incredulidad, pod√≠a ver que este era el factor cr√≠tico. Esto era lo que hab√≠a cambiado a Edward -- que el monstruo lo hab√≠a convencido de este amor. √Čl no pod√≠a odiar lo que amaba a Bella. Era probablemente por eso que no pod√≠a odiarme. Hab√≠a una gran diferencia de todas maneras. Yo no la estaba matando.
Edward continuó, como si no hubiera escuchado todo eso.
"Creo que el progreso es m√°s r√°pido de lo que juzgamos. Cuando Carlisle regrese--"
"¬ŅNo han vuelto?", cort√© afiladamente. Pens√© en Sam y en Jared vigilando el camino. ¬ŅSe pondr√≠an curiosos por lo que estaba pasando?
"Alice y Jasper sí. Carlisle envío toda la sangre que pudo adquirir pero no era tanta como el esperaba. Bella usará lo que trajeron otro día mientras su apetito crezca. Carlisle se quedó para intentar con otra fuente. No creo que eso sea necesario ahora, pero él quiere tener todo cubierto por cualquier eventualidad"
"¬ŅPor qu√© no es necesario? ¬ŅSi ella necesita m√°s?"
Puedo decir que el estaba mirando y escuchando mi reacción con cuidado mientras él explicaba. "Estoy intentando convencer a Carlisle que haga nacer al bebé en cuanto el vuelva"
¬ŅQu√©?
"Parece que el ni√Īo est√° intentando evitar movimientos bruscos, pero es dif√≠cil. Se est√° poniendo muy grande. Es una locura esperar, cuando claramente se ha convertido en algo m√°s que lo que Carlisle anticip√≥. Bella est√° muy fr√°gil para posponer".
Seguían mis piernas golpeando el suelo.
Primero contando con el tremendo odio de Edward hacia las cosas. Ahora me dí cuenta que pensé en esos cuatro días como algo seguro. Me había asegurado de eso.
El infinito oceáno de duelo que esperaba se estrechó frente a mí.
Intenté recuperar mi respiración.
Edward esperó. Le miré a la cara mientras me recuperaba, reconociendo otro cambió ahí.
"Tu piensas que ella lo logrará", susurré.
"Sí, eso era lo otro de lo que quería hablarte".
No pude decir nada. Luego de un minuto, él continuó.
"S√≠", el volvi√≥ a decir. "Esperando como hemos estado para que el ni√Īo est√© listo, eso ser√≠a locamente peligroso. En cualquier momento ser√≠a demasiado tarde. Pero si fueramos proactivos al respecto, si actuaramos r√°pidamente, no veo raz√≥n porqu√© esto ir√≠a mal. Sab√≠endo que la mente del ni√Īo es de una ayuda incre√≠ble. Agradecidamente, Bella y Rose est√°n de acuerdo conmigo. Ahora que las convenc√≠ que es seguro para el ni√Īo que procedamos, no hay nada que impida que trabajemos en eso".
"¬ŅCu√°ndo volver√° Carlisle?", le pregunt√© a√ļn susurrando. Mi respiraci√≥n no hab√≠a vuelto a√ļn.
"Ma√Īana al mediod√≠a".
Mis rodillas temblaron. Me tuve que agarrar al auto para sostenerme. Edward me alcanzó, como si me ofreciera apoyo, pero después lo pensó mejor y soltó sus manos.
"Lo siento", susurró él. "Siento mucho el dolor que esto te causa, Jacob. A pesar de que me odias, debo admitir que no siento lo mismo por tí. Pienso en ti como...como un hermano en muchas maneras. Un camarada, al menos. Me arrepiento de que sufras más de lo que te puedas dar cuenta. Pero Bella va a sobrevivir"-- cuando dijo eso, su voz sonó casi violenta-- "Y sé que eso es lo que de verdad te importa a tí".
Probablemente él estaba en lo cierto. Era difícil de decir. Mi cabeza daba vueltas.
"Así que odio hacer esto ahora, cuando ya estar lidiando con tantas cosas, pero, claramente hay poco tiempo. Tengo que pedirte algo--rogarte, si es necesario"
"No me queda nada", mascullé.
Volvió a levantar su mano, como si la fuera a poner sobre mi hombro, pero luego la dejó caer como antes y suspiró.
"S√© cuanto has cedido"- dijo √©l en voz baja. "Pero esto es algo que t√ļ tienes, s√≥lo t√ļ. Se lo estoy pidiendo al verdadero Alfa. Le estoy pidiendo esto al heredero de Ephraim".
En ese momento ya no podía contestar.
"Quiero tu permiso para desviarnos de lo que acordamos en nuestro tratado con Ephraim. Quiero que nos concedas una excepción. Quiero tu permiso para salvarle la vida. Tu sabes que yo lo haría de todas maneras, pero no quiero romper el destino contigo si hay alguna manera de evitarlo. Nunca fue nuestra intención faltar a nuestra palabra, y no lo haremos ligeramente ahora. Quiero tu comprensión, Jacob, porque tu sabes exactamente por qué hacemos esto. Quiero que la alianza en nuestras familias sobrevivan cuando esto se acabe".
Intenté tragar. Sam, pensé. Es Sam a quien quieres.
"No, la autoridad de Sam es asumida. Te pertenece a t√≠. Tu nunca se la quitar√°s. Pero nadie podr√° estar de acuerdo correctamente a lo que te estoy pidiendo excepto t√ļ"
No es mi decisión.
"La es, Jacob y lo sabes. Tu palabra en esto nos condenar√° o nos absolver√°. S√≥lo t√ļ puedes darme esto."
No puedo pensar, no lo sé.
"No tenemos mucho tiempo", se giró para mirar la casa.
No, no hab√≠a tiempo. Mis √ļltimos d√≠as se hab√≠an convertido en mis √ļltimas horas.
No lo s√©. Dejame pensar, s√≥lo dame un minuto aqu√≠ ¬Ņbien?
"Sí"
Comencé a caminar hacia la casa y él me siguió. Loco como tan fácil iba todo. Caminando por la oscuridad con un vampiro a mi lado. No me sentí inseguro o incluso incómod en verdad. Me sentí como caminando al lado de cualquier persona. Bueno, cualquier persona que huela mal.
Hubo un movimiento en el borde del gran c√©sped y luego se escuch√≥ un gru√Īido suave. Seth se encongi√≥ a trav√©s de los helechos y trot√≥ hacia nosotros.
"Hey, ni√Īo", murmur√©
√Čl sumergi√≥ su cabeza y yo acarici√© su hombro.
"Está todo bien", le mentí. "Te contaré después. Lamento haberme ido así"
√Čl me gru√Ī√≥.
"Oye, dile a tu hermana que se calme, ¬Ņs√≠? Suficiente"
√Čl asinti√≥ una vez.
Me afirmé contra su hombro esta vez."Vuelve al trabajo. Te relevaré en un momento"
Seth se inclinó hacia mí, retrocediendo y galopó hacia los árboles.
"√Čl tiene una de las mentes m√°s puras, sinceras y amables que he escuchado", murmur√≥ Edward cuando cuando desapareci√≥ de nuestra vista. "Tienes suerte de compartir sus pensamientos"
"Lo s√©", le gru√Ī√≠.
Nos acercamos a la casa y nuestras cabezas se golpearon cuando escuchamos el sonido de alguien chupando por una pajilla. Entonces Edward se apuró. Se lanzó arriba de las escaleras del porche y desapareció.
-"Bella, amor, pensé que estabas durmiendo", lo escuché decir. "Lo siento, no me hubiera ido"
-"No te preocupes, es que me hab√≠a dado mucha sed-- que me despert√≥. Qu√© bueno que Carlisle trae m√°s. El ni√Īo va a necesitarla cuando salga de m√≠".
- "Cierto, es un buen punto".
- "Me pregunto si él querrá algo más", musitó ella.
- "Supongo que lo averiguaremos"
Entré por la puerta.
Alice dijo "Finalmente" y los ojos de Bella se posaron sobre mí. Esa irresistible sonrisa se posó en su cara por un segundo. Luego vaciló y su cara se cayó. Sus labios se apretaron como si evitara llorar.
Quer√≠a golpear a Leah en su est√ļpida boca.
-"Hola Bells", le dije r√°pidamente. "¬ŅC√≥mo te va?"
-"Estoy bien", dijo ella
-"Ha sido hoy un gran d√≠a, ¬Ņeh?. Un mont√≥n de cosas nuevas"
-"No tienes que hacer eso, Jacob"
-"No sé de que estás hablando", le dije, mientras iba a sentarme en el brazo del sofa cerca de su cabeza. Edward ya estaba en el piso.
Ella me miró con reproche. "Lo siento t--" , comenzó a decir.
Le agarré sus labios con mi pulgar y mí dedo índice.
"Jake", ella masculló, intentando quitar mi mano. Su intento fue tan débil que fue difícil creer que ella de verdad lo estaba intentando.
Mov√≠ mi cabeza. "Puedes hablar cuando no est√©s siendo est√ļpida"
"Bien, no lo diré", ella masculló.
Quité mi mano.
"¬°Lo siento!", ella termin√≥ r√°pidamente y luego gru√Ī√≥.
Dí vueltas mis ojos y le sonreí.
Cuando la miré a sus ojos, ví todo lo que estuve buscando en el parque.
Ma√Īana ella iba a ser otra persona. Pero al menos estar√≠a viva, y eso era lo que contaba, ¬Ņverdad?. Me mir√≥ con los mismos ojos, o algo as√≠. Sonri√≥ con los mismos labios, casi. Ella todav√≠a me conoc√≠a mejor que cualquiera que no haya tenido acceso completo al interior de mi cabeza.
Leah podr√≠a ser una interesante compa√Ī√≠a, incluso quizas una amiga verdadera --alguien que me sostendr√≠a. Pero ella no era mi mejor amiga como lo era Bella. Aparte del imposible amor que sent√≠a por Bella, estaba tambi√©n ese otro lazo y corr√≠a por la profundidad de mis huesos.
Ma√Īana ella ser√≠a mi enemiga. O ser√≠a mi aliada. Y aparentemente esa distintici√≥n depend√≠a de m√≠.
Suspiré.
¬°Bien! pens√©, rindiendome a lo √ļnico que ten√≠a. Me hizo sentir vac√≠o. Adel√°nte, s√°lvala. Como heredero de Ephraim tienes mi permiso, mi palabra que esto no violar√° el tratado. Los otros tendr√°n que culparme. Ten√≠as raz√≥n --no pueden negar que es mi derecho estar de acuerdo con esto.
"Gracias", el susurro de Edward fue lo bastante bajo para que Bella no escuchara nada. Pero las palabras fueron tan fervientes que, desde el rabillo de mi ojo, ví a los otros vampiros darse vuelta para mirar.
-"¬ŅY?", pregunt√≥ Bella, tratando ser casual. "¬ŅC√≥mo estuvo tu d√≠a?"
- "Genial. Fui a dar una vuelta. Estuve en el parque".
-"Suena bien"
-"Seguro, seguro
De repente hizo una mueca. "¬ŅRose?", pregunt√≥.
Escuch√© a la rubia re√≠rse. "¬ŅOtra vez?"
"Creo que he bebido dos galones esta √ļltima hora", explic√≥ Bella.
Edward y yo nos quitamos del camino cuando Rosalie fue a levantar a Bella del sof√° y la llev√≥ al ba√Īo.
-"¬ŅPuedo caminar?", pregunt√≥ Bella. "Mis piernas est√°n tan r√≠gidas"
-"¬ŅEst√°s segura?", pregunt√≥ Edward
-"Rose me atrapará si me tropiezo. Lo que podría suceder con fácilidad ya que no los veo"
Rosalie puso de pie a Bella con cuidado, manteniendo sus manos en los hombros de Bella. Bella estiró sus brazos haciendo una mueca de dolor.
"Eso se sintió bien", ella suspiró. "Agh, pero estoy enorme"
De verdad que lo estaba. Su estómago era su propio continente.
"Un día más", dijo ella y se acarició la panza.
No pude soportar el dolor que eso me caus√≥ en una repentina pu√Īalada. Pero intent√© que no se me notar√° en la cara.Podr√≠a esconderlo por un d√≠a m√°s, ¬Ņcierto?
"Muy bien, entonces. Ups--¬°oh, no!
El vaso que Bella había dejado en el sofa se inclinó hacia un lado, dejando que la oscura sangre cayera sobre la pálida tela.
Automáticamente, a pesar de que tres otras manos la detuvieron, Bella se agachó, tratando de alcanzarlo.
Hubo el m√°s raro sonido amortiguante desde el centro de su cuerpo.
"Oh", ella jadeó.
Entonces ella se descompuso, cayéndo hacia el piso. Rosalie la agarró en el mismo instante, antes de que pudiera caer. Edward también estaba ahí, las manos salieron del sofá. El lío de la sangre se había olvidado
"¬ŅBella?", pregunt√≥ √©l y entonces, sus ojos se salieron de foco y el p√°nico atraves√≥ sus caracter√≠sitcas.
Medio segundo m√°s tarde, Bella gritaba.
No era solo un grito, era un chillido sangriento de agonía. El horrirífico sonido se cortó con un gorjeo, y sus ojos se dieron vuelta en su cabeza. Su cuerpo se doblaba y se arqueaba en los brazos de Rosalie, y entonces Bella vomitó una fuente de sangre.